Cuatro gestos para reforzar el cuidado de tu piel antes de ir a la cama (y mientras duermes)

No te olvides de la noche, es uno de los momentos claves para el rostro.

Kinga Cichewicz @all_who_wander para Unsplash
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Lejos de lo que podríamos creer o intuir, el cuidado de la piel mientras dormimos debe ser igual o incluso más importante que el que realizamos a lo largo del día. ¿El motivo? “Cuando dormimos la piel descansa, se regenera y todos los procesos de reparación se activan”, apunta Marta Barrero, farmacéutica, experta en dermocosmética y co-directora de The Secret Lab.

No debemos olvidar que para lograr una piel firme y tersa con el paso de los años, este proceso debe ser continuo desde el primer momento. Con prestarle algo más de tiempo y atención, y poner énfasis en todos los gestos que realizamos antes de acostarnos podemos lograr ralentizar la aparición de signos de la edad y mantener una piel más sana. La propia experta Marta Barrero nos habla de pequeñas pautas que pueden ser de vital importancia antes de dormir (e incluso mientras dormimos). ¡Toma nota!

1. Realizar una limpieza facial en profundidad

“El gesto más valioso que podemos realizar antes de acostarnos, y que asegura los mejores resultados para el cuidado de la piel es, sin duda, la higiene facial nocturna”, apunta Barrero. De esta manera conseguiremos no solo eliminar el maquillaje o suciedad sino también “liberar los poros por completo”.

De igual manera, la farmacéutica habla de aprovechar este momento para aplicar los principios activos para que “trabajen” durante la noche y “a la mañana siguiente nuestro rostro amanezca fresco y saludable”.

2. Un extra de cuidados

Más allá de aplicarnos nuestros productos (limpiador, tónico, sérum y crema hidratante de noche, mínimo) podemos optimizar la rutina nocturna realizando un auténtico ritual, con gadgets específicos para masaje facial, música relajante, alguna vela aromática… “Todos estos extra, que a simple vista pueden parecer prescindibles, ayudan a nuestro bienestar general, a que nuestra piel esté más relajada y receptiva y, por tanto, a que los principios activos penetren mejor y realicen su función más fácilmente”, apunta la experta.

3. Elegir bien la almohada

Nunca pensamos en ella, pero es de vital importancia. ¿Sabes si cuentas con la almohada adecuada? “Absorbe la humedad de nuestra piel, contribuyendo además a acelerar los signos del envejecimiento. Por ello, elegir materiales como las fibras naturales puede ayudarnos a mantener los niveles de agua de nuestra piel durante la noche”, resalta la experta.

4. Evitar la luz azul

Es posiblemente el gesto más repetido y también uno de los más dañinos: mirar el móvil o cualquier dispositivo antes de acostarnos. Debemos olvidarnos de ello, se trata de “evitar la luz azul de las pantallas”, uno de los factores más perjudiciales para el descanso y el propio cuidado de la piel. “Se trata de irnos a la cama lo más relajados y tranquilos posible”, resalta.