«Hemos solicitado ser Ciudad Europea del Vino en 2017»

El alcalde de la Palma del Condado, Manuel García Félix, desgrana las claves de una feria muy vinculada al vino y los próximos proyectos para promocionar la localidad desde el punto de vista turístico.

Manuel Garcia Felix, alcalde de La Palma del Condado
Manuel Garcia Felix, alcalde de La Palma del Condado

El alcalde de la Palma del Condado, Manuel García Félix, desgrana las claves de una feria muy vinculada al vino y los próximos proyectos para promocionar la localidad desde el punto de vista turístico.

–La Palma del Condado vive una de las ferias más antiguas de España. De hecho, el Rey Enrique III le otorgó en 1398 el título de real. ¿Qué supone para la localidad y para la comarca esta celebración?

–Es una feria antigua, de ganado, aprobada mediante real cédula por Enrique III «El Doliente». A raíz de ahí fue evolucionando hasta llegar a nuestros días. Ahora es un recinto de convivencia y de amistad. Hay ferias que todavía conservan su carácter ganadero, como la de Zafra. La de La Palma también tuvo un origen comercial y hoy estamos ante una feria de convivencia y de fraternidad, con casetas de colectivos.

–Está declarada de Interés Turístico. ¿Es en un revulsivo económico para la localidad en este arranque del mes de septiembre?

–Naturalmente, puesto que también está en nuestro programa turístico. El turismo es fundamental para nuestra economía y nuestro desarrollo. Nuestras políticas se basan en la cultura, el turismo y el deporte. Si es Fiesta de Interés Turístico Nacional y de Andalucía es porque tiene años que amparan esta declaración y porque es muy participativa. Recibimos muchas visitas, la gente se echa a la calle y nos mostramos tal y como somos.

–¿Qué acciones tiene previsto desarrollar el Ayuntamiento en relación a la promoción turística?

–Estamos preparando la ciudad para la llegada del AVE dentro de dos años. Va a pasar por La Palma y va tener estación central aquí. Al igual que en 1880 el tren supuso la consolidación y formación de las bodegas y tonelerías y el cambio de la economía, ahora la llegada del AVE va a suponer un revulsivo importantísimo porque va a llegar mucha gente. Para ello estamos haciendo grandes acciones. Por ejemplo, hemos conseguido unos terrenos gratuitos y hemos presentado un proyecto europeo para hacer una ruta en el margen del río Tinto. Es un reclamo turístico muy demandado. Ahora vamos a comprar el antiguo silo y vamos a compatibilizar su uso. Es decir, vamos a intentar hacer un centro de visitantes, un mirador, un ascensor panorámico y vamos a musealizarlo. Esto, unido al turismo deportivo, activo, senior, monumental, gastronómico y etnológico, supone una oferta turística inmejorable. Todo ello unido a nuestro posicionamiento geográfico, entre Sevilla y Huelva, la sierra de Huelva, Doñana y la playa. Entendemos que tenemos todos los ingredientes necesarios para ofrecer una gran oferta turística.

–La feria tiene una estrecha vinculación con el mundo del vino, de hecho se celebra el nacimiento del primer vino. ¿Qué repercusión tiene esta actividad productiva en la economía local?

–El vino es nuestra esencia, nuestra identidad, nuestra historia, nuestro presente y va a ser nuestro futuro. Por tanto, es determinante en el desarrollo de nuestro pueblo. Estamos hablando de un pasado bodeguero glorioso, de caldos que se han exportado. Los bodegueros han sabido adaptarse a las nuevas demandas del mercado, trabajando mancomunadamente. Han sabido transformar los productos en brandys y vinagres. Es de justicia reconocer este esfuerzo importante.

–¿Qué se hace desde el Ayuntamiento para apoyar al sector?

–Damos bonificaciones a los empresarios y, sobre todo, llevamos a cabo acciones publicitarias y de promoción, además de organizar la fiesta de la vendimia, ayudas a las cooperativas... Queremos que se consolide la actividad.

–La Palma se está postulando para ser Ciudad Europea del Vino en 2017. ¿Qué posibilidades tiene de conseguir esta distinción?

–Pertenecemos a la Red Europea de Ciudades del Vino (Recevin) y estoy en el consejo de administración representando a mi pueblo. Hemos solicitado ser Ciudad Europea del Vino en 2017. Primero por representación histórica y por simbolizar la fuerza de la comarca –el Condado de Huelva– desde el punto de vista vitivinícola. Además, lo hacemos porque entendemos que a La Palma la avala una historia vitivinícola importantísima, vive el presente muy próspero y un futuro que puede ser alentador en torno a la esencia y la figura del vino. Hemos presentado la candidatura y estamos elaborando el expediente. Hay otras tres candidaturas junto a La Palma: Cambados, Aranda del Duero y el Penedés. Hay mucha competencia pero estamos muy animados. Tenemos mucha ilusión y vamos a hacer todo lo posible para que seamos Ciudad Europea del Vino en 2017. Esto sería un espaldarazo y un reconocimiento definitivo a la excelencia y a la actividad vitivinícola que hemos tenido y tenemos. Además, esta distinción nos posiciona en el mapa. El 4 de noviembre en Lisboa se decidirá cuál de estas ciudades será la elegida. Precisamente, el presidente de Recevin vino a la fiesta de la vendimia, brindó con nosotros y pudo respirar, vivir y sentir nuestra fiesta del nacimiento del vino.

–Este año la feria está dedicada a las «ciudades amigables». La Palma está inmersa en este proyecto que está dando sus primeros pasos. ¿En qué consiste?

–Somos «Ciudad amigable» porque pertenecemos a la Red de Ciudades Amigables. Somos uno de los cuatro municipios de Andalucía que está en esta red. Esta denominación significa ser una ciudad para las personas mayores, para la movilidad. Queremos seguir siendo un pueblo sensible con este tramo de edad. Queremos eliminar barreras, ser incluyentes. Que haya participación ciudadana y que la gente viva cómoda y feliz. Estamos trabajando para adaptar la ciudad a esas condiciones y dar el protagonismo que se merecen nuestros mayores. Por ello, encendió la luz de la feria una señora de cierta edad que ha vivido la feria toda la vida. En relación a la fiesta de la vendimia, el capataz de honor es Bartolomé Beltrán y el mantenedor Miguel Ángel Valero, «El Piraña» de la serie Verano Azul, que a su vez es el presidente del Ceapat del Imserso.

–¿Cómo se sustancia la iniciativa? ¿Hay un cronograma de obras?

–Primero hubo un diagnóstico, luego un avance del proyecto y ahora se está elaborando. Después pediremos ayuda a Europa y, cuando venga el dinero, adaptaremos la ciudad y eliminaremos las barreras arquitectónicas. También estamos en el proceso de aunar a los colectivos para recibir sus propuestas.