Luis Miguel: Una vida en la ruina

En medio de sus problemas legales en Estados Unidos, donde han emitido una orden de arresto contra él, el encargado de sus finanzas, Joe Madera, declaró en un tribunal que el mexicano no tiene liquidez para pagar sus deudas. Un ejemplo de ello es que el mes pasado fue desalojado de la casa que alquilaba en California porque debía al dueño 217.000 euros

En medio de sus problemas legales en Estados Unidos, donde han emitido una orden de arresto contra él, el encargado de sus finanzas, Joe Madera, declaró en un tribunal que el mexicano no tiene liquidez para pagar sus deuda

Los abogados del demandante están desesperados. La jueza que lleva el caso ya perdió la paciencia y mientras el culpable del caos sigue sin aparecer, su mano derecha asegura que está arruinado. Luis Miguel estará acostumbrado a los pleitos legales –ha enfrentado desde demandas por la manutención de sus dos hijos menores hasta líos con su compañía discográfica– pero éste se le está yendo de las manos. Tanto es así que el lunes se emitió una orden de arresto en su contra. «La jueza me dijo: “Te llamo cuando esté detenido”. No tengo ninguna duda de que hablaba en serio», afirma la abogada de William Brockhaus, que le reclama a Luis Miguel una deuda millonaria.

Hace siete meses que Brockhaus, que fue manager del cantante durante unos años, ganó una demanda por incumplimiento de contrato. La corte estableció que Luis Miguel debía pagarle 978.000 euros, pero el empresario de Texas, que está casado con una amiga de la infancia de Luis Miguel, no ha recibido ni un céntimo. Por eso se introdujo una nueva demanda, aunque el mexicano no ha aparecido en ninguna de las tres citas. La jueza que lleva el caso le amenazó la segunda vez con una orden de detención y como «El Sol» de todos modos no se personó, la jueza cumplió. «Seguirle la pista ha sido muy complicado, incluso citarlo resultó difícil. Lo intentamos en Las Vegas, pero tiró los documentos al suelo y se fue. Luego, en Beverly Hills, como se negó de nuevo a recibirlos, se los colocaron en el parabrisas del coche y él los arrancó. Ha actuado de manera beligerante», explica Messigian. Al no pagar, Brockhaus tiene derecho de apropiarse de los bienes del cantante, pero ahí está justamente el problema: no saben qué tiene ni dónde.

«El objetivo es encontrar su dinero. Estamos en nuestro derecho de localizar sus activos –coches, yates, aviones– y hacer lo que podamos para apoderarnos de ellos». Para ello, la clave es Joe Madera, mano derecha y encargado de las finanzas de Luis Miguel durante décadas. El problema es que Madera asegura que no existe tal fortuna: «Dice que su jefe no tiene dinero, que está vendiendo sus activos. Pero desde nuestro punto de vista Luis Miguel sigue llevando un estilo de vida espléndido que no se corresponde con el testimonio de Madera», afirma Messigian. Tanto es así que han sumado los gastos del juicio a su deuda, que ahora llegaría a cerca de dos millones de dólares

Adiós casa, adiós yate

Sin embargo, el fiel Madera podría no estar mintiendo para proteger a su jefe. El mes pasado, «El Sol» fue desalojado por orden judicial de la casa que alquilaba en Los Ángeles. El alquiler era de 58.000 dólares mensuales (alrededor de 54.000 euros), pero llevaba tanto tiempo sin pagar que había acumulado una deuda de 217.000 euros. Su casa de Acapulco, México, de 36.000 metros cuadrados, también fue vendida y derrumbada recientemente. En su lugar han comenzado a construir un complejo de apartamentos de lujo. En diciembre, además, se publicó que estaría vendiendo aquel yate, llamado Único, en el que tantas fiestas ha celebrado y a tantas novias ha paseado. Ese mismo mes se le vio disfrutando de su barco y rodeado de chicas en «topless», pero los medios mexicanos aseguraban que el cantante no podía hacer frente a los pagos de servicio y manutención del yate, valorado en tres millones de dólares, por lo que pensaba venderlo.

Sus problemas monetarios habrían empezado después de su «annus horribilis», 2015, cuando canceló una serie de conciertos por motivos de salud sobre los que se ha especulado incesantemente. El mismo año prometió una gira junto a Alejandro Fernández que tampoco cuajó y que le podría costar cientos de miles de euros en indemnizaciones. Por si fuera poco no ha devuelto a su discográfica los 3.650.000 dólares de un crédito que pidió hace tres años.

Con respecto a su más reciente problema, lo más sensato sería evitar ser detenido. Para eso tendría que pedir una audiencia urgente y dar razones de peso para no haberse presentado, como no haber recibido las notificaciones. Sin embargo, Messigian asegura que eso no es una opción: «En Los Ángeles, basta con que te dejen la cédula de citación sobre tu propiedad privada para asumir que la has recibido». Por otro lado, las más recientes apariciones del mexicano han evidenciado que se encuentra en forma –ha perdido diez kilos desde que cambió su dieta– y rejuvenecido, por lo que podría estar listo para volver a subirse a los escenarios. Además, su próximo álbum de estudio debería salir dentro de dos meses y desde el año pasado MGM está produciendo un programa sobre su vida. Estos nuevos proyectos podrían devolverle a Luis Miguel la liquidez que necesita para saldar sus millonarias deudas.

Un (in) feliz cumpleaños

«El Sol» cumplió 47 años el pasado miércoles y con tantos problemas legales no debe de haber encontrado demasiados motivos de celebración. Sin embargo, sí recibió felicitaciones via Instagram. Una de ellas fue de su hija Michelle Salas, a la que no reconoció hasta que ésta era adolescente. La joven, fruto de la relación de Luis Miguel con la cantante mexicana Stephanie Salas, subió a su perfil una foto junto a su progenitor (en la imagen), algo que nunca antes había hecho. Salas y Luis Miguel mantienen una buena relación desde hace una década, cuando él finalmente la reconoció como suya. Dos años antes, la madre de la joven había revelado a los medios que la niña era hija de Luis Miguel. Hoy, Michelle, de 28 años, tiene éxito como bloguera y en su canal de YouTube, donde acumula miles de seguidores.