Rociíto, una boda de tres días, veinte platos y apenas nadie de familia

La celebración del matrimonio de Carrasco y Fidel Albiac tendrá lugar el miércoles en el lujoso Hotel Valdepalacios de Torrico, donde los acompañarán sus familiares y amigos, a excepción de gran parte de los parientes de ella, como su hermana Gloria Camila, José Ortega Cano y su tío Amador Mohedano, que han dejado claro que no fueron invitados a la celebración

La celebración del matrimonio de Carrasco y Fidel Albiac tendrá lugar el miércoles en el lujoso Hotel Valdepalacios de Torrico

Los que estuvimos en la primera boda de una dieciochoañera Rocío Carrasco con Antonio David, hace ahora veinte años, vivimos un día de gran celebración y armonía familiar. Aún vivía Rocío Jurado y aglutinaba a su alrededor a los Mohedano como si aquello fuera un feliz matriarcado. El miércoles 7 de este mes todo será distinto en el enlace en una finca toledana entre la conocida popularmente como Rociíto y su actual pareja, Fidel Albiac. La hija de «la más grande» parece arrepentirse de aquel primer enlace que acabó en una sonada ruptura: «La juventud tiene el genio vivo y el juicio, débil. Creo que con eso queda dicho todo».

En la actualidad, la familia está completamente dividida, la novia no verá cumplido el deseo de reencontrarse y reconciliarse con su hija Ro y su hermana Gloria Camila, con su tío Amador no se habla, al igual que le ocurre con buena parte de los Mohedano; y José Ortega Cano declaraba hace apenas unos días que no ha sido invitado al enlace. A Rociíto no le hizo la menor gracia enterarse de otras declaraciones del torero en las que dejaba muy claro que «Rocío siempre ha sido muy indiferente con sus hermanos, pero no pasa nada, cada uno vive su vida».

Su hijo José Fernando sí tenía pensado ir, aunque cuesta creer que Rocío le haya mandado invitación. Y más considerando su recaída en las drogas. También extraña que él haya dicho que se lleva «muy bien con Fidel, tenemos una relación muy cariñosa, siempre nos estamos riendo, gastándonos bromas y hablando de nuestras cosas». En su círculo familiar están sorprendidos, ya que la relación entre el hijo de Ortega y Albiac parece inexistente. Tampoco aparecerá Raquel Mosquera, la que fuera segunda esposa de Pedro Carrasco, padre de la contrayente. Las dos mujeres nunca se llevaron bien y no se han visto desde el fallecimiento del boxeador. Pero se anuncia la presencia del tío Antonio Carrasco, hermano de Pedro. Otro de los tíos de la contrayente, Amador Mohedano, comentó en su día que «no he sido invitado. Me enteré de la boda por la Prensa.Y si llegara la invitación no acudiría, porque ese día estaré en Chipiona, con las celebraciones de nuestra Virgen de Regla, cuya festividad es el 8. Igual mi sobrina ha decidido casarse en esas fechas porque sabe que nuestra familia no falta ningún año a lo de la Virgen».

Sí estarán su tía Rosa Benito y su prima Chayo, que irá si puede arreglar ciertos asuntos profesionales, y no faltarán las Campos, a las que la Carrasco considera «mi segunda familia». María Teresa, Terelu y Carmen son incondicionales, al igual que los directores del «Sálvame», Raúl Prieto y David Valdeperas. Junto a los anteriores acudirán las compañeras de la novia en el programa «Hable con ellas»: Sandra Barneda, Mónica Martínez, Alba Carrillo y «La Sole». A las que se unirán algunos tertulianos de «Sálvame» y la presentadora y actriz Marta Torné. Fidel tiene más suerte que su futura esposa, porque irá la mayor parte de su familia desde Sevilla.

La última vez que hablamos, Rocío me dijo que a su boda estaban invitadas todas las personas a las que quiere y le quieren, pero la celebración contará con muchas y notables ausencias. Algunos cariños se fueron diluyendo con el paso de los años. Y si Ro, la hija de Rocío, optó por abandonar la casa materna para marcharse a vivir con su padre, Antonio David, Gloria Camila, hermana adoptiva de Carrasco, ya demostró en su momento lo que siente por la futura señora de Albiac con una frase tan rotunda como la que sigue: «Ni es buena madre ni buena hermana».

