Paula Echevarría: 3.500 euros por foto

Sus respectivos trabajos, la comercialización de su imagen pública y sus redes sociales pueden hacer que entre la actriz y Bustamante sumen una fortuna de más de tres millones de euros anuales.

Sus respectivos trabajos, la comercialización de su imagen pública y sus redes sociales pueden hacer que entre la actriz y Bustamante sumen una fortuna de más de tres millones de euros anuales.

No llega a cobrar el millón de dólares que se asegura que recibe Beyoncé por publicar en Instagram, pero Paula Echevarría no se puede quejar. Sus redes sociales son de las más cotizadas del país. Con más de un millón y medio de seguidores, si la comparamos con otras «influencers» digitales de su nivel, la actriz podría llegar a ganar más de 3.500 euros por cada fotografía publicada en acuerdo con alguna marca. Multipliquen las veces que actualiza su perfil y ya pueden empezar a calcular la fuente de ingresos que le suponen las redes sociales a Echevarría.

Eso sí, las personas que hemos consultado nos confirman que ella no cobra por todo: «Depende de su implicación con la firma. Y no todas pagan, algunas sólo ofrecen intercambios». Es decir, se lo lleva en especie. ¿Compensa? Por lo que afirman, sí: «Tiene poder para agotar lo que ella se pone y funciona muy bien en los medios de comunicación, Paula siempre interesa», aseguran. Ella es, de hecho, una de las responsables de que casas como Dolores Promesas hayan arrasado en nuestro país: su vestido verde para los Premios Goya de 2013 todavía sigue ocupando uno de los puestos de honor entre los más elegantes. Esta relación viene por la amistad que le une con Alicia Hernández, directora de la firma y fundadora del «showroom» The Gallery Room.

Lo que sí está claro es que Paula es una máquina de hacer dinero. Si a su manejo de las redes sumamos las campañas de publicidad directa que le vienen por su impecable imagen, podemos estar rondando una cifra que superaría los 200.000 euros al año sólo por su cara bonita. Nadie quiere dar su nombre, pero sí nos hablan del volumen de negocio: únicamente por prestar su melena a la firma Pantene puede llegar a ingresar 150.000 anuales. Si a esto le sumamos su fichaje por Samsung y Tous (con fragancia de por medio), podemos llegar incluso a acercarnos a los 300.000 sólo en 2016. También habría que considerar su colaboración con la marca de gafas Hawkers, para la que diseñó una colección. Lejos queda de los 15 millones de euros que llega a facturar Chiara Ferragni, la «it-girl» mejor pagada del mundo, pero todavía tendríamos que redondearlo con su caché como actriz.

Ella controla todo esto a través de la sociedad PEC Producciones Artísticas, en la que ella figura como administradora junto con su padre, Luis Ángel Echevarría. La empresa tendría unos activos que rondarían los 700.000 euros. Paula, además, posee el 30% de la vivienda de 500 metros cuadrados y 2.500 de parcela valorada en 1.500.000 que compartía hasta la fecha con David Bustamante. También es dueña de otra casa en Carreño (Asturias).

Una de las claves del éxito de la pareja, aseguran personas cercanas a la actriz, es cómo han sabido enfocar su perfil público: «Es difícil verles juntos en algún evento», comentan. «Tienen muy claro a qué público se enfoca cada uno. Ella, además, es mucho más controladora y difícil de conseguir, lo que no quiere decir que sea una persona difícil con la que trabajar, sino que todo lo lleva más atado». En el caso de David, que por «photocall» cobra menos que ella (unos 15.000 euros), además del de su representante necesita el visto bueno de la discográfica. «Pero aquí también influye la relación que tengan con las marcas. Siempre serán más caros al principio, aunque en las siguientes colaboraciones el precio se puede ir rebajando». Por ejemplo, verles a los dos juntos en la residencia del embajador francés tras la cena ofrecida por Jorge Vázquez tuvo que ver más con la amistad que une a la actriz con el diseñador que con una cuestión económica.

Bustamante, por su parte, está algo más apartado de los focos y las cifras de sus apariciones, por ejemplo en televisión, no se acercan a las que Echevarría cobra por campaña. Si bien se desconoce a cuánto llegó a ascender exactamente el contrato con Antena 3 por ser jurado de «Top Dance», sí se conoce que su caché por los dos programas y concierto de «OT: El reencuentro» fue algo inferior al de su amigo David Bisbal. Entre 20.000 y 30.000, en el caso del cántabro.

34.000 por concierto

La cifra es similar a lo que cobra por actuación. Hace unos años se filtraron los datos de sus honorarios: 34.000 por concierto y 38.000 si era una actuación en un evento de entrada gratuita. Desde que comenzó su gira en octubre, el cantante ha realizado unos 15 espectáculos en España, por lo que en cinco meses podría haber facturado 510.000. Sumémosle otro tipo de eventos donde su caché no baja de los 15.000 (es lo que un concejal de Elda contó que cobró por 15 minutos de pregón en la localidad) y comprobamos que tampoco va a salir mal parado: «Es más fácil llegar hasta él, pero no hay que olvidar que su imagen se la debe completamente a Paula. Ella fue quien consiguió llevarle por el buen camino y hacer de él un producto interesante», asegura una persona cercana.

¿Lo continuará siendo tras la separación? «Sí, por supuesto. Ahora esas cifras se han disparado», confirman las personas consultadas. «Contar con Paula siempre te aseguraba Prensa y ahora, como vimos el miércoles en la presentación de su nueva fragancia, todavía más. Va a ser en los próximos meses un producto muy en alza y hablamos de que sus cifras se multipliquen. Si antes era un personaje difícil de conseguir, ahora es casi inalcanzable». Lo mismo sucede en el caso de David, que, además, no ha aparecido aún públicamente desde que se anunciara su separación. Así, los alrededor de tres millones que entre ambos suman en ingresos cada año podrían convertirse, en medio de su crisis matrimonial, en una cifra mucho más alta.