Estas son las mascarillas más especiales del mundo

De oro y diamantes, traductora de idiomas o conectada con el smartphone. El mundo de las mascarillas vive una auténtica revolución.

Hay mascarillas y mascarillas, y si pensabas que la elección se limitaba a quirúrgicas o de tela no puedes estar más lejos de la realidad. Una realidad cada vez más distópica, pues mientras miles de personas luchan por su vida en hospitales, un multimillonario chino ha decidido encargar la que ya se considera la mascarilla más cara del mundo.

La casa de joyería israelí Yvel ha sido la encargada de realizar una mascarilla única engastada en diamantes y cuyo precio roza el millón y medio de dólares.

La mascarilla proporciona el nivel más alto de filtración y cumple todos los estándares de seguridad pero su característica principal es que está confeccionada con 250 gramos de oro puro de 18 kilates y está engastada con 3.608 diamantes naturales blancos y negros. Eso sí, esta máscara pesa diez veces más que una mascarilla habitual, luego la comodidad queda en entredicho.

La joyería israelí ha empleado a 25 joyeros y engastadores de diamantes que están trabajando por turnos para terminar antes del 31 de diciembre este encargo tan especial.

C- Face, la máscara inteligente

En tiempos de profilaxis anti-Covid, con la mascarilla obligatoria en interiores y dispositivos de realidad aumentada, una empresa japonesa de robótica ha desarrollado una mascarilla que también hace traducciones simultáneas. Donut Robotics llama a su producto C-Face "la primera máscara inteligente del mundo". Esta mascarilla es capaz de traducir palabras habladas en ocho idiomas tal como lo hacen las aplicaciones de traducción en teléfonos móviles. De hecho, el C-Face se comunica con el teléfono inteligente a través de bluetooth y por lo tanto, es posible realizar llamadas, amplificar la voz y traducir palabras habladas en japonés, chino, inglés, francés, indonesio, coreano, español, tailandés y vietnamita.

Como todo el mundo sabe, en Japón el uso de la mascarilla estaba ya muy extendido antes de la pandemia, así que este proyecto llevaba varios meses preparándose. Aunque podamos pensar que esta idea es descabellada, Donut Robotics la ha elaborado tras tener un éxito rotundo en su crowdfunding. Los detalles son escasos, pero según el CEO de la compañía, Taisuke Ono, las máscaras han acumulado interés mundial ya que la empresa consiguió en tres minutos 65.000 dólares para elaborar las máscaras y en 37 minutos tenían los 260.000 dólares necesarios para poner en marcha el negocio.

La C-Face se conecta al smartphone para ofrecer el servicio de traducción a través de una app y cuenta con un pequeño altavoz y un micrófono en el interior para capturar la voz del usuario. Eso sí, no es una mascarilla protectora, así que debe colocarse encima de la quirúrgica que escoja el usuario. La C-Face está elaborada con plástico blanco y se coloca encima de la mascarilla habitual.

Actualmente solo traducen sonidos, pero en un futuro la empresa nipona promete ampliar el campo a sistemas de imagen, dotarlas de un sistema de realidad aumentada y equipar la máscara con un enrutador Wi-Fi. Los fabricantes predicen que C-Face podrá ser muy útil no solo para comunicarse entre personas de diferentes países sino para facilitar la comunicación en mostradores públicos separados por plexiglás. Se espera

que las primeras 5.000 máscaras inteligentes estén disponibles en el mercado de Japón a partir de septiembre a un precio de unos 35 euros. El servicio de traducción a través de la aplicación estará disponible con una suscripción mensual.

Leaf Mask, transparente

Leaf Mask es una mascarilla de silicona que nació bajo el deseo de que los sordomudos, por ejemplo, puedan leer los labios de sus interlocutores. Por no hablar de la posibilidad de volver a desbloquear la pantalla del smartphone con solo reconocimiento facial.

La empresa americana Redcliffe Healthcare presentó hace poco su máscara transparente y autodesinfectante, con certificación de seguridad N99.

La Leaf Mask está desarrollada con tecnologías aeroespaciales especiales y con materiales muy ligeros cien por cien reciclables. Otro de los atractivos de esta mascarilla es que su silicona garantiza un ajuste perfecto para cada forma de cara.

La mascarilla está equipada con filtros especiales de carbón activado que elimina la mayoría de los malos olores que se pueden acumular en el interior y está equipada con un sistema anti-vaho, capaz de mantener la boca siempre visible tras la superficie transparente.

La máscara se está desarrollando bajo crowdfunding en el portal Indiegogo, donde ya ha recaudado casi un millón de euros en pedidos, y está disponible en tres versiones. La opción más básica promete bloquear más del noventa y nueve por ciento de las posibilidades de infección por coronavirus y tiene un precio de 49 dólares. La intermedia se esteriliza además por medio de los rayos ultravioleta y costará 89 dólares. La gama más alta, llamada Pro, contiene sensores para el control de la calidad del aire y un sistema de ventilación interno anti-transpiración adicional que se puede controlar directamente a través de una aplicación de teléfono inteligente. Su precio estimado son 199 dólares.