Hotel cinco estrellas

La celebración nupcial durará tres días. La boda será por lo civil y tendrá lugar a las seis y media de la tarde en la finca Valdepalacios, ubicada en la localidad toledana de Torrico. Seiscientas hectáreas con un muro a prueba de paparazzis y observadores indiscretos, un hotel de cinco estrellas de gran lujo, el restaurante Tierra, comandado por el chef José Carlos Fuentes, galardonado con una estrella Michelín, un amplio jardín, piscina, jacuzzis... Se instalarán veinticinco mesas en uno de los jardines y cada invitado se sentará en la que elija, compartiéndola con personas afines. En el entorno, tres quioscos dedicados a distintos tipos de cocina: asiática, andaluza y quesos. Y decoración a base de nardos y velas.

Tras la cena, música de orquesta y la actuación de grupos musicales. Y la parte más emotiva se vivirá cuando se tenga un recuerdo muy especial para Rocío Jurado y Pedro Carrasco, cuyas muertes llenaron de pena a su hija Rocío. El diseñador Hannibal Laguna, buen amigo de los novios, ha sido el encargado de confeccionar el vestido de Rocío y el chaqué negro de Fidel. El traje de la novia es todo un misterio, no se conocen datos del mismo y será toda una sorpresa.

Aparte de la celebración en sí, la pareja ha preparado varias citas ineludibles para sus 230 invitados: el martes 6, por la noche, y a modo de despedida conjunta de solteros, los anfitriones ofrecerán una parrillada en los jardines de Valdepalacios. Al día siguiente habrá un brunch matinal, por la tarde la ceremonia y el banquete, y el jueves 8, una comida campera.

Es evidente que tanto agasajo supondrá un gasto importante. Solamente cada menú del Tierra ronda los 125 euros por persona (aunque se habla de que el de ese día llegaría a los 175), y a esto habría que añadir la barra libre, el brunch, la parrillada y la comida campera. Y tomar en cuenta que parte de los invitados, sobre todo los que vienen desde Sevilla, tendrán que alojarse en el hotel de la finca esos tres días. El coste de cada habitación oscila entre los 260 y los 700 euros por noche.

Pero tanto gasto se verá compensado, puesto que la pareja ya tiene vendida la exclusiva de su boda a su revista de cabecera. Se rumorea que van a percibir una cantidad que no bajaría de los ciento cincuenta mil euros, cifra que se podría haber duplicado si hubiera existido la tan esperada reconciliación de Rociíto con su hija, su hermana y sus tíos. Habría sido la primera vez que posaran todos juntos desde hace años.

16 años

Hace dos años, Rocío me dijo que no tenía planes de boda, que se sentía feliz junto a Fidel sin la necesidad de firmar unos papeles. Sin embargo, en unas declaraciones recientes confesaba que «siempre tuve muy claro que quería casarme con Fidel, y sé que él compartía mi deseo. Por eso no ha sido necesaria una petición de mano oficial. Después de dieciséis años juntos es una decisión tomada desde la madurez».

El viaje de novios es toda una incógnita. Rocío estaba convencida de que su programa «Hable con ellas» tendría una continuidad en septiembre, y por eso reconoció que no había planeado nada. Pero las cosas han cambiado y suponemos que elegirá un lugar remoto para estrenar su vida de casada y desde donde vender una nueva exclusiva.

Por el recuerdo de sus padres

En medio de todas las ausencias que habrá en la celebración de Rociíto y Albiac, las más marcadas y dolorosas serán, sin duda, las de los padres de ella, Rocío Jurado y Pedro Carrasco. El boxeador murió en 2001 y «la más grande», cinco años después, y el día de su boda su hija quiere recordarlos con un homenaje que ha mantenido en secreto, pero que promete ser muy especial. Sin embargo, sorprende que tras ser ella la ausente en muchos agasajos a Jurado, sobre todo los realizados en Chipiona a lo largo de los años, Rociíto quiera ahora dedicarle un gesto especial el día de su matrimonio. La única vez que ha acudido a un evento en honor a su madre fue a la presentación del sello que Correos le dedicó en abril. Aparentemente, fue un intento de reconciliación previo a la boda, pero que fracasó por la negativa de algunos, como Gloria