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Tailandia

"Si luchas por tus sueños, se hacen realidad”. Adrián Chico nos cuenta las claves de su éxito gracias a Instagram

Después de viajar y compartir su vida por las redes sociales, el joven “influencer” creó una marca de sudaderas que triunfan en la red. Con menos de un año de vida, TAO HILL ha superado sus previsiones de venta en 2018

Adrián Chico, CEO de Tao Hill con el modelo principal de la colección
Adrián Chico, CEO de Tao Hill con el modelo principal de la colecciónlarazon

Adrián Chico es uno de los famosos “influencer” que se hizo popular gracias a Instagram. Este joven de madrileño de 22 años ha pasado de tener miles e likes en sus fotografías, a clientes de su nueva marca. Comenzó sus estudios de Derecho en la Universidad Carlos III de Madrid, pero los abandonó poco después de convencerse de que las leyes, no eran lo suyo para comenzar a cursar psicología a distancia en la UNED. Mientras pensaba sobre su futuro, se embarcó durante un año en el viaje de su vida: 30 países del mundo en régimen low cost. En ese momento comenzó su aventura.

Los primeros pasos para darse a conocer fueron a través de Snapchat. Una App que permite compartir pequeños vídeos de 15 segundos a modo de historias. “Tenía mi cuenta abierta. Pública. Por lo que me veían muchas personas”. Cientos de jóvenes se unieron entonces a la aventura mochilera, en la que Tailandia, marcó su corazón. Adrián nos confiesa que se enamoró del país asiático. Su cultura, su gente, su modo de vida tan “zen”, sus lugares y hasta la gastronomía, le cautivaron. Prometió volver. Y lo hizo.

En octubre de 2016 Instagram lanzó la funcionalidad que permitía hacer “historias”. Copiando a Snapchat, la popular red social arrastró cientos de usuarios más y cambió de forma radical la manera de comunicar. Adrián Chico no se lo pensó y fue entonces cuando decidió explotar "mucho más", la influencia que había conseguido gracias a Snapchat. En apenas unos meses, triplicó el número de seguidores. Confiesa que la interacción con estos y “contestar a cada uno de ellos de forma personal, es fundamental para el crecimiento en la red". Siendo originales se consiguen seguidores reales y no comprados o fantasmas, como en muchos casos de jóvenes, que intentan engañar a las marcas y productos, con usuarios robots” explica Adrián, quien detalla que habla con más de 150 personas al día contestando dudas por las RRSS.

Semanas después, su vida cambió conociendo a Jorge M, su actual pareja. Un joven emeritense que estudia Comunicación Audiovisual en la UCM y que también se ha adentrado en el mundo de los influencers. “Varias marcas nos han contratado para hacer colaboraciones. La verdad es que en pareja es mucho mejor”. Esta fue la clave dice, del éxito total. “Las fotografías en las que salíamos Jorge y yo tenían muchísima más repercusión que cualquier otra”. Tras un tiempo con su nuevo amor, realizaron un nuevo viaje a Tailandia. Fue allí donde, tras visitar la isla de Koh Tao, se inspiró para diseñar su nueva marca de sudaderas. Era un momento en el que Chico reconoce a LA RAZÓN, que no se encontraba bien consigo mismo. “Necesitaba encontrar mi sitio” confiesa. Y fue Jorge quien le animó a crear la marca. Era una idea que tenía desde tiempo, pero no estaba del todo convencido porque la competencia es muy grande.

De vuelta en España, se puso manos a la obra y comenzaron los trámites. “Quería que las prendas tuvieran la temática americana de los años 70/80 y con esencia vintage”. Eso fue lo más fácil, los diseños de texturas, tejidos y colores. Pero a la hora de la verdad, venían los problemas e inconvenientes mayores. Darse de alta como autónomo, el papeleo que ello conlleva y la financiación. La primera tanda, fueron 500 unidades. Contó con el apoyo económico de su familia puesto que, a primera vista, los bancos no estaban muy por la labor de concederle préstamos. Finalmente reunió el dinero y se puso en contacto con las fábricas españolas, pues la primera tanda se produjo en Singapur, pero quería que las siguientes, lo hicieran en España para así potenciar la economía de nuestro país. Otro punto importante fue la creación de la página web, de estilo sencillo y compacto, tardó unas semanas en lanzarse, pero Adrián quería tenerla a punto para la venta de las primeras Tao Hill.

El lanzamiento fue muy aceptado por los seguidores. Cientos de visitas y reservas de productos. “Los seguidores son como un amigo mío. Hay que cuidarlos bien. Ellos han sido los futuros clientes de mi marca” destaca Adrián. Además, han creado una sección de amigos de la marca, el #TaoTeam, donde todos los usuarios pasan a formar parte del espíritu Tao. También hay un buzón de contacto para convertirse en embajadores de la marca.

Esta nueva marca de sudaderas y camisetas puede visitarse en la web: Tao Hill. Cuenta con los modelos iniciales y una nueva colección se ha lanzado este mes de septiembre. Expandir la marca a gran escala es la idea principal de Adrián Chico, que a su joven edad quiere marcarse un lugar en la industria empresarial de nuestro país. Otro claro ejemplo de emprendedor que, sin miedo, se lanzó a perseguir sus sueños.