• 3 tips para que los niños coman de todo

3 tips para que los niños coman de todo

Las claves para que los más pequeños de la casa se acostumbren a comer variado.

¿Cuántas veces habremos escuchado "Mis hijos comen fatal" o "Es imposible llevar a mis hijos a un restaurante"? Frases de padres desesperados porque sus hijos "comen mal" y que, según el Observatorio de la Nutrición Infantil, suponen el 47% de las familias españolas con niños entre 1 y 10 años. Un dato nada menospreciable que sitúa a los padres en el foco de la culpa pero también de la solución y que pasa por aplicar estos 3 sencillos consejos:

1. En casa, la zona de confort: En muchos hogares sentencias como "No le des de esto que no le va a gustar" eliminan el interés de cualquier niño a probar cosas nuevas. No olvidemos que los padres son los mejores prescriptores para sus hijos. Así que si nos advierten que algo no gustará, anularán cualquier predisposición a probar algo nuevo. De este modo, en casa evitaremos decir NO a un alimento nuevo y animaremos a probarlo -sin forzar, ya que tiene que ser un momento agradable-.

2. En el restaurante, el primer examen fuera de casa: Un error muy común suele ser preguntarle al camarero si tienen "menú infantil", concepto que desde nuestro punto de vista es erróneo, ya que la comida para niños no existe. El menú "para niños" es toda la carta. Así que digamos adiós al plato de macarrones y a los libritos con patatas y pidamos algo distinto, con la finalidad de convertir la visita a un restaurante en una experiencia enriquecedora para todos.

3. La lista de la compra, la evaluación final: Exceptuando a edades muy tempranas donde los niños suelen tener una alimentación específica, separar la lista de la compra entre adultos y niños es innecesario, y está determinado, generalmente, por dos factores principales: la comodidad y la economía familiar.

Así pues, aunque resulte más cómodo y económico comprar bollería industrial para el desayuno de los niños, está comprobado que a largo plazo es una muy mala inversión. Según el Gremio de Panaderos de Barcelona, en España, más del 50% de niños consumen bollería industrial a diario, mientras que este porcentaje en adultos se reduce al 33%. Un dato que nos alerta que padres y niños siguen patrones alimentarios distintos.

A pesar de todo, los niños no son tontos y tienen paladar como nosotros. Que coman bien y variado, depende básicamente de los padres, que tienen, sin saberlo, la solución en sus propias manos.