¿Buscas trabajo? Aprovecha tus redes sociales

Las redes sociales se han convertido en un canal de comunicación y en una importante herramienta a la hora de encontrar trabajo. Estos son todos los tips para conseguirlo.

Las redes sociales eliminan las distancias y nos permiten compartir con personas de cualquier parte del mundo nuestras experiencias y opiniones, hacer negocios, buscar trabajo, mantener el contacto con amistades, aprender…en definitiva, ampliar nuestras relaciones personales y mejorar la comunicación a nivel global.

En este sentido, las tres grandes plataformas que lideran el ranking de redes sociales más usadas a nivel mundial son, por orden y según el informe Digital 2020 report de We Are Social, Facebook, YoutTube y Whatsapp. Mientras que, en España, la primera posición la ocupa Youtube, seguida de Whatsapp y Facebook. Según el mismo informe, en nuestro país, existen 29 millones de usuarios activos de redes sociales, que les dedican, de media, 1 hora y 51 minutos al día, cifra que muestra la importancia que tienen éstas entre la población.

Una red social es un escaparate de nuestra propia personalidad y al igual que si fuese nuestra casa, debemos conocer las peculiaridades de cada red y cuidar nuestras opiniones y los artículos o chistes que compartimos. Lo que nos parece inofensivo o de gusto personal puede volverse en nuestra contra, y es que cada vez son más los reclutadores que ojean los contenidos de Twitter o Facebook antes de decidirse a contratar a una persona.

Estos son los mejores consejos para aprender a gestionar nuestros perfiles personales o profesionales

Dedicar algo de tiempo a conocer las herramientas básicas de cada red. No tiene sentido tener Instagram y no saber subir stories o querer tener Twitter y no saber cómo retuitear un comentario favorable.

No uses la misma fotografía en todas las redes sociales. Las imágenes son claves a la hora de mejorar nuestros perfiles ya que nos permiten destacar las publicaciones que más nos interesan. Sin embargo, cada plataforma tiene sistemas de edición, formatos y temáticas diferentes, por lo que es importante valorar qué imagen encaja mejor en cada una de ellas. Por ejemplo, la estética de Instagram es diferente de la de Twitter, Facebook o YouTube, por lo que tendremos que adecuar cada imagen a cada una de las redes en las que estemos.

Genera contenido diferente para cada red social. Mientras que Facebook es una red más familiar, LinkedIn es eminentemente laboral. No tiene sentido pues que subas la foto de tu última barbacoa en todas las redes que poseas, caerá en el vacío y te hará ver poco profesional.

Valora la comunidad. La comunidad es uno de los elementos que más se deben cuidar en las redes sociales, por lo que es necesario ofrecerles contenido nuevo de manera periódica. Para ello necesitamos desarrollar una estrategia de social media similar a la que ejecutan los community managers de las empresas. Aunque esto pueda parecer complicado no lo es pues hoy en día existen diferentes aplicaciones que permiten programar el contenido que queremos subir, reduciendo bastante la labor.

Cuida todo lo que compartes. Una red profesional debería ser “blanca”, es decir, nada de insultos, enzarzarse en peleas o compartir obsesivamente contenido polémico como puede ser temas de política, apología de violencia, abortos, religión, toros… esa vehemencia o creencias personales puede chocar con la filosofía de la empresa o simplemente con la mentalidad de la persona que te está investigando para ver si te contrata.

Pon atención en tu ortografía.(En serio, es un escaparate).Cuida el lenguaje y las expresiones que utilizas, recuerda que son plataformas para profesionales, no te comunicas igual con tus amigos y colegas que con otros profesionales o futuros jefes.

Trabajo

Hasta hace pocos años, cuando una persona quería encontrar trabajo, creaba su Curriculum Vitae con una foto y rellenaba todos los apartados con sus aptitudes y títulos académicos. Después había que fotocopiar este C.V., enviarlo por correo o mail y esperar a que alguien lo leyese y se dignase a contestar. Hoy en día, el uso de las redes sociales hace que encontrar un trabajo sea mucho más rápido, directo y efectivo.

Usando las redes correctas, podemos recibir ofertas al momento de trabajos para los que sí estés capacitado, mandar cientos de C.V. en minutos y hasta contactar con el CEO de una empresa directamente sin esperar a que alguien te presente.

Para conseguir este objetivo, lo primero es decidir qué redes sociales quieres trabajar y configurar tu perfil según esa red. Lo siguiente será buscar contactos: empresas y personas afines a tu sector profesional. En redes sociales hay que ser constante e invertir tiempo comentado artículos, creando información de valor e interactuando con la gente.

Si no quieres tener doble trabajo y tener una red profesional y otra personal, aprovecha las oportunidades que te dan casi todas las plataformas para configurar la privacidad y diferencia qué personas pueden ver o no tus publicaciones.

En redes como Facebook, controla los etiquetados y sé tú quien tenga la última palabra antes de que suban algo y se te etiquete. Las fotos de la juerga del fin de semana pueden ser divertidas pero contraproducentes para tu imagen.

Es importante ser constante y no tirar nunca la toalla: según sea tu actitud, cada vez te será más fácil centrarte y luchar por el trabajo al que aspiras. Y véndete mucho. Eres un profesional, y el mundo tiene que conocerte.