
Belleza
Cómo usar el colorete para rejuvenecer si eres mayor de 45 años
El 'blush stacking', una técnica profesional, regresa para transformar el rubor. Combinando coloretes de diferentes texturas, promete mayor fijación, volumen y un acabado natural que esculpe el rostro con una durabilidad asombrosa

En el dinámico universo de la cosmética, el 'blush stacking' emerge como una técnica que, antaño reservada a profesionales, ofrece un acabado natural y una fijación duradera. Este método, basado en la superposición de distintas texturas de colorete, promete extender su permanencia y aportar volumen junto a una apariencia fresca y natural al rostro. Esta búsqueda de una apariencia fresca y natural se alinea perfectamente con la eficacia de la crema antiedad perfecta para mujeres de más de 50, que ayuda a potenciar esa vitalidad y juventud en la piel.
De hecho, esta estrategia no es precisamente novedosa. Antes de los fijadores en espray, ya era un truco bien conocido entre maquilladores para garantizar la permanencia del pigmento. Sus ventajas radican en la durabilidad prolongada, un acabado casi profesional y la personalización del tono. La clave es combinar un colorete en crema como base con uno en polvo, que sella el pigmento y suma resistencia.
Asimismo, esta técnica posibilita una importante modulación de la intensidad, aportando profundidad al rostro y permitiendo esculpir facciones con sutileza. Para una aplicación óptima, los expertos aconsejan preparar la piel con exfoliación suave y crema hidratante ligera. Tras esto, se aplica la primera capa de colorete (crema o líquido) con los dedos o esponja para un efecto fundido y natural. Una buena rutina de cuidado facial es esencial para preparar la tez antes de cualquier maquillaje, asegurando un lienzo perfecto como la rutina de skincare de Zendaya para una piel perfecta.
La selección de productos más idónea
Por otro lado, la segunda fase es la aplicación del colorete en polvo, que fija el producto anterior e intensifica el color. Se aplica con brocha suave, en capas ligeras, difuminando con esmero para evitar excesos y lograr una transición fluida y natural. Para un plus de vitalidad, un truco es usar tonos vivos en la parte alta del pómulo, reservando matices más suaves para el contorno, lo que confiere un claro efecto rejuvenecedor. Para conseguir un difuminado perfecto y evitar excesos, contar con las brochas de maquillaje adecuadas es tan crucial como la técnica aplicada.
En este sentido, el mercado ofrece una amplia variedad de productos idóneos para esta técnica. Entre los coloretes en crema y líquidos hay muchas opciones, así como entre los que ofrecen versiones en polvo para el sellado final que ofrece un resultado rejuvenecedor.
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