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Carmen Thyssen: «Quiero dejar bien atado para mis herederos la Hacienda, el Patrimonio y la Cultura»

Este año se celebran los 25 años de la apertura del Museo Thyssen. Carmen Cervera no es la comisaria de la exposición de fotografías que se puede ver en la pinacoteca, ni piensa vender más cuadros de su colección salvo que lo necesite

  • Carmen Thyssen: «Quiero dejar bien atado para mis herederos la Hacienda, el Patrimonio y la Cultura»

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04 de noviembre de 2017. 01:45h

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Carmen Duerto 4/11/2017

«En casa madrugamos porque me gusta ver amanecer». Tita Thyssen, Carmen Cervera, baronesa Thyssen y mamá de puertas adentro, no descansa ni en días de fiesta. Llegaba Halloween y como sus hijas estudian en un colegio anglosajón, estaba en casa disfrazada y con una peluca morada: «Las niñas me asustaron pero yo también las sorprendí. Entré en el salón que habían preparado, muy siniestro con cosas de miedo, y las asusté porque me puse una linterna debajo de la cara. Me hace ilusión vivir todo esto con mis hijas que son monísimas pero muy diferentes. Son unas niñas dulces aunque con carácter». Durante este año se han celebrado los 25 de la apertura del Museo Thyssen, en el que las raíces españolas de Tita fueron determinantes. No es comisaria de la exposición de fotos que se puede ver estos días en la pinacoteca, ni piensa vender otro cuadro de su colección, excepto que necesite dinero en efectivo, y tiene la voluntad de dejar su legado atado y bien atado para sus herederos. Del balcón de su casa cuelga una bandera española.

–Echamos en falta a los Reyes Eméritos en la celebración del aniversario del Thyssen.

–Y yo también los eché en falta, pero las agendas son complicadas para todos y no se podía cambiar la fecha. Los aprecio muchísimo. Los Monarcas tuvieron mucho protagonismo en la apertura del museo y fueron claves para que la colección viniese a España. Desde 1300 hasta hoy, está contada la historia del hombre en los cuadros del museo. Una colección así es única en el mundo.

–También los Reyes actuales excusaron no estar.

–Con las cosas tan tremendas que están ocurriendo en España era difícil su presencia. Todos queremos paz entre nosotros. Ante el problema tan enorme que se ha generado, admiro al Gobierno y a los partidos demócratas que se han ocupado de que tengamos paz.

–Todo el mundo saca las banderas a la calle, ¿usted también las ha puesto en su casa?

–No, no he tenido tiempo de ocuparme de sacar una bandera porque está alejada del centro urbano, pero la tengo en mi balcón. Todos somos españoles y nos queremos. No tiene que haber diferencias entre nosotros. Como catalana lo vivo así, viendo que todos nos queremos porque todos somos de la misma tierra.

–Puigdemont declara la República Catalana y huye a Bélgica.

–No voy a discutir de política porque es mejor hablar de cuadros y del museo Thyssen. No podemos meternos en una cosa de la que ahora mismo nadie puede opinar.

–Volviendo al arte, ¿ha sido alguna vez comisaria de una exposición?

–No, no he sido comisaria de nada porque no me meto en esas cosas. Es algo que os habéis inventado en la Prensa. Me han pedido fotos porque poseo muchos álbunes digitales. Tengo la vida de Heini y de mi familia en fotos y en el museo me pidieron que les prestara imágenes para mostrarlas y eso hice. Sería bonito terminar el 25 aniversario completándolo con las obras de Carmen Thyssen. Las gestiones van bien porque hay empeño por todas las partes en que el acuerdo se lleve a cabo. Tengo la obligación de poner en orden todo para mis herederos. Las cosas tienen que ser serias y todo lo que se hace bien llega a buen puerto y nos evitan perder el tiempo. Hay tres temas que hay que poner muy claros: Cultura, Hacienda y Patrimonio, hasta que eso no esté clarísimo con todas las de la ley, que no dé pie a falsas interpretaciones porque yo tengo toda la razón, no podremos llegar a un acuerdo. Jamás he hecho nada contra la ley y las cosas bien hechas no llevan a problemas. Quiero estar tranquila y disfrutar de leer, de pintar, de pasear y de cuidar jardines, pero no tengo tiempo porque todos estos asuntos me lo quitan.

–No quiere dejarles problemas de herencias a sus hijas, algo que usted vivió con la del barón.

–Para que la colección Thyssen se quedase en España tuve que renunciar a mi herencia y hacer sacrificios porque la familia tenía razón, ellos no tenían vínculos con España, pero yo era más romántica y también mi marido. Los dos queríamos que esa colección permaneciese unida y en España. Ahora sigo luchando por la mía porque es muy buena e importante para España, yo lo sé pero también es importante vivir en paz y que mis herederos vivan en paz. No les puedo hacer daño, no tendría ningún problema en volverme a sacrificar si no tuviera herederos, pero los tengo y debo pensar en ellos.

–Su nombre es una franquicia, ¿cuándo abrirá el tercer museo Carmen Thyssen?

–El presidente de Sotheby’s me lo dijo: «Carmen Thyssen vende más que la Coca-Cola». Que mi nombre vende, lo sé desde hace años. Ahora unos 400 cuadros de la colección catalana van al Monasterio de Sant Feliu de Guixols, ya está firmado y será el tercer museo Carmen Thyssen. En Málaga, tengo la colección andaluza y española; en Andorra, exposiciones temporales, y en Sant Feliu, la colección catalana. Ha costado sacarlo adelante porque empezamos las negociaciones en el año 2006 con el presidente Montilla.

–Hablando de subastas, ¿qué será lo próximo que venda, quizá otro cuadro?

–Las cosas que no uso, que son buenas pero no me sirven, las vendo. Lo último ha sido un Buda maravilloso y muy valioso. Lo he vendido muy bien porque yo entiendo más un cuadro que un Buda. Ahora es conocido como el Buda Thyssen. No es mi deseo vender ningún cuadro de mi colección, cuando lo he hecho ha sido por necesidad porque soy generosa y necesito mucho «cash» para vivir. Genero bastante movimiento y todos mis gastos me los pago yo. Además, continúo coleccionando cuadros españoles; ayer, sin ir más lejos, compré uno en una subasta. Tenemos grandes pintores del XIX y XX y mi deseo es adquirirlos para que puedan disfrutarse en los museos que he creado.

–Hace 15 años que se fue el barón Thyssen. Algún pretendiente o «ilusión» tendrá.

–No tengo tiempo para ilusiones. Estoy muy acostumbrada a decidir mi vida y a tomar yo las decisiones y ahora sería imposible tener ilusiones. Además, no tengo tiempo, mi vida está muy llena y si hay pretendientes, yo no me entero. Me han amado, y yo también a ellos, dos grandes hombres, Lex Barker y Heini, que han puesto el listón muy alto.

–De sus tres hijos, ¿quién tiene mejor ojo artístico?

–Borja, que se crió rodeado de la colección Thyssen en Villa Favorita y tiene muy buen ojo. Las niñas también han nacido rodeadas de arte y cuando eso sucede, es inevitable que desarrolles un sentido artístico, pero Borja me ha acompañado por todo el mundo y hemos comprado juntos muchos cuadros. Incluso él ha elegido obras que luego se ha visto que han sido grandes adquisiciones. Mi hijo tiene su propia colección y también presta cuadros. Es una persona muy preparada, un excelente padre, y cuando yo no esté él se quedará al frente de las empresas que tenemos y lo hará muy bien porque así está estipulado y porque es suyo.

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