¿Qué lleva en el bolso la Reina de Inglaterra?

Pintalabios, gafas para leer... los secretos del objeto fetiche de Isabel II salen a la luz

Es uno de sus elementos irrenunciables: ni los guantes, ni los broches, ni siquiera sus populares «looks» monocromáticos consiguen definirla tan bien como ese incansable bolso que tintinea colgado de su brazo izquierdo. Cuentan los mentideros que lo lleva incluso cuando se mueve de estancia en estancia por palacio y que ha desarrollado con él un lenguaje secreto con el que dar señas a su personal de servicio: si lo coloca sobre la mesa significa que se retirará en cinco minutos y, si lo posa sobre el suelo, que la conversación con su interlocutor le está resultando desagradable y necesita ser rescatada. La pasión de Isabel II por los bolsos –especialmente los de la firma Launer, su marca favorita: clásica y funcional, cuesta en torno a unos 1.200 euros– es de sobra conocida, pero lo que siempre ha resultado un misterio es qué lleva dentro de él. Por eso los diarios británicos recogieron con especial emoción el gesto que su majestad hizo el pasado miércoles durante la ceremonia de apertura de los juegos de la Commonwelth, cuando la reina abrió su bolso y sacó una barra de labios para retocarse. Una anécdota recogida por las cámaras que ha llegado incluso a interpretarse como una actitud de cercanía y relajación –«usted realmente es una de nosotras», titulaba «The Daily Telegraph»– en la siempre exquisita y protocolaria reina de Inglaterra.

EDULCORANTE PARA EL CAFÉ

Pero, más allá del coqueto gesto, la incógnita para muchos ingleses sigue siendo saber qué otros objetos acompañaban al pintalabios –muy similar a los de la marca Clarins, una de las preferidas de la reina– dentro del bolso regio. Documentos de identidad no lleva –lo que ha provocado algún que otro quebradero de cabeza al personal de seguridad, como ya le ocurrió en una visita a la Casa Blanca–, pero sí otros objetos comunes al resto de los mortales: fotos familiares, un teléfono móvil, gafas de leer y dinero –eso sí, ella tiene la particularidad de que podría confundir los billetes con autoretratos–. Pero su majestad también porta alguna que otra curiosidad en su objeto fetiche, como amuletos de la buena suerte con forma de caballos o de perros en miniatura, según se desvela en el libro «What's In The Queen's Handbag And Other Royal Secrets» («Qué hay en el bolso de la reina y otros secretos reales»), de Phil Dampier. El entrenador de fútbol Phil Brown también contó que Isabel II lleva edulcorantes en el bolso, porque vio cómo echaba una pastilla en su café durante un almuerzo. Y, demostrando hasta qué punto cuida este preciado complemento, suele llevar un gancho portable para colgar el bolso en cualquier lugar. Una reina muy práctica.