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¿Desde cuándo se utilizan los test de embarazo?

En el Antiguo Egipto usaban métodos como los granos de maíz.

  • Lápida egipcia de la que se desprende los hábitos que tenían para conocer si una mujer estaba embarazada.
    Lápida egipcia de la que se desprende los hábitos que tenían para conocer si una mujer estaba embarazada.

Tiempo de lectura 4 min.

27 de agosto de 2018. 08:37h

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Por Jorge Alcalde.  27/8/2018

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La transcripción de papiros egipcios y manuscritos milenarios es una fuente inagotable de información sobre las prácticas médicas de nuestros antepasados. Una de las sorpresas más recientes ha llegado tras el estudio de papiros pertenecientes a la colección Carlsberg de Copenhague, donde un equipo de analistas y egiptólogos internacionales se dedica a la obtención de datos aún no catalogados.

Todos esos materiales contienen referencias a la astronomía, la botánica, la vida civil y la ciencia médica de la época. Se trata de un paquete de 1.400 manuscritos datados entre el año 2.000 antes de Cristo y el 1.000 de nuestra era.

Uno de ellos albergaba una referencia inédita, el resumen de instrucciones para realizar un test de embarazo. Para ello, se ordenaba a la mujer que orinara en dos bolsas de tela, una contenía maíz y la otra cebada. Según las creencias de los médicos de la época (cerca de 1.300 años antes de Cristo), el sexo del futuro bebé quedaba determinado en según de qué grano se abriera antes en contacto con la humedad de la orina. Si ninguno se abría, el test era negativo: la mujer no estaba embarazada.

Curiosamente, este tipo de pruebas precientíficas siguió repitiéndose en siglos venideros. Un texto datado en 1699 en Alemania recoge consejos de un estudioso de la biología sobre cómo utilizar los cereales y la orina para determinar el estado de gestación de una mujer.

Por sorprendente que parezca, en algunas ocasiones este test egipcio podría haber funcionado. En 1963 un laboratorio de química realizó una prueba con maíz y cebada expuestos a orina de varias mujeres y hombres. La orina de las mujeres embarazadas hizo abrirse el grano un 70
por 100 más de veces que la orina de hombres o de mujeres no embarazadas. No se sabe muy bien a qué se debe este fenómeno. Quizá la elevada concentración de estrógenos en la orina de una embarazada puede generar algún tipo de reacción química en el grano del cereal. Y parece que los egipcios de la época de los faraones se habían dado cuenta de ello.

Evidentemente, la certificación de si la criatura era niño o niña según el tipo de grano afectado no tiene fundamento y no era más que una de las muchas supersticiones que han rodeado al embarazo.

¿QUIÉN INVENTÓ LOS POLOS DE HELADO?

Un niño de 11 años. Y por pura casualidad. Se llamaba Frank Epperson y un día de invierno en 1905 decidió hacer la que por entonces era la bebida refrescante de moda: agua mezclada con polvos de soda. Preparó su mezcla en el porche con una cuchara de madera, pero a mitad del proceso sus progenitores le reclamaron al interior de la vivienda. Se olvidó del preparado y, a la mañana siguiente, se encontró que su refresco se había convertido en un bloque de hielo. Con la cuchara de palo dentro. Lo sacó del molde e informó de sus hallazgos. 18 años después, el pequeño Frank retomó su invento, lo patentó y se hizo de oro vendiendo polos de hielo de todos los sabores con su propia marca, Popsicle. De hecho, hoy en día a estos helados en algunos países se les sigue llamando «posicles».

LA CIFRA

1862 es el año de nacimiento de la ley más antigua en vigor en España, la Ley del Notariado.

¿Desde cuándo se utilizan los test de embarazo?
¿POR QUÉ LOS KOALAS SE ABRAZAN A LOS ÁRBOLES?

En un principio creíamos que lo hacían solo en busca de comida y refugio. Pero pronto se observó que estos simpáticos animales pasan más de un 30% de su tiempo en árboles cuya hoja no pueden comer. Según una reciente investigación, su fin no es otro que refrescarse. Si bien en invierno trepan hasta la copa de éstos para ocultarse entre sus hojas, en los meses de verano, en cambio, quedan mucho más cerca del suelo y es cuando les vemos abrazados a los troncos.

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