¿Piso pequeño? Trucos de experto para ganar espacio de la forma más sencilla y que quepa todo

Sí, tranquila, hay solución.

Llega el otoño, nos disponemos a realizar el (odiado) cambio de armario y aprovechamos para organizar la casa. Es ahí cuando llega el grito de auxilio: ¡necesito espacio! Los zapatos de verano no nos caben bajo la cómoda, el canapé está lleno, los complementos de invierno ocupan más que aquellos que utilizamos en la época estival y provoca que nuestra habitación parezca un auténtico caos... Los problemas van en aumento. ¿Qué hago? Es probable que todo esto te suene, más todavía si estás en una vivienda o apartamento de escasos metros cuadrados, un habitual en el siglo XXI, pero tranquila, como todo en esta vida: hay solución.

Es cuestión de redistribuir tu hogar, de optimizar cada rincón y de sacar partido a aquellos espacios que creías inútiles. Sin olvidarnos de un aspecto muy importante, a veces hay que desprendernos de cosas para dar la bienvenida a otras y en temas de ropa eso resulta clave. Hablamos de pequeños trucos que pueden dar lugar a grandes soluciones. Los expertos de Vía Célere, la afamada compañía inmobiliaria, nos han facilitado algunos consejos que prometen hacer más fácil tu vida y con los que lograrás que queda todo, TODO.

Optar por el canapé. Este es uno de los elementos más usados, con independencia del tipo de hogar. Las camas con canapé o cajones debajo ofrecen un almacenamiento extra en el que guardar, por ejemplo, mantas o la ropa de otras temporadas.

Practicidad. Elegir muebles con cajones será siempre la idea más práctica. Si se sustituyen las tradicionales mesillas por cómodas con compartimentos, se ganará ese espacio para guardar ropa, joyas o elementos propios de la habitación.

Doble uso. Para evitar tener exceso de elementos en el hogar, resulta muy útil adquirir mobiliario que pueda tener varios modos de uso, por ejemplo, una mesa tapizada puede convertirse en una butaca cuando se reciben invitados.

¡Con altura! Las estructuras que permiten poner camas en alto ayudan a utilizar el espacio que se queda a ras de suelo. Puede ser el lugar ideal para colocar el sofá, un escritorio o un armario.

¿Utilizar la pared? Sí. Si el espacio es muy reducido es recomendable usar, por ejemplo, en vez de un burro para colgar ropa, un perchero anclado a la pared. De esta manera servirá tanto de elemento decorativo como para reducir el empleo de la superficie de suelo disponible.

La mesa no es la única opción. Si lo que se busca es un espacio para trabajar o estudiar y un escritorio al uso es demasiado incómodo, se puede colocar un tablero volado, es decir, una tabla que, mediante un anclaje a la pared, se pueda abrir o cerrar según se necesite.

¿Y la cocina? Usar el frontal de la cocina para colgar, por ejemplo, cacerolas, tazas u otro tipo de útiles hará que, además de tenerlos a mano, decoren y reduzcan la necesidad de más armarios.

Aprovechar el pasillo. Si la vivienda dispone de algún pasillo en la entrada o entre habitaciones, este puede ser empleado también, por ejemplo, para colocar una librería. Si situamos elementos de este tipo, ahorraremos espacio en salón y habitaciones.

Dejar el lavabo al aire. El baño suele ser uno de los espacios más pequeños de los hogares. Por supuesto, siempre es más recomendable contar con plato de ducha en vez de bañera, para ganar centímetros, pero si además se prescinde del tradicional mueble bajo el lavabo y se sustituye, por ejemplo, por baldas de madera colgadas de la pared, el efecto también será el de ampliar el espacio.