Vanesa Martín: “Confío en nuestra resistencia y no tanto en el sentido común de nuestros políticos”

La cantante y compositora malagueña es la protagonista de nuestro magazine de noviembre.

Vanesa Martín.
Vanesa Martín.Pedro Walter

Vanesa Martín vuelve al escenario dispuesta a remover el panorama musical con su apuesta más personal: ‘Siete veces sí’. Un álbum publicado el pasado 23 de octubre, en el que la cantante y compositora malagueña desnuda -aún más- su alma sensible. ‘Y Vuelo’, ‘La Huella’ o ‘Salto Mortal’ fueron los primeros adelantos de un disco luminoso que demuestra la etapa expansiva que vive la incombustible compositora. En cada letra y acorde, Vanesa hace de sus ganas de devorar el mundo toda una filosofía de vida. Y, ahora, esa actitud quizás es más necesaria que nunca. La artista nos abre sus alas…

Vanesa, haciendo referencia a tu primer sencillo, ¿por qué hay que volar?

Es inevitable. Tenemos que agarrarnos al lado bueno de la vida y atrevernos a degustar cada minuto como si fuera el último. Hay que soñar alto, correr firmes hacia el horizonte que deseamos y amar sin tregua.

Y más, con los tiempos que corren, ¿no es así?

Ahora valoramos más aquella palabra desechada en la trastienda: la famosa ‘rutina’. Es curioso cómo la música no entiende de tiempos y, justo ahora, el significado de ‘Y vuelo’ se eleva aún más con un mensaje cargado de esperanza. De hecho, es una canción llena de presente y futuro. Y, en mi caso, siempre ha sido una tónica. Cuanto más me prohíben algo, más ganas me entran de hacerlo.

¿En qué contexto surgió ‘Y vuelo’ y en qué momento emocional te encontrabas?

Esta canción la escribí el verano de 2019, en plena gira, en uno de esos días en los que estás más sensible y te paras a hacer balance de tu vida y tu camino. Quería expresar mis ganas de llegar a más: seguir conociendo lugares, cuidar y abrazar a las personas que llevo en mi corazón, proyectar mi música a nuevos destinos, experimentar nuevas emociones y sentir esa libertad de compartir todo lo que la vida me está dando.

Todo eso te eleva…

¡Y mucho más! Una buena charla, subirme a un escenario, un atardecer rabioso en colores, una canción con un amig@, una buena peli, mis perros… y alguna cosa más que aquí no queda bien decirlo -sonríe-.

En el videoclip del primer sencillo, una pieza introspectiva con una cuidada puesta en escena, le das importancia a los sentimientos que interpretas. ¿Qué reivindicas?

Que hay que aceptarnos, sentirnos y escuchar nuestro cuerpo y nuestro corazón. Es necesario hacer una limpieza interna, refrescar los sentidos.

Cuéntame alguna anécdota del rodaje, si la hay.

El rodaje tuvo algunos momentos divertidos. Por ejemplo, justo cuando me tocaba conducir en la escena del descapotable. El coche se calentó, y la única solución que había era poner la calefacción para que no volviera a calentarse. No me preguntes por qué, pero solo sé que entre la manga larga que llevaba, el rodaje a pleno sol y los 50 grados que salían de las rejillas del coche, pensé que me desintegraba que me daba una embolia. Y, por otro lado, el dueño del coche es agricultor de Almería y, quería que sí o sí, salieran sus sandías. Fue un momento surrealista negociar si salían o no sus sandías en el videoclip. Me reí mucho y, desde aquí, le mando un abrazo, que estuvo muy sembrao.

Vanesa Martín.
Vanesa Martín.Pedro Walter

Un coche descapotable, una extensa carretera, un homenaje al mar... La imagen de la libertad. ¿Por qué que hay que viajar liger@ de equipaje?

Porque no necesitamos tanto, y lo que pesa demasiado nos hace, además, ir más lentos. ¿Qué me dices de la frase que aparece en tu primer sencillo: “Quien se queda no es mejor es que tiene un momento por vivir”? La vida te demuestra que es así. Como ocurre con las canciones, creo que las personas tenemos un momento por vivir, un destino que también depende de nosotros y, según esto y las circunstancias, nos giramos unas veces y otras no.

En relación al nuevo álbum, publicado en octubre, ¿a qué, a quién o en qué momento has dicho “Siete veces sí”?

A la música, a subirme cada noche a un escenario, a la familia que me ha tocado y amo, siete veces sí defiendo el amor sin prejuicios, siete veces sí desprecio cualquier expresión de violencia. Siete veces sí a que cuidemos la tierra, nuestra naturaleza, siete veces sí a la vida.

¿Qué sello distintivo lleva este último trabajo?

