José Fernando, el hijo de Ortega Cano, detenido por violar la orden de alejamiento

José Fernando tiene prohibido acercarse a su pareja, María Jesús Rodríguez Gamaza, conocida como Michu, que se encuentra en avanzado estado de gestación.

José Fernando Ortega Mohedano, durante un juicio el pasado mes de marzo.
José Fernando Ortega Mohedano, durante un juicio el pasado mes de marzo.

José Fernando tiene prohibido acercarse a su pareja, María Jesús Rodríguez Gamaza, conocida como Michu, que se encuentra en avanzado estado de gestación.

La Policía Nacional ha vuelto a detener a José Fernando Ortega Mohedano, hijo de José Ortega Cano y Rocío Jurado, por violar, una vez más, la orden de alejamiento que tiene en vigor respecto a su pareja sentimental, según informaron fuentes policiales.

El hijo del diestro, de 23 años, fue arrestado por la Policía el pasado domingo en Sevilla, y puesto a disposición judicial de los juzgados de Violencia sobre la Mujer de la capital andaluza. Según publicó el «Diario de Sevilla», el fiscal pidió que la orden de alejamiento impuesta a José Fernando se ampliara de 200 a 400 metros, pero el juez se negó.

El joven hispano-colombiano tiene prohibido acercarse a su novia María Jesús Rodríguez Gamaza, más conocida con el nombre de Michu, que a punto de dar a luz, se encuentra hospitalizada. Fue éste el motivo que llevó al hijo de Ortega Cano a visitarla en la clínica.

La orden de alejamiento en vigor no fue solicitada por Michu, sino decretada de oficio por un juzgado de Jerez de la Frontera y confirmada posteriormente por otro de Arcos. No es la primera vez que esta medida cautelar es quebrantada por José Fernando, motivo por el que ha sido condenado a penas de seis meses de prisión. La primera vez se produjo el pasado mes de enero, después de huir en coche y posteriormente a pie, tras ser sorprendido por la Guardia Civil con Michu en el aparcamiento de una venta del término municipal de Arcos de la Frontera. La segunda violación de la medida se produjo en febrero cuando acudió a visitar a la joven al hospital de Jerez, en el que ella, embarazada, estaba ingresada por una dolencia cardiaca.En esta ocasión, relató que había acudido ante la llamada de la familia de su pareja quienes le habían comunicado que la joven «estaba mal y que corría riesgo su vida».

El 12 de febrero, José Fernando aparecía en el hospital en un alarmante estado de ansiedad y tras haber tomado «unas cervezas y unas cuantas rayas», según familiares de Michu. Dos días después volvía a ser detenido tras ser encontrado durmiendo en la misma cama del hospital con la joven embarazada. Michu contó en aquel juicio que fue ella quien insistió en que José Fernando fuera a verla al hospital y que había pedido al juzgado que se levantara la orden de alejamiento, y que aunque no había recibido ninguna respuesta judicial «pensaba que él podía estar allí».

Historial delictivo

La del domingo, es la última detención en el cada vez más amplio historial delictivo del hermano de Gloria Camila. Su último arresto se producía hace apenas unos días, el pasado 22 de abril, en la localidad madrileña de San Sebastián de los Reyes, tras agredir a dos agentes municipales que acudieron a la llamada de los vecinos de la calle Gegorio Izquierdo de este municipio quienes se quejaban de no poder dormir por el ruido generado en una fiesta en un domicilio próximo.

En el momento de la detención, el hijo de Ortega Cano, que no quería abandonar la ruidosa reunión, asestó varios puñetazos a los agentes municipales, motivo suficiente para ser detenido como presunto autor de un delito de atentado a agente de la autoridad.

Además, en noviembre de 2013, fue condenado a un año y nueve meses tras perpetrar un robo con violencia a un joven en las puertas de un club de alterne de Castilleja de la Cuesta.

Su hermana, Gloria Camila, participante de «Supervientes», vive ajena al drama familiar. No ocurre lo mismo con su padre, José Ortega Cano, delicado de salud y muy afectado por el rumbo que ha tomado la vida de su hijo, que sigue pensando que la única solución es solicitar la «inhabilitación judicial» del joven.