Juguete heredado

El Gobierno andaluz se ha animado a renovar la RTVA con dos periodistas muy bien relaciones

El consejero de Presidencia, Elías Bendodo, anunció oficialmente en el Parlamento el acuerdo para los nombramientos /Foto: Manuel Olmedo
El consejero de Presidencia, Elías Bendodo, anunció oficialmente en el Parlamento el acuerdo para los nombramientos /Foto: Manuel Olmedo

El Gobierno andaluz se ha animado a renovar la RTVA con dos periodistas muy bien relaciones

Medio año y dos elecciones después de conquistar la Junta, parece que el bi(tri)partito regional se ha animado a renovar la Radiotelevisión Andaluza, la más eficaz herramienta propagandística con la que contó el régimen cleptómano que lo antecedió. Cabría en este punto cuestionar la habilidad táctica de quien ha permitido que una legión de periodistas hostiles debidamente domesticada por una cohorte de comisarios políticos haya informado, con el pertinente sesgo ideológico, durante las campañas de las legislativas y las municipales. Y también se podría especular acerca del tiempo que habría durado un, pongamos, Alfredo Urdaci al frente de un medio de comunicación público tras la llegada de la izquierda al poder. O si se le hubiese permitido la organización de un puñado de debates. Pues Canal Sur, en efecto, ha mantenido en el aire durante seis meses decisivos a rostros y/o voces nada afectas a los partidos en el gobierno y abiertamente beligerantes con la formación que les prestó la docena de diputados imprescindibles para su investidura. Ahora que se han decidido a corregir la anomalía, no sabe uno si gritar ¡aleluya! o imprecarlos con un sonoro ¡carajotes! El caso es que, al fin, se anuncian los relevos en la cúspide, imperativos antes de acometer la verdadera reforma de una casa que, en puridad, lo que pide a gritos es su demolición. Una ruina (económica) ya es, así que no se perdería demasiado allanando el solar con un buldócer y sembrándolo de sal. Prefieren heredar el juguete, claro, en vista de que el contribuyente convida y han puesto al frente a dos periodistas muy bien relacionados, el paisanaje ayuda, con la Consejería de Presidencia, donde ya no manda el rey Gaspar sino el profeta Elías. Bonitas alforjas para este viaje regresivo del Nuevo Testamento al Antiguo.