Es un disco con un sonido actual y moderno, muy de aquí y de allá. Contiene mucha intimidad y mucha contundencia al mismo tiempo. Es también un disco con mentalidad de conciertos en vivo. La verdad es que hemos disfrutado produciéndolo y es la primera vez que participo activamente en la producción, en este caso junto con José Marín y Tony Romero, músicos y productores malagueños. En general, es un trabajo con horizonte, un disco luminoso.

Con mentalidad de conciertos en una época donde escasean. ¿Cómo lo estáis promocionando?

Todos nos estamos reinventando y ahora la tecnología nos acerca más que nunca. En realidad, le estamos dando una vuelta a los contenidos y a la forma de hacer presentaciones. Habrá gira, de alguna manera o de otra, pero la habrá. Nosotros vamos a preparar todo: ensayos y demás, como si pudiéramos salir como teníamos previsto.

La tecnología nunca podrá superar la experiencia física. ¿Lo crees así?

Totalmente, echo muchísimo de menos el contacto con la gente y la energía y la complicidad que se genera en los conciertos. Esa explosión que hay cuando se ponen en pie y bailan y los miras a los ojos. ¡Qué ganas de poder abrazarnos y tocarnos con normalidad!

Haciendo balance de tu carrera profesional y a punto de estrenar nueva década vital. ¿En qué momento te encuentras ahora mismo?

Estoy feliz y con ganas, no tengo miedo y me considero una persona prudente. Por eso, quiero arañar estas ansias de normalidad con fuerza. Es terrible la cantidad de restricciones que tenemos, pero quiero confiar en que saldremos adelante. Confío en nuestra resistencia y no tanto en el sentido común de nuestros políticos.

¿Qué queda de la niña de 6 años que recibió por primera vez una guitarra y a partir de ahí se puso a cantar y componer?

Queda todo. Si me hablara ahora mismo, yo creo que me sonreiría y me diría: “Menos mal que te atreviste”. Esa niña viene siendo la misma, solo que con muchas capas inevitables por la experiencia que ha vivido.

Dime una canción que siempre ha estado presente en tu vida. ¿Qué sentido tiene para ti?

Hay muchas canciones y voy cambiando de parecer, no me puedo quedar con solo una. Lo que sí que te puedo decir es que la música para mí intensifica el momento que estás viviendo, lo acompaña y lo complementa. A veces, la música me sana. Otras me sirve de vehículo, me desinhibe o me hunde para volverme a levantar.

Te pido un ejercicio de sinceridad. ¿Cuándo fue la última vez que cogiste aire, abriste los brazos y volaste?

Pues hace relativamente poco. Tuvimos una reunión con Warner Music en la que nos decían que igual era de locos salir con este disco ahora, porque era un trabajo muy fresco, muy de directo, que no era la situación adecuada, porque seguramente nos volverían a confinar, que no habría giras promocionales, que si la gente tendría miedo a salir... Y llevan razón. Quizás sea un momento inapropiado para sacar un nuevo álbum para el que todos los planes promocionales o de conciertos están supeditados a una realidad tan inestable.

¿Y qué pasó?

Aun así, miré a mis agentes y, desde lo más profundo de mi corazón, lo sentí y pensé: “¿Qué hago con este disco en un cajón?” Y fue en este instante cuando, literalmente, abrí los brazos, agarré aire y añadí: “Que pase lo que tenga que pasar, pero volemos”.

¿Cómo separas la esfera profesional de la privada?

Lo llevo bastante bien y no suelo hablar de mi vida privada, prefiero siempre hablar de mi música. En mis canciones me desnudo sin pudor, soy bastante clara. En entrevistas opino, participo, me expreso sin prejuicios, pero siempre he sido muy reservada de mis parcelas privadas y reconozco que esos rinconcitos íntimos los necesito más que nunca para equilibrarme.

Dime un sueño que te quede pendiente por hacer.

Ser comadre de Adele -se ríe-. Cantar con Luz Casal, vivir en Florencia, pasar un invierno nuestro en Palermo o en Buenos Aires. También me atrae pasar una temporada en Los Ángeles o Miami, pero lo más inmediato es poder hacer la gira con este disco y con todo mi equipo.

¿Y cuándo lo vas a cumplir?

¡Ojalá! No todo depende de una.

¿Qué más le pides a este año extraño? O, mejor dicho, ¿qué lección de vida te ha enseñado 2020?

Pido más sentido común a nuestros políticos y también que se nos deje de torturar informativamente con el maldito virus. Ya he aprendido que no podemos saberlo todo, que somos más vulnerables, pero también más fuertes de lo que pensábamos. Creo que ha llegado el momento de valorar lo que de verdad importa.

¿Y qué importa?

Hay que invertir en la calidad del tiempo compartido y quiero volver a volar con libertad, en sentido metafórico y literal.

Vanesa Martín.
Vanesa Martín.Pedro Walter

Fotografía: Pedro Walter Estilismo: Victoria Nogales Maquillaje: Soledad Rebollar