El infierno de Robin Williams antes de su muerte

Una nueva biografía cuenta los últimos años del actor

Robin Williams, en una imagen de 2005 / Efe
Robin Williams, en una imagen de 2005 / Efe

Una nueva biografía firmada por el periodista Dave Itzkoff, titulada «Robin», detalla que el actor en realidad padecía demencia con cuerpos de Lewy

Robin Williams sabía que estaba enfermo de Parkinson cuando se suicidó el 11 de agosto de 2004. Una nueva biografía firmada por el periodista Dave Itzkoff, titulada «Robin», detalla que el actor en realidad padecía demencia con cuerpos de Lewy que le causaba pérdidas de memoria, problemas en el habla, movimientos incontrolados, entre otros síntomas. «No fue la depresión la que mató a Robin», contó su mujer, Susan Williams, en 2015. Y este libro sigue esa idea con los testimonios de personas muy cercanas a Williams que narran conversaciones y situaciones con el actor que muestran a una persona excesivamente emotiva y perdida.

«Estallaba en llano sin motivo, olvidaba los diálogos que había aprendido para el rodaje y se perdía en medio de una conversación». Esa es la situación dramática que describe Cheri Minns, encargada del maquillaje en Noche del Museo 3: «Se echaba a llorar en mis brazos cada día al final del rodaje. Era horrible, horrible. Soy maquilladora. No sabía gestionar lo que le ocurría». El actor decía que «Ya no sabía cómo hacer reír».

La nueva biografía del artista descubre a un hombre con muchas contradicciones que no sólo luchaba contra el alcohol y las drogas sino también contra la soledad y la inseguridad. Un hombre que se escondía tras sus personajes.

Su tercera esposa Susan Schneider explica que Williams se quejaba de numerosos síntomas como trastornos urinarios, insomnio, pérdida de olfato y un ligero temblor en la mano izquierda. Síntomas que le llevaron al dianostico de Parkinson, cuando la autopsia desveló que lo que padecía realmente era demencia con cuerpos de Lewy, que causa demencia.