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Footgolf: Un balón de fútbol para hoy de 52 cm

Un centenar de personas en España ya participa en torneos de este nuevo deporte que combina fútbol y golf. El secreto para ser el mejor: la concentración y la precisión; aquí la fuerza es lo de menos

  • Footgolf: Un balón de fútbol para hoy de 52 cm

Tiempo de lectura 8 min.

09 de agosto de 2018. 09:42h

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Por Ángel N. Lorasque / Fotografía: Cristina Bejarano .  9/8/2018

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Son las seis de la tarde y el sol pega de pleno en Majadahonda (Madrid) mientras una treintena de jugadores comienzan a calzarse las botas. A simple vista podría parecer que se disponen a jugar al fútbol, pero esta idea pronto se desvanece al comprobar que las medias son calcetines de rombos, los pantalones lucen unas cuidadas pinzas y, en la parte de superior, se enfundan un elegante polo. Están a punto de inicar un entrenamiento de FootGolf, un deporte que cada vez está más de moda y al que le crecen adeptos por segundos. Una fusión entre fútbol y golf en el que la concentración, la puntería y la precisión sobresalen frente al desenfreno y estrés del deporte rey. Hasta Madrid se han desplazado personas desde diferentes puntos de España para jugar esta «pachanga» y esperan ansiosos a que Ramiro comunique las últimas instrucciones. Se juega en un campo de golf el cual, días puntuales, se acondiciona para adaptarlo al FootGolf. ¿Las claves de este deporte? Golpear un balón de fútbol con el pie y conseguir meterlo en los 18 hoyos del recorrido en el menor número de golpes.

Las reglas son las del golf, así como la indumentaria (salvo las botas que en este caso son de tacos tipo turf, es decir, más pequeños y de goma), pero aquí no hay palo que valga, es la pierna la que debe mover el balón por el camino. La adrenalina de algunos comienza a recorrer el cuerpo al igual que las gotas de sudor. Javier, que pertenece a la Federación Andaluza de FootGolf, ha venido desde Málaga y explica que lleva seis meses jugando. «Este deporte nació en 2009 en Holanda y en España lleva unos cinco años. Intento jugar, al menos, una vez al mes, me escapo siempre que puedo, pero el problema es que el campo más cercano de mi casa está a 45 minutos en coche...», lamenta. «A los que somos muy futboleros nos gusta mucho este deporte en el que entran en juego habilidades y disciplinas interesantes», apunta este canario residente en Málaga que está deseando poner sus botas sobre el césped.

Disparo de 100 metros

El partido va a comenzar y Ramiro, que pertenece la Agrupación Madrileña, aclara las dudas de algunos de los presentes, ya que es la primera vez para alguno de los jugadores. El campo tiene 18 hoyos, como en el golf, pero están a menos distancia entre sí que en su «deporte hermano». La explanada es de unos 2.600 metros cuadrados (el hoyo más largo de este campo son unos 220) y los «agujeritos» tienen 52 cm de diámetro. El objetivo: conseguir encajar el balón en todos hoyos con el menor número de toques posibles. Comienza el espectáculo. Arsenio golpea con fuerza el primer disparo, que en el argot «footgolfero» se llama el hoyo 1 del tee, o punto de partida. Su grupo (están divididos por equipos de cuatro personas que se apuntan entre ellos los tantos aunque el juego es individual) lo integra también Lillo, que anda un poco perdido. Se estrena hoy como «footgolfista» y no controla bien la fuerza. «Es más cuestión de precisión que de intensidad», le indica Arsenio, que lleva año y medio jugando en el campo de Majadahonda y en el de Illescas. El primer hoyo, según marca la tarjeta, debe conseguirse en cinco toques. Arsenio lo logra, aunque hubiera sido mejor hacerlo en menos golpes y así ir restando marcación. «Es muy importante tener el balón a punto, por eso cada uno se trae el suyo y calcula la presión en función de la intensidad de su golpe», apunta el jugador. Bien lo sabe Alberto de Benito, el actual campeón España. Sí, no se asombren, ya hay campeonato mundial de este deporte y varias federaciones por todo el país. El campeonato de España tiene cuatro etapas y ya se han jugado las tres primeras –en Salamanca (Salamanca Golf & Country Club), Jerez (Sherry Golf) y Calatayud (Augusta Golf)– y la cuarta (y decisiva) se celebrará en octubre en Tenerife (Golf Costa Adeje). «Un amigo, Piero Menor, me animó a que lo probara. Yo siempre he sido muy futbolero de toda la vida y me pareció buena idea. Ahora juego todas las semanas, incluso me voy a diferentes puntos de España para practicar. A veces, me llevo a mi mujer y mi hijo», explica De Benito.

