• Dandis del siglo XXI: Sí que importa
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    Francisco Fonteyne

Dandis del siglo XXI: Sí que importa

Se cuidan y mucho. De la cabeza a los pies. A los hombres les preocupa cada vez más su aspecto físico y su imagen y por ello no dudan en utilizar productos a diario tanto para el rostro como para el cuerpo y cabello.

En las últimas décadas, los conceptos de estética, cosmética y cuidado personal se han incorporado a la vida cotidiana del hombre. Y muchas de sus rutinas, que antes eran impensables por cuestionar el género, se han normalizado, formando parte de esa nueva masculinidad. Atrás quedaron (por suerte) los clichés rancios, perpetuados por los siglos, y sí, al hombre actual también le preocupa el paso del tiempo y, como un Dorian Grey contemporáneo, desea alargar su juventud y vitalidad con productos que preserven su imagen. Es verdad: nada es eterno, pero existen procesos que apaciguan el imbatible envejecimiento.

Por la cara

Los productos cosméticos masculinos invaden los estantes de los baños. Mayoritariamente son cremas hidratantes, contornos de ojos o geles limpiadores que buscan reducir el efecto cansancio y minimizar los signos de la edad. A estos básicos de belleza se suman los específicos para el afeitado o el cuidado del vello facial con un boom de productos fijadores y pomadas que miman barbas y bigotes.

Dandis del siglo XXI: Sí que importa

Bajo control

El cabello y el vello condicionan la imagen de cualquier hombre. Más allá de las tendencias en peinados, es importante mantener una buena salud capilar, prestando atención a la sudoración excesiva, la extrema sequedad y a frenar la caída. ¡La higiene es fundamental! Por otra parte, el vello corporal y la depilación mantienen un pulso tenso, especialmente en verano. Aun así, se impone el vello recortado para que no estorbe ni se descontrole.

Dandis del siglo XXI: Sí que importa

Cuerpo serrano

Hacer deporte habitualmente o cuidar la alimentación, evitando los excesos, son dos buenos hábitos fundamentales para mantener un estilo de vida saludable. Y este cuidado, evidentemente, se refleja en el cuerpo, que regula a su vez la autoestima y la confianza. Con el paso de los años, el abdomen, el pecho y las caderas tienden a acumular grasa. Cuando el ejercicio no da más de sí, siempre queda la liposucción, cada vez más aceptada (y demandada).

Dandis del siglo XXI: Sí que importa

Créditos

Producción: pequeñas GRANDES cosas

Fotografía: Francisco Fonteyne

Modelo: Tomás Riera @mhomsmanagement