
Historia de la moda
Así nació el Puzzle de Loewe, el bolso artesanal que se volvió un icono global
En 2015 Loewe presentó un diseño que cambiaría su historia reciente: un bolso inspirado en el origami que pronto alcanzó la categoría de icono

En la primavera de 2015, Jonathan Anderson, recién nombrado director creativo de Loewe, presentó su primer bolso para la casa: el Puzzle Bag. No era un lanzamiento cualquiera. Desde los años 80, la firma española no había creado una silueta completamente nueva, y la apuesta debía ser lo suficientemente fuerte como para inaugurar una nueva era.
Anderson lo explicó con claridad: quería cuestionar la estructura tradicional del bolso y transformarla en algo diferente. Así surgió la idea de un diseño plegable, casi como un objeto de origami, que podía quedar plano, pero adquiría todo su carácter tridimensional al desplegarse.
Un diseño entre la artesanía y la modernidad
El Puzzle no tardó en llamar la atención por su estética única: líneas geométricas nítidas sobre una base suave y flexible,una fusión de lo masculino y lo femenino que reflejaba la visión de Anderson para la firma.
Su creación, sin embargo, no se apoyaba solo en el diseño conceptual. Cada Puzzle se elabora a mano en Madrid a partir de 75 piezas de piel cosidas y ensambladas en más de 500 pasos distintos. El proceso exige cerca de nueve horas de trabajo artesanal, lo que convierte al bolso en una auténtica declaración de intenciones: Loewe seguiría mirando al futuro sin renunciar a la tradición marroquinera que la vio nacer en 1846.
De accesorio funcional a ‘It bag’
Más allá de su atractivo estético, el Puzzle conquistó por su versatilidad. Puede llevarse de cinco maneras distintas -como bolso de hombro, cruzado, de mano, tipo clutch expandido o incluso plegado-, adaptándose a estilos y ocasiones diversas.
En menos de una década, pasó de ser un experimento audaz a un objeto de deseo global, situado al mismo nivel que iconos como la Fendi Baguette o el Saddle de Dior. Su éxito reside en ese equilibrio entre belleza y funcionalidad, sumado a la capacidad de Loewe para reinventarlo temporada tras temporada.
El Puzzle también se ha consolidado como un espacio de experimentación artística. Se han lanzado ediciones especiales pintadas con motivos botánicos o reinterpretadas en colaboraciones con artistas como Joe Brainard y Ken Price.
Una de las más celebradas fue la serie de colecciones junto a Studio Ghibli, donde cada bolso rendía homenaje a películas emblemáticas del estudio japonés. El último lanzamiento, inspirado en El castillo ambulante, se agotó en cuestión de horas, consolidando el Puzzle como pieza de coleccionista.
Un icono del guardarropa contemporáneo
Hoy, el Puzzle Bag se ofrece en diferentes tamaños -del Mini al Tote- y en una paleta que abarca desde los neutros más sobrios hasta colores intensos y combinaciones patchwork. Celebridades como Beyoncé, Kate Bosworth o influencers del minimalismo han mostrado su versatilidad, tanto en looks discretos como en estilismos llamativos.
Con apenas once años de historia, el Puzzle ha logrado algo excepcional: convertirse en un clásico moderno. Un bolso que encapsula la filosofía de Loewe, donde la artesanía pura y la innovación formal se encuentran para dar vida a un objeto de deseo que trasciende modas pasajeras.
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