A por el mejor regalo

Siempre decimos que el tiempo pasa volando, así que es mejor que nos pongamos ya las pilas para empezar con la carta a Sus Majestades de Oriente

Debajo del árbol siempre deberíamos encontrarnos algo de moda: un vestido, unos zapatos o un bolso, en el caso de las mujeres, siempre es una apuesta sobre seguro.

Siempre decimos que el tiempo pasa volando, así que es mejor que nos pongamos ya las pilas para empezar con la carta a Sus Majestades de Oriente. Debajo del árbol siempre deberíamos encontrarnos algo de moda: un vestido, unos zapatos o un bolso, en el caso de las mujeres, siempre es una apuesta sobre seguro, aunque regalar algo que tenga un toque especial convierte ese objeto en algo casi mágico. Porque es verdad que a priori nos costaría pagar 1.200 euros por el bolso que os presento de Loewe, pero dudo que alguna se lo quite de encima en cuando abra el regalo. Otra apuesta más discreta, pero igual de especial, puede ser una blusa o unos zapatos de raso. La cuestión es que la gente nos pregunte luego por ese regalo. Y ojo, que no todo es cuestión de chequera, porque el bolso de Moisés Nieto, por ejemplo, está causando sensación. Tampoco podemos olvidar la joyería, que es un clásico eterno, y algo de belleza, porque sí, nos gusta cuidarnos. El hombre no debería dejar de lado los cuidados: un producto de noche o un sérum son buenas opciones para sorprender o, incluso, hacer que algunos hombres se empiecen a preocupar por el paso del tiempo. Si preferimos no arriesgar, una botella de vino o champán (y mejor si se disfruta en buena compañía), un perfume, un reloj o una bufanda es la respuesta: regalos necesarios pero que los Magos de Oriente saben que siempre funcionan. Ahora ya solo toca esperar y portarse bien.