El tratamiento de frío adelgazante que ha puesto de moda Filomena

Más allá del postureo.

Mujer en el frío
Mujer en el fríoAgencia

La borrasca helada ha conseguido que sólo pensemos en frío, y esto tiene sus puntos positivos. No estábamos preparados para Filomena, menos en Madrid y precisamente por eso nos ha pillado sin provisiones o plan de actuación.

¿Recuperar la normalidad? ¿Qué normalidad? Son tantas preguntas y frentes abiertos que lo único que podemos hacer por preservar al máximo la salud mental y la paz es gestionar las próximas 24 horas y añadir dosis de sentido del humor. Poner de nuestro lado las circunstancias.

Ahora se trata del frío, ¿podemos usarlo de algún modo para que sea beneficioso para la piel? ¿Qué hay de la belleza?

1. Como tratamiento adelgazante

Vinci, cuerpo de escándalo

Despierta el tejido en zonas localizadas aportando la energía necesaria, incrementando la microcirculación y estimulando. El cuerpo responde llevando más oxígeno a las células y más nutrientes. Reafirmamos y, de manera paralela, quemamos grasa. Se drena primero con vacumterapia, luego se reafirma con luz led y radiofrecuencia y, por último, se finaliza con criolipólisis para que aumente el metabolismo celular. Se recomiendan 12 sesiones de 70 minutos, 3 por semana.

Precio: 100€ en Carmen Navarro.

2. Como tratamiento reafirmante

Glass Skin, piel perfecta

Aporta luz, firmeza y suavidad a tu piel con Glass Skin, el protocolo que remodela y esculpe tu rostro con la destreza de un escultor. Gracias a los movimientos precisos ascendentes recolocamos pómulos, define el óvalo facial, mitiga arrugas y drena bolsas, difuminando también ojeras. El frío estimula la circulación sanguínea permitiendo la penetración del cóctel de sérums adaptado a las necesidades de la piel tratada. El resultado es una piel renovada, un rejuvenecimiento inmediato y un efecto de piel jugosa y radiante.

Precio: 135€. Se recomienda una semanal como plan de choque durante un mes, también en Carmen Navarro.

Son, sin duda, dos tratamientos para aprovechar el frío y sacar de él el máximo partido.