Para él, lo bueno de este deporte es que «no discutes ni te enfadas, algo que sí suele ocurrir en el fútbol». No hay piques y el compañerismo se nota durante todo el partido. Unos se ayudan a otros, recomiendan la mejor postura para afinar el tiro y aconsejan sobre la modulación de la intensidad para que nadie se vaya frustrado a casa. «Es un deporte muy relajado y en el que el 80% es cabeza. No sirve de nada golpear fuerte, hay que pensar, estar seguro es fundamental. Además no tienes tanto riesgo de lesionarte como sí ocurre en el fútbol», apunta el campeón de España. Él tiene sus trucos para salir vencedor. En primer lugar conocer el campo ya que influye mucho la posición de los hoyos, los desniveles y el cómo manejar el balón. «De media, un disparo de balón puede ser de unos 100 metros, 70 en el aire y 30 arrastrándose, y lo más difícil es lidiar con el viento porque a veces te lleva el balón donde no quieres», confiesa. José le escucha atento. Él forma parte del primer equipo de FootGolf de Madrid. Su camiseta está plagada de patrocinadores, «aunque todavía es complicado que las marcas se decidan a invertir en este deporte porque no es muy conocido», reconoce. Roberto Carlos es uno de sus sponsor que luce orgulloso en la camiseta. Su próxima parada será Suiza. Para Jose, este deporte ya es parte de su vida y explica que su mejor puntuación ha sido -8 en Valencia.

En España hay aproximadamente unas 90 personas que participan en los diferentes torneos que se organizan . Todos tienen ya en mente el de Málaga que se celebrará el 9 en Alhaurín Golf y el 16 de de septiembre en Cerrado del Águila Golf Resort, Mijas, o el de Tenerife el 13 y 14 de octubre. «Intento ir a todos, viene bien para entrenar. Claro que el objetivo es ganar, como en cualquier competición, pero en este deporte es muy agradable el ambiente, ya nos vamos conociendo casi todos. Somos casi como una familia», dice este jugador madrileño. Tanto es así que no es necesaria ni la figura de un árbitro. Son los mismos jugadores los que se van controlando las marcas y no suele haber problemas. «También hay equipos femeninos e incluso categoría senior para los mayores de 46 años», apunta Arsenio, que apura los últimos hoyos. «Para mí lo más complicado es conseguir el control y la concentración. Yo que toda mi vida he jugado al fútbol estoy acostumbrado a utilizar energía, pero aquí no sirve. Potencia sin control es el peor enemigo», dice Francisco, un electromecánico de 34 años.

Todos miran con ilusión a 2019, que será cuando se celebre el mundial de FootGolf; será la tercera edición y este año lo organiza Francia. Tendrá lugar en Marrakech y la mayoría no se la perderá, así como aquellos rostros conocidos que han ido dando visibilidad a este deporte. Futbolistas como el argentino Roberto Ayala, Ricardo Esteves o los españoles Rubén de la Red o Quique Estebaranz son sus mejores embajadores. El sol comienza a caer y el grupo de Javier se aproxima al último hoyo. Han tenido que sortear algún imprevisto, como caídas de balón al agua, pero llegan deseosos de conocer la puntuación final. De Benito vuelve a alzarse con la victoria. Apenas han recogido los equipos y comienzan a cambiarse cuando ya hablan de la próxima quedada. Algo de adictivo tiene el FootGolf.

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