Sevilla

Andalucía lidera la pérdida de empleo público sanitario

Es la segunda comunidad que más recortó desde 2010, tras Cataluña, según un informe de CC OO

La consejera de Salud andaluza, Marina Álvarez, en el Parlamento autonómico
La consejera de Salud andaluza, Marina Álvarez, en el Parlamento autonómicolarazon

Es la segunda comunidad que más recortó desde 2010, tras Cataluña, según un informe de CC OO

CC OO ha vuelto a depositar la lupa en el sector de la sanidad para concluir que Andalucía encabezó en términos absolutos la pérdida de empleo en enero de 2017 con respecto a enero de 2010, con 4.357 trabajadores menos, en especial en Sevilla (10,92%) y Málaga (8,69%). Así se desprende de un voluminoso análisis sobre los presupuestos sanitarios para este ejercicio de las comunidades autónomas elaborado por la Federación de Sanidad y Sectores Sociosanitarios (FSS) del sindicato, en el que se refleja también que en la región, por niveles asistenciales, la reducción de empleo ha sido más acusada en el ámbito de la atención hospitalaria con respecto a la primaria (un 7,95% frente a 2,90%). Por categorías, la pérdida ha sido más intensa en la de enfermera (8,87%) y auxiliar de enfermería (11,98%) y en el personal de gestión y de servicios, con especial incidencia en el colectivo de oficio (28,46%). Un punto, la merma de trabajadores, sobre el que el responsable de Negociación Colectiva de la FSS-CC OO Andalucía, Jesús Cabrera, advierte: «Si se aplica la derogación de la jornada laboral de 35 horas semanales que ahora mismo se encuentra en un ‘impasse’ a la espera, parece ser, de ver qué ocurre con los presupuestos del Gobierno central; ello no contribuiría a recuperar el empleo que se ha perdido en la región».

En párrafos hilados a la cuestión de los puestos de trabajo, el informe revela que Andalucía es la segunda comunidad, por detrás de Cataluña, «en la que más se ha recortado desde 2010». «Es la que más diferencia acumulada de presupuesto ha registrado», de haberse mantenido el designado en 2010 a sanidad durante cada uno de los años sucesivos, con un tajo conjunto en esos ejercicios de «6.701 millones», anotó Cabrera.

Esas cercenaduras en las cuentas han incidido en distintos apartados, entre ellos en el Capítulo I, el destinado a los gastos de personal. Si las cifras de los presupuestos sanitarios de 2010 para ese bloque hubieran perdurado en el resto de la serie temporal hasta 2017, 15 comunidades habrían tenido que presupuestar más de lo que lo hicieron «realmente». Una de ellas es Andalucía, la que, según los datos cortados y confeccionados por el sindicato, tuvo una poda acumulada en ese capítulo de 1.194 millones, por detrás de Cataluña, con 2.573; y de Valencia, a la que adjudican 1.322. Además, la comunidad andaluza fue la segunda, tras Castilla La Mancha, con el porcentaje más negativo ligado al Capítulo VI, las inversiones, con respecto a 2010, esto es, un saldo negativo de «un 78% menos».

Destacable es para CC OO, de otro lado, el alza en el gasto sanitario de los hogares en 2015 con respecto a 2010. La organización sindical lo atribuye a que las familias han intentado paliar «los efectos devastadores» del recorte del 4,07% en el porcentaje sobre el Producto Interior Bruto (PIB) del de las administraciones públicas y de otros asuntos como los copagos farmacéuticos. Una circunstancia que, para Cabrera, ha sido «especialmente delicada en Andalucía», al tratarse de «la segunda comunidad con la renta media por persona más baja: 8.398 euros al año en 2016, sólo por encima de Murcia». En cuanto a tiempos medios de espera, la región ha empeorado en los que hay que soportar para procedimientos quirúrgicos, «con un incremento de un 22,58%», en diciembre de 2016, cuando se contabilizaron 76 días, con respecto a los 62 de diciembre de 2012. Una circunstancia que, para CC OO, tiene su correlato en el barómetro sanitario, en el que Andalucía es la tercera región con un mayor porcentaje de encuestados que afirma que la comunidad de las listas de espera ha empeorado (20,50%).

Como dato positivo, Cabrera señaló que la región es donde menos ha crecido el gasto farmacéutico, un 7,19% entre 2014-2016 y que «la atención primaria parece que está dejando de ser la ‘hermana pobre’ que fue durante años». A su juicio, ésta puede contribuir a «hacer más eficiente el gasto sanitario», si bien, cree «insuficiente» el plan de la Junta para renovarla que contempla 1.500 profesionales más en tres años, médicos y enfermeros sobre todo.