Política

Málaga

El PP, ante la encrucijada malagueña del 26-M

Si se repitieran los resultados de las generales los populares se quedarían sin muchas alcaldías clave en la provincia

Feudos importantes como Málaga, Fuengirola o Marbella relegaron al PP en las pasadas elecciones. En la imagen, el presidente provincial, Elías Bendodo / Foto: Efe
Feudos importantes como Málaga, Fuengirola o Marbella relegaron al PP en las pasadas elecciones. En la imagen, el presidente provincial, Elías Bendodo / Foto: Efelarazon

Si se repitieran los resultados de las generales los populares se quedarían sin muchas alcaldías clave en la provincia

El vuelco electoral del pasado 28 de abril a nivel nacional ha dejado secuelas también en una de las provincias españolas en la que el Partido Popular ha cosechado tradicionalmente buenos resultados. No en vano, la capital y los principales municipios malagueños están gobernados por alcaldes populares que ven amenazada la posibilidad de revalidar alcaldías con la holgura con la que las han gobernado hasta el momento.

En la práctica totalidad de municipipos, 94 de los 103 actuales, el PSOE se ha impuesto como primera fuerza política, relegando a los populares al segundo e incluso tercer puesto en grandes localidades como Marbella, Torremolinos o Estepona. Tan sólo en cuatro plazas los populares son primera fuerza política –Júcar, Jimera de Libar, Canillas de Albaida e Igualeja–, merced a una debacle traducida en la pérdida de más de 120.000 votos respecto de la última convocatoria de generales del año 2016.

También Unidas Podemos ganó los comicios generales en cuatro municipios malagueños, –Arriate, Casabermeja, Istán y Teba–, y la sorpresa de la jornada llegó de la mano de Vox en un feudo históricamente gobernado por el PP: Benahavís, uno de los municipios más ricos de la provincia.

El PP malagueño confía en que los resultados del 28A no sean extrapolables a la cita en las urnas del próximo 26 de mayo y el efecto de la erosión que ha sufrido la formación de Pablo Casado no tenga incidencia en los comicios municipales.

En la capital, Francisco de la Torre aspira a mantener un mandato que detenta desde que en el año 2000 sucediera a Celia Villalobos, entonces llamada a incorporarse en el Gobierno de José María Aznar. El regidor, que no ocultó su apoyo al actual presidente del PP, Pablo Casado, en el proceso de primarias, no parece ahora muy partidario de que el líder popular aparezca en su feudo durante la campaña electoral: «Seguramente estará muy ocupado», señaló el pasado martes cuando fue interrogado por esa posibilidad.

Sea como fuere, la cita en las urnas del 28A dejó en la capital un resultado de 92.989 votos para el PSOE, seguido de 62.563 para Ciudadanos y apenas 52.863 para el partido que actualmente gobierna sin mayoría absoluta, gracias a un pacto de investidura con Ciudadanos. En la formación naranja se sienten claros vencedores tras las elecciones generales y no ocultan su convencimiento de que arrebatarán la Alcaldía a los populares en la propia capital y en muchos municipios de la provincia, pese a que en ninguno de ellos el partido de Albert Rivera ha resultado primera fuerza política. Por su parte el partido de Santiago Abascal dice estar satisfecho pese a no haber alcanzado las expectativas iniciales que hablaban de dos diputados por la provincia de Málaga, siendo finalmente uno el diputado, -en este caso una mujer-, que representará a Vox en la Cámara Baja por la circunscripción malagueña. La formación, ha presentado candidaturas en diecisiete municipios: además de en la capital, en Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande, Antequera, Benalmádena, Cártama, Estepona, Fuengirola, Manilva, Marbella, Mijas, Nerja, Rincón de la Victoria, Ronda, Torremolinos, Vélez-Málaga y Benahavís, localidades en las que Vox sumó más de 100.700 votos.

Desde el PSOE, claro vencedor del 28A en Málaga, su secretario general José Luis Ruiz Espejo, se muestra convencido de que las elecciones municipales supondrán un nuevo vuelco electoral en el que el Partido Popular «en clara descomposición» se hundirá en las principales localidades malagueñas, en sintonía con Unidas Podemos, cuyos responsables en Málaga dicen haber ejercido como «muro de contención» de la derecha. En tres semanas, los malagueños determinarán si los populares consiguen la reanimación en la tierra del presidente andaluz.