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La reforma laboral se cobra un accidente mortal a la semana los últimos seis años

UGT denuncia que en el primer trimestre de 2019 los siniestros en el tajo crecen un 50% con 27 y 9 in itinere

  • El secretario de Salud Laboral, Juan Carlos Lebrón de UGT (izq.) y el responsable del sector de la construcción en FICA, Joaquín Barrera (dcha.) / Foto: Manuel Olmedo
    El secretario de Salud Laboral, Juan Carlos Lebrón de UGT (izq.) y el responsable del sector de la construcción en FICA, Joaquín Barrera (dcha.) / Foto: Manuel Olmedo
Sevilla.

Tiempo de lectura 4 min.

20 de mayo de 2019. 21:52h

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Laura Blanco Sevilla. 20/5/2019

La precariedad laboral, la temporalidad de los trabajadores, la expulsión de aquellos con más experiencia vía prejubilaciones forzosas y el recorte de las empresas en formación y medidas de seguridad, que no acaban de entender la prevención como inversión y no como gasto, son las causas. Las consecuencias, 557 accidentes mortales en Andalucía desde 2013 a 2018, los años que lleva en vigor la reforma laboral que «por miedo» dificulta denunciar o negarse a trabajar en las condiciones que impone el jefe. Supone un accidente mortal a la semana, y dos graves (6.762 en el periodo). Una tendencia que el primer trimestre de este año no mejora, ya que el número de siniestros laborales en el tajo con fallecidos ha crecido un 50% al pasar de 18 a 27, junto a otros nueve «in itínere» (aquellos empleados que fallecen en el trayecto de ida o vuelta al trabajo, como los cinco obreros muertos en febrero en Las Cabezas de San Juan cuando volvía de trabajar en Granada).

Es el diagnóstico que ofrecieron este lunes el secretario de Salud Laboral de UGT Andalucía, Juan Carlos Lebrón, y el responsable del sector de la Construcción de la Federación de Industrias, Construcción y Agricultura (FICA) –los sectores más afectados– Joaquín Barrera. Lebrón puso un dato sobre la mesa para desear que «ojalá existiera a mitad de concienciación y de medios de la administración en campañas» contra la siniestralidad laboral de la que hay para la de tráfico. De 2013 a 2018 hubo en Andalucía 1.117 accidentes de tráfico con víctimas mortales y la cifra de siniestros laborales con fallecidos es de casi la mitad, 517 (de hecho, entre el millar de accidentes de tráfico mortales, en 86 fallecieron trabajadores que iban o volvían del trabajo). Sin olvidar a los transportistas, cuya jornada discurre en la carretera. Ayer mismo, un camionero resultó herido en Linares (Jaén) al salirse de la vía su vehículo e incendiarse, quedando atrapado dentro por lo que tuvo que ser rescatado por los bomberos y traslasado al hospital en helicóptero. Mientras, continúa ingresado en Úbeda un joven de 24 años al que se le cayó encima un palé cuando descargaba un camión en Villanueva del Arzobispo, por lo que tuvo que ser operado de una fractura doble en el pie.

Los sindicatos lo tienen claro: «Temporalidad y precariedad van de la mano de siniestralidad, trabajadores temporales sufren falta de formación en prevención de riesgos laborales y asumen más riesgos que los indefinidos por temor a perder el puesto de trabajo», subrayó Lebrón.

La mayoría de estos accidentes se producen en empresas pequeñas, que son el 90% del tejido empresarial andaluz, donde no hay representación de los trabajadores y a los sindicatos les cuesta llegar. Por eso, UGT reclama la figura del «delegado de prevención de riesgos laborales territorial o por sectores que pueda hacer esa labor con la Inspección de Trabajo». Pese a que Andalucía encabeza la tasa de paro, y por tanto su población ocupada es menor en términos relativos, su tasa de accidentes con baja laboral supera la media nacional, con 3.773 frente a 3.325. La diferencia se dispara en el sector de la construcción, con 9.070 frente a los 7.738 de media nacional.

Y es que las obras la siniestralidad laboral es «alarmante», en palabras de Barrera, con 62 accidentes mortales entre 2013 y 2018 y nueve en el primer trimestre del año, la mayoría por caídas en altura. Aunque en términos totales, la mayor causa de muerte en el trabajo es el infarto y le supera el sector agrario, con 93 siniestros mortales en los últimos seis años y dos de enero a marzo de 2019. La reciente muerte de un trabajador tras «sentirse indispuesto» mientras se preparaba para bajar a un pozo en Benacazón supone el undécimo fallecimiento en el ámbito laboral en 2019 sólo en Sevilla.

«Se está saliendo de la crisis, crecen un 9% las exportaciones, se está ganando más dinero en el campo y sin embargo, no se renuevan los tractores, no hay inversión en medidas de seguridad», denunció Lebrón.

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