Hoy es el Día Mundial de la Tarta de Queso: lo celebramos con las mejores (y más sanas) recetas de este manjar

Para que puedas comer sin culpa.

La tarta de queso, tal y como la conocemos hoy, es el resultado de las muchas modificaciones que, de su receta, se han ido haciendo a lo largo del tiempo. Se cree que su nacimiento se remonta 4.000 años antes de la era actual, allá por la Antigua Grecia, y a día de hoy, pocos son los que no se resisten a una deliciosa porción de tarta de queso. Sin embargo, eso de que se celebre un día como este en una estación como esta no nos hace mucha gracia. O no nos la hacía hasta que descubrimos que hay recetas de tarta de queso sanas.

La de Cristina Pedroche no es una de ellas. Pero dado el furor que suscitó durante la cuarentena, no podíamos sino incluirla en este artículo. Si aún no la has probado, no sabemos a qué estás esperando

Si no eres muy de cocina pero quieres celebrar como se merece el Día Mundial de la Tarta de Queso, en el chiringuito sin playa de Dani García (sito en el número 10 de la Calle de Jorge Juan de Madrid y en el 178 de la Avenida Bulevar Príncipe Alfonso de Hohenlohe de Marbella) puedes degustar una exquisita, versionada y evolucionada, tarta de queso. De aspecto clásico y tradicional, se elabora con queso fresco. El chef además comenta “en los orígenes, la receta llevaba queso payoyo de Ronda, pero hemos querido revisarla para conseguir una textura más jugosa”.

Más ligera aún que la anterior es la tarta de queso y calabaza de Zest. En la imagen superior puedes ver una comparativa calórica entre la tarta de queso tradicional y la que preparan en este restaurante, ubicado en el Barrio Salamanca, en el corazón de la capital. “En vez de mezclar nata, quesos grasos y azúcar, mezclamos nuestros quesos bajos en calorías con la calabaza y la base es de galletas caseras sin azúcar”, nos dicen desde el restaurante. “La textura es muy muy cremosa”, agregan.

Pero en el restaurante Zest no encuentras una sino dos tartas de queso de las que disfrutar. Quizá esta que ves en la fotografía sea la más especial de todas las que te hemos mostrado en nuestra lista. Es una explosión de sabor y texturas. Mil sensaciones en tu paladar que no hincharán tu tripa porque es la tarta de queso más ligera que hayas probado jamás. El vasito que ves se hace solo con una cucharadita de queso pero se emulsiona hasta lograr una textura similar a la de las claras de huevo a punto de nieve. ¡Es una auténtica locura!