La extradición de Carlos Fernández, en manos de un juzgado argentino

Decidirá hoy sobre el regreso a España del ex concejal del GIL fugado

Un juzgado de Argentina celebra hoy una vista sobre la extradición del ex concejal en Marbella (Málaga) Carlos Fernández, que fue detenido en aquel país el pasado mes de septiembre tras más de una década fugado de la Justicia española. Será el tribunal argentino el que decida sobre la extradición del que fuera edil del Grupo Independiente Liberal (GIL) y posteriormente portavoz del Partido Andalucista (PA) en el municipio costasoleño, después de que el Consejo de Ministros decidiera, a propuesta del Ministerio de Justicia, remitir a las autoridades argentinas seis expedientes de solicitud de extradición de Fernández, por presuntos delitos cometidos durante el ejercicio de la función pública.

La vista, en la que Fernández estará representado por abogados argentinos, se celebrará a partir de las 9:30 horas de la mañana –las 13:30 españolas–, en el Juzgado Federal 2 de San Juan, a puerta cerrada. Presidirá el juez Leopolgo Rago Gallo. La primera de estas solicitudes de extradición, según el Ministerio de Justicia, se fundamenta en la petición de la Sección Tercera de la Sala de lo Penal de la Audiencia Nacional y hace referencia a la comisión de presuntos delitos de malversación de caudales públicos y falsedad en documento mercantil. Los hechos hacen referencia a su actividad como concejal en el Ayuntamiento de Marbella durante los gobiernos de los mandatos comprendidos entre los años 1991 y 1999, cuando el municipio estuvo regido por gobiernos del GIL.

El resto de solicitudes provienen de juzgados de instrucción de Marbella por causas en las que está acusado de delitos contra la ordenación del territorio o cohecho, entre otros.

Fernández formó parte de la Corporación como concejal del GIL y del PA en la oposición, hasta que firmó con la «ex gilista» Marisol Yagüe y la ex portavoz del PSOE la moción de censura que arrebató el sillón de mando al alcalde en 2003 Julián Muñoz. A partir de entonces, fue nombrado segundo teniente de alcalde hasta que Yagüe le cesó tras la denuncia elevada por trabajadores de las áreas que dirigía por presuntas irregularidades económicas. En junio de 2006 y cuando comenzó la segunda fase de detenciones en el marco de la «Operación Malaya» su rastro se perdió cuando confesó estar haciendo el Camino de Santiago.