• 8 tips para elegir un buen vino

8 tips para elegir un buen vino

Hay tantos vinos como gustos, por eso os traemos diferentes tips para elegir un buen vino

Espumosos, refrescantes con notas a frutas... por suerte, contamos con una gran variedad de vinos, pero no somos capaces de saber cuál es el mejor para una ocasión especial o qué tipo beber en aperitivos o pescados. Si te haces un lío, aquí te dejamos algunos consejos para elegir un buen vino de la mano de los mejores expertos.

¿Para entrantes o aperitivos?

Tanto si lo compramos como si pedimos en el restaurante, para estos platos es mejor optar por vinos blancos o secos. Si bien también tenemos los manzanillas, finos y espumosos, “manteniendo el punto de sequedad para empezar con una comida o cena”, destaca Alberto Jaime León, sumiller del restaurante Caelis, del hotel Ohla Barcelona.

Carnes, guisos, platos contundentes

En este caso, cuando se trata de carnes o pescados, con recetas algo contundentes, el sumiller de The One Barcelona, Salvador Franco apunta a vinos realizados con uvas Carbernet Sauvignon, Merlot, Pinot noir, Carmenére, etc. Es decir, este tipo de platos combinan mejor con vinos con cuerpo, tánicos y estructurados para que en boca exista un equilibrio y se potencie los sabores de ambos.

Los pescados, no siempre con vino blanco

Aunque como norma cuando comemos carne se prefieren los vinos tintos y para los pescados van bien los blancos, hay muchas excepciones y no es una regla general. Una lubina va bien con vino blanco, “pero si preferimos tinto entonces nos decantaremos por el salmonete o el atún, siempre con vinos tintos ligeros y frescos”, añade Florian David, sumiller del restaurant Candlelight de L'Hostal de La Gavina de S'Agaró. Y comenta que en pescados aconseja los vinos elaborados con uvas catalanas de Trepat o Sumoll y los de Galicia.

Platos con muchas especias

Los platos muy especiados son también un mundo. “Ya que a veces conviene más aplicar un maridaje por afinidad (plato especiado-vino aromático con matices especiados) y sorprender a través de una gama de sabores que produzcan armonía”, aconseja Patricia Pacho, sumiller y jefa de sala del restaurante Sintonia.

Lo local, siempre mejor

Los profesionales del vino coinciden en señalar en que siempre es mejor consumir vinos del lugar donde nos encontramos en ese momento. “Debemos ensalzar los vinos de cada zona, son próximos y así estamos ayudando a la economía local”, matiza Florian David.

“A mí, personalmente, me gusta maridar vinos con variedades y D.O’s que sean de proximidad al plato de referencia. Es decir que si vamos a hacer una bullabesa por ejemplo la maridemos con un rosado de Provenza porque son los caldos producidos en la cercanía los que sin duda van a acompañar mejor. Si hacemos un trinxat de la Cerdanya, un vino de altura le irá de cine y si hacemos un plato de habitas del Maresme lo acompañemos con un malvasía de Sitges por ejemplo o un Penedés que seguro acertamos”, comenta Patricia Pacho.

¿Ecológico, natural...?

En los últimos años, gracias a la apuesta por aquello más saludable, han proliferado los vinos ecológicos, naturales y biodinámicos. Para que un vino sea ecológico (orgánico o bio), el viñedo del que procede debe contar con certificación ecológica que restringe el uso de tratamientos de síntesis química para combatir las plagas, como herbicidas o fungicidas. “Aunque no siempre sea fácil distinguir un vino normal de uno ecológico, lo que más se puede notar es la pureza de los gustos, mayor en los vinos ecológicos, porque no tienen productos químicos”, señala Francesca Bordin, f & b Manager del Hotel Granados.

Los vinos biodinámicos proceden de una agricultura sostenible, preparados minerales y vegetales para la tierra, y el respeto de los ciclos de la naturaleza para determinar las épocas de siembra, tratamiento y cosecha de la uva en beneficio de productos más sanos y auténticos. “La diferencia principal entre vinos convencionales y los vinos naturales es que, en ellos, no hay más sulfuroso en el vino que el que se produce de manera natural durante la fermentación alcohólica del mosto”, apunta Francesco Bordin.

Cosecha, año y nivel de alcohol

Mirar la cosecha, el año climatológico, los cambios de temperatura o las precipitaciones anuales son importantes para la calidad y características de un vino. Así lo afirma Salvador Franco. Mientras que Alberto Jaime León recomienda que nos fijemos en la variedad, la procedencia y también el año, pues “es importante porque determina que el vino sea diferente. Hay personas que buscan una añada especial porque ese año fue bueno o porque fue cuando nació su hijo”.

El nivel de alcohol es otro factor a tener en cuenta a la hora de elegir un vino. Según Salvador Franco, un vino ligero está entre 11,5 y 12 grados; un vino de cuerpo mediado entre 12 y 14 grados; y un vino de cuerpo intenso más de 14 grados.

¡Un vino para sorprender!

Patricia Pacho aconseja que si tuviera que elegir un vino para sorprender o para disfrutar de una buena compañía siempre elegiría uno con poca intervención, una buena selección de la uva, que detrás haya un proyecto de cuidado y respeto por la viña y su entorno, y que hable de terroir, que es la mayor virtud que tiene un vino cuando nos transmite las características del terreno donde fue cultivado.

¿Dónde comprar vino o tomarlo?

En las tiendas vilaviniteca cuentan con una amplia variedad de vinos de distintos lugares y te asesoran sobre cuál es mejor para cada momento. En el restaurante Caelis hay más de 350 referencias y opciones fuera de carta para sorprender al comensal. En los restaurantes del Hotel Fairmont Rey Juan Carlos I de Barcelona realizan eventos muy especiales en torno al vino. Cada mes, a partir de este junio, hay un menú degustación de 5 platos y 3 vinos. Aprenderán a degustar y saber más sobre el mundo de los vinos.