Almería

Fundación Unicaja se une a la Comunidad de Adoratrices de Almería

El acuerdo contempla el respaldo al ‘Proyecto Emaus’ de integración social y apoyo residencial a mujeres en contextos de prostitución o víctimas de la trata con fines de explotación sexual

De izquierda a derecha, Terese Ariyamannil, superiora de la Comunidad de Adoratrices de Almería, y la responsable de Solidaridad Social y Educación de la Fundación Unicaja, Ana Cabrera / La Razón
De izquierda a derecha, Terese Ariyamannil, superiora de la Comunidad de Adoratrices de Almería, y la responsable de Solidaridad Social y Educación de la Fundación Unicaja, Ana Cabrera / La Razónlarazon

El acuerdo contempla el respaldo al ‘Proyecto Emaus’ de integración social y apoyo residencial a mujeres en contextos de prostitución o víctimas de la trata con fines de explotación sexual

Fundación Unicaja se une a la Comunidad de Adoratrices de Almería para combatir la exclusión social, promoviendo el ‘Proyecto Emaus’, que tiene como fin dar acogida a mujeres en contextos de prostitución o víctimas de la trata con fines de explotación sexual, y abrirles caminos destinados a la inserción social y laboral.

La firma de este acuerdo se ha formalizado en la sede de la Comunidad de Adoratrices en Almería, tras una visita realizada por la responsable de Solidaridad Social y Educación de la Fundación Unicaja, Ana Cabrera, donde fue recibida por la superiora de la Comunidad de Adoratrices de Almería, Terese Ariyamannil.

La solidaridad es uno de los ejes de acción prioritarios de la Fundación Unicaja, que se une a la Comunidad de Adoratrices de Almería en su impulso por colaborar con iniciativas de integración y ayuda a colectivos vulnerables, con el objetivo de contribuir a la construcción de una sociedad más justa e integradora.

El ‘Proyecto Emaus’ transmite valores básicos de solidaridad e igualdad, permitiendo ofrecer una atención individualizada a las mujeres afectadas, a la vez que contribuye a dar a conocer a la sociedad la precariedad que sufren, fomentando la concienciación e implicación para mejorar esta realidad.

Se trata de una iniciativa de integración social y apoyo residencial a mujeres en contextos de prostitución y/o víctimas de trata con fines de explotación sexual. La idea surge para dar la oportunidad a estos colectivos de formarse, integrarse en la sociedad e insertarse laboralmente, tratando de equiparar sus derechos al del resto de ciudadanos.

Colaboración a todos los niveles

Para ello, la Comunidad de Adoratrices de Almería pone al servicio de las mujeres afectadas, a través de este proyecto, una casa de acogida en donde a cada mujer que reclama ayuda se le realiza una entrevista personal en la que se le marcan sus metas, enfocándolas en diferentes campos para la mejor inserción laboral posible. En la actualidad hay 18 plazas disponibles para mujeres provenientes de contextos de prostitución y explotación sexual.

La iniciativa nace con diversas vertientes, con el fin de crear sinergias de colaboración dentro de la sociedad almeriense. Uno de sus objetivos es captar empresas que sean potenciales contratantes de este colectivo tan vulnerable, al que se tratará de acompañar y preparar para crear un itinerario personalizado en su camino a la búsqueda de un trabajo.

La organización atiende, da apoyo y presta servicio en su casa de acogida a una media de 30 mujeres cada año. Esta cifra crece hasta las 100 mujeres en el Centro de Día y alcanza las 300 en el acercamiento medio. La duración de este ‘Proyecto Emau’ con el que colabora la Fundación Unicaja es de un año y abarca tanto a la capital almeriense como al resto de la provincia.

Concienciación y ayuda durante más de un siglo

La Congregación de Religiosas Adoratrices Esclavas del Santísimo Sacramento y de la Caridad fue fundada en 1856 y llegó hasta Almería a finales de 1909. Desde entonces, su principal objetivo ha sido la acogida de mujeres en riesgo de exclusión social, dedicando una atención especial en la última década a mujeres provenientes de contextos de prostitución.

Además de las intervenciones directas, la Comunidad de Adoratrices asume como parte de su misión la denuncia de situaciones de injusticia, la defensa de los derechos de la mujer y el conocimiento de la problemática social actual, así como el análisis crítico de la realidad.