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Viajar sin maleta

Cada vez son más los que optan por irse de vacaciones sin llevar equipaje ya que supone mayor comodidad y, además, se evitan las colas en el aeropuerto así como posibles pérdidas que arruinan cualquier escapada. Éstas son las claves para desplazarse con lo mínimo.

  • Viajar sin maleta

Tiempo de lectura 8 min.

10 de agosto de 2018. 11:30h

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Jesús Buitrago 10/8/2018

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Uno de los grandes descubrimientos de los viajeros «low cost» ha sido la posibilidad de viajar sin facturar maleta, exprimiendo hasta el extremo los límites del equipaje de mano. Son todo ventajas. El facturar ya es historia. A algunos puede que les parezca una locura si se trata de un viaje que dure más de una semana, pero la respuesta es «sí», pruébelo. Con el auge de las compañías aéreas de bajo coste, todos nos animamos con más frecuencia a salir de casa, y si además lo hace sin facturar maleta ya se convierte en una gozada. Si se mueve por medio mundo únicamente con equipaje de mano se sentirá mucho más cómodo porque irá más ligero al no cargar con tantos bultos. Además, no facturar maleta tiene ventajas indiscutibles, pues se ahorra tiempo, dinero y disgustos. En primer lugar se evitan tiempos de espera en las colas de facturación. Normalmente el pasajero debe presentarse unas dos horas antes del vuelo para llevar a cabo el «check in», pero si lleva una minimaleta y hace la facturación online con la aerolínea correspondiente solo tendrá que pasar el control de seguridad del aeropuerto en cuestión segundos y acudir a la puerta de embarque hasta 30 minutos antes de que despegue tu avión.

Condiciones aéreas

Cuando uno realiza la facturación online antes de cada vuelo, significa que el pasajero solo podrá llevar el equipaje de mano que entre en la misma cabina del avión. En la mayoría de aerolíneas «low cost», el equipaje de cabina permitido es de 55 cm de altura, 45 cm de anchura y 20 cm de profundidad. El bolso, cartera, portátil, artículos de compra, cámara, etc., deben transportarse dentro de la única pieza de maleta de mano. Sin embargo, no todas las compañías aéreas tienen las mismas condiciones para sus equipajes de mano. Algunas permiten maletas más grandes y pesadas, mientras que otras solo acogen pequeño y con menos peso de lo normal. Incluso algunas compañías sólo dan la posibilidad de viajar con un bulto como equipaje de mano, a diferencia de otras que facilitan hasta dos (una mochila o bolso). También es clave que pese su maleta de mano cuando haya terminado de empaquetar, pues si supera el peso máximo permitido podría tener problemas. Generalmente, el límite es de 10 kilos. «Ryanair es la que más mala fama tiene en Europa, pero en Asia las condiciones son leoninas. Hay compañías que sólo te dejan 6 kilos gratis», admite una azafata de la controvertida compañía, que este año –no contento por cobrar por sentarte junto a quien compras el billete– te cobra un extra de 5 euros si quieres evitar que metan tu maleta en la bodega.

«No hay espacio para que todo el mundo vaya con una maleta de mano. Teníamos que innovar y la única posibilidad que pensamos que era justa para todos era esa», indicó el presidente de la low cost irlandesa Michael O’Leary, cuando anunció el cambio de normas. Los números no mienten: cada vez se viaja más con equipaje de mano y eso es un quebradero de cabeza para las compañías.

Expertos en tetris

Si su maleta es de las» trolley» con dos espacios diferentes, utilice el más grande para la ropa. Eso sí, bien doblada y colocada, pues colocar adecuadamente la vestimenta nos puede suponer incluir una prenda más. Deje el espacio que generalmente tiene cremallera para colocar calzado y productos de aseo a modo tetris. Por otro lado, es primordial que lleve únicamente lo básico y que comprima todo a ser posible enrollando la ropa. Este es el truco para hacer su maleta de mano y que todo ocupe menos espacio: en vez de guardar las prendas dobladas, prueba a enrollarlas. Esta técnica tiene además otra ventaja: la ropa se arruga mucho menos. También deberá llevar su neceser al mínimo. Gel, champú y alguna crema es más que suficiente en cuanto a líquidos. En relación al calzado, céntrese en llevar como máximo dos pares, uno más informal y otro más elegante y puesto el que ocupe más. Es decir, las botas de montaña en sus pies, y los de ciudad en la maleta. En lo que se refiere a la ropa, apueste siempre por ponerse para el viaje lo que más ocupe.

