• La resaca: aunque casi todo el mundo la ha padecido, muy pocos saben por qué se produce y... cómo evitarla

La resaca: aunque casi todo el mundo la ha padecido, muy pocos saben por qué se produce y... cómo evitarla

Lo que todo el mundo tiene en la cabeza es que cuanto mejor sea una bebida alcohólica menor resaca se tiene al día siguiente y, al revés, el conocido como “garrafón”, o alcohol de mala calidad, te asegura un “día después” con un malestar físico más o menos intenso, en función de la cantidad ingerida y de lo que se haya ingerido. Pero en realidad, nadie tiene mucha idea de por qué se provoca una resaca ni mucho menos de si la copa que se va a tomar le va a tumbar en el sofá o no.

También se dice que si mezclas distintos tipos de bebidas alcohólicas, peor estarás al día siguiente. De esto, no hay certeza científica.

Lo que sí sabemos es que la resaca se debe a las sustancias químicas residuales generadas en en el proceso de fermentación para la obtención del alcohol etílico, que es lo que de verdad compone la base de las bebidas alcohólicas. Estas sustancias (entre ellas alcoholes distintos al etanol como el metanol - y una larga lista como los polifenoles, etc....) constituyen los llamados congéneres, que en las bebidas fermentadas (vinos, sidras..) son los responsables de muchas de las características apreciables de la bebida en cuestión. Sin embargo, la presencia de algunos de ellos en una bebida destilada -o podríamos decir mal destilada- produce efectos indeseables para el organismo. Especialmente tóxico es el efecto del metanol, principal responsable de la reacción de nuestro organismo que denominamos resaca.

Y es que un proceso de destilación fino con una buena rectificación del alcohol, es decir, reducir al máximo la existencia de metanol, supone un proceso que claramente se ve reflejado en el precio. Y es lo que la sabiduría popular ha llevado al “si es alcohol barato, es garrafón”.

El precio, por tanto, es un indicio, pero no nos dejemos llevar sólo por eso, porque hay productos industriales caros, cuya base alcohólica es pobre y mal destilada, llena de químicos y azúcares añadidos (que empeoran la resaca porque agudiza la deshidratación del cuerpo).

Por ello, la mejor garantía contra la resaca es que tu copa lleve un destilado CRAFT: elaborado con ingredientes 100% naturales y alcohol de máxima calidad, destilado en alambiques hechos 100% de cobre y en pequeñas partidas. Esto último es muy importante, ya que el cobre y las pequeñas partidas hacen que los congéneres se separen del etanol (la base alcohólica “buena”) y se retiren en lo que se llaman las colas y las cabezas de la destilación. Por tanto, si una bebida es craft, los niveles de metanol son prácticamente inexistentes y, por tanto, no produce esos síntomas asociados a la resaca.

Estas bebidas espirituosas craft son más conocidas fuera de España. En nuestro país, la Destilería Urbana SANTAMANÍA es pionera en la producción de este tipo destilados. Sólo utilizan alcohol base de uva o de grano de altísima pureza y sus alambiques de cobre pueden verse en una destilería abierta al público. En palabras de Javier Domínguez, CEO de la compañía “decir SANTAMANÍA es el sello de garantía de fabricación craft”. Aunque también asegura que su empresa siempre ha empujado el consumo responsable: “no se trata de beber más, sino de beber mejor”.

Disponen de una amplia variedad de ginebras, tanto clásicas o secas como afrutadas, vodkas, rones, licores destilados y rematarán este año con el lanzamiento de un whisky craft inigualable. Es decir, tienen una copa para cada gusto, y una copa para disfrutar ese día... y el de después.

Por tanto, tener o no resaca es sólo una cuestión de informarse un poco sobre cada bebida y tomar la decisión de no castigar al cuerpo con sustancias tóxicas. Casi se podría decir, cuestión de inteligencia y madurez.