Hueco para lo inesperado

A todos nos gusta comprar «souvenirs» como recuerdo de cada destino que visitamos para regalar o autoregalarnos. Puede meter en su maleta alguna mochila de cuerdas que ocupan poco y apenas pesan para poder llevar esos artículos de recuerdo a la familia. Este tipo de mochilas son muy prácticas y siempre vienen bien. Cuidado si transporta alimentos o líquidos superiores a 100ml. Llevar comida en los aviones no está prohibido a día de hoy, pero debe tener cuidado con ciertos productos. El alimento más común que no se puede llevar como equipaje de mano es el queso, especialmente si se trata de uno tipo Burgos. Si a un bocadillo de jamón le añade unas lonchas de queso no pasa nada, pero mejor no se arriesgue. Tampoco se pueden llevar productos en su jugo –latas– que superen los 100 mililitros. No importa cuánto proteste ante los guardias de seguridad. No le dejarán pasar.

Lo mismo sucede con los líquidos en general. Cualquier botella con líquido, zumo, etc. que supere los 100 mililitros será requisada. Lo que si puede pasar por el control de seguridad es una botella vacía de más de 100 mililitros y posteriormente llenarla con agua en las fuentes y/o baños del aeropuerto, pero compruebe que es potable, no vaya a arruinar su viaje. De esta forma se ahorrará tener que pagar por agua embotellada.

Ojo con las prohibiciones

Antes de cerrar su maleta asegúrese de que no introduce ningún artículo prohibido en el equipaje de mano. Puede leer con todo detalle en la página de AENA acerca de qué artículos están permitidos y cuáles no. En general, viajar con líquidos –como hemos mencionado antes– que superen los 100 mililitros, desde champú hasta limpiador de cristales. Navajas, cúteres y sacacorchos, cero. Prohibición total. «Nosotros hemos visto de todo. Hay gente que ha llegado con una botella de orujo o un bote de caldo. Lo más común que quitamos a los pasajeros son líquidos, aunque todavía hay quien piensa que puede viajar con navajas encima», asegura Marta, que trabaja en el control de acceso de la T3 desde hace una década.

Tampoco están permitidas ni armas ni arpones, aunque sean de pesca. En el caso de que transportes un artículo prohibido en el equipaje de mano se lo quitarán, sin más. Y, dependiendo del producto que sea (por ejemplo, si es un arma), quizá le toque pasar un buen rato hablando con el personal de seguridad del aeropuerto para explicarles por qué y para qué lleva tal artículo. Ante la duda, contacte siempre con la aerolínea antes de viajar. Debe también estar muy pendiente de la puntualidad. No apure y procure llegar puntual para entrar en el avión de los primeros.

¿Y si me obligan a facturar?

Tras pasar los controles de seguridad del aeropuerto, donde solamente controlan que no lleve artículos prohibidos, puede ocurrir que llegue a su puerta de embarque y el personal de cabina le indique que debe facturar. Esta situación puede ocurrir por dos motivos: que su equipaje no cumpla con las condiciones de la aerolínea al sobrepasar las dimensiones permitidas o bien que haya demasiados equipajes de mano a bordo y la compañía se vea obligada a introducir su maleta en la bodega del avión. Esta última situación es una realidad en alza debido a que cada vez más gente viaja o pretende hacerlo únicamente con equipaje de mano, faltando así sitio en el propio avión. En este caso no tendrá que pagar nada extra, pero sí deberá recoger su maleta en el torno con el riesgo de que se extravíe. No obstante, existe una posibilidad para los casos en que los compartimentos de equipaje del avión se encuentran llenos: llevar su maleta de mano entre las piernas. En ocasiones hay que insistir bastante al personal de cabina para que le permita esta opción, a pesar de que no es muy cómoda.

¿Está preparado? El viaje va a comenzar. Abróchese el cinturón.

De casa al hotel

Debido al fenómeno cada vez más extendido de querer volar sin equipaje han surgido diferentes empresas como Sinmaletas que le llevan los bultos desde su casa al hotel que usted les indique. Así se ahorra colas en el aeropuerto y puede volar ligero. Eso sí, no todo es perfecto y al igual que ocurre cuando factura una maleta, es posible que se produzcan extravíos o que no lleguen en la fecha indicada.

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