Los sindicatos reclaman a la Junta que frene los recortes en la RTVA

sevilla- La nueva dirección de la RTVA no lo tendrá fácil. El conflicto en la cadena pública se arrastra desde hace meses y es uno de los motivos –no el único, hay varios– de la dimisión de Pablo Carrasco. La dirección denunció en su día el convenio colectivo y negociaba con los representantes sindicales, sin éxito, un acuerdo. El ex director general ya advirtió de que no firmaría un convenio «que pusiera en peligro la viabilidad de la emisora» y solicitó a los trabajadores una adaptación a las circunstancias.

Esa será una de las tareas más importantes que tendrá que afrontar la RTVA. Según los cálculos del equipo de Carrasco, la masa salarial de la cadena debe reducirse en torno a 6 o 7 millones de euros, un 5 por ciento por empleado, aproximadamente. En 2012, había presupuestados en ese capítulo 96 millones, cantidad que se redujo finalmente a 86,4. La crispación se mantiene. El comité intercentros de la cadena reclamó ayer que no se apliquen los recortes que quiere una dirección «in itinere» que interpreta «unilateralmente las leyes sin negociar con la representación de los trabajadores». En un comunicado, anunciaron que el lunes se concentrarán para exigir a la dirección «la paralización de cualquier medida que suponga un recorte sobre los derechos de los trabajadores, dada la situación de interinidad creada tras la dimisión del director general».

Solicitan igualmente «que el consejo de Administración y la Junta de Andalucía despejen cuanto antes las dudas sobre las personas que van a ser interlocutoras con la representación de los trabajadores y ratifiquen , o no, al equipo directivo de Carrasco». Los sindicatos lo tienen claro: «Podría ser una buena oportunidad para hacer los cambios necesarios para que la negociación colectiva fuese eficaz, es decir, se llegue a acuerdos».

El ente público cerró el ejercicio presupuestario de 2012 con un déficit provisional de 38,9 millones, lo que supone una desviación de 8,4 millones respecto a lo presupuestado inicialmente.

En este clima de enfrentamiento, ayer se dio el primer paso por parte del bipartito para controlar la RTVA. El consejo de administración decidió asumir la propuesta del dimitido director general y nombró a Joaquín Durán subdirector general de la RTVA y director de Canal Sur Televisión. Inés Alba será la nueva directora de Canal Sur Radio.

El nuevo organigrama contó con los votos a favor de los consejeros a propuesta del PSOE y e IULV-CA. El argumento oficial es que hay que «dotar a la RTVA y sus sociedades filiales, en este periodo de transitoriedad, de unas posiciones que desde el ámbito de la dirección, permitan su gobernabilidad».

Los consejeros a propuesta del PP no votaron ya que entienden que el consejo de administración no es competente para aprobar un cambio en el organigrama de la cadena, potestad que corresponde al director general. «No estamos dispuestos a solventarles la papeleta», mantienen fuentes populares. «Para hablar de planes de futuro y viabilidad, sí», aclaran. Y consideran que la Junta «está firmando el acta de defunción de la cadena pública».

Por su parte, el presidente del consejo, el socialista José Moratalla, aseguró en un comunicado que «se han dado los pasos que refuerzan la garantía del adecuado funcionamiento de la RTVA» tras la dimisión de su máximo responsable y justificó la decisión en que «Canal Sur es imprescindible para el hecho andaluz del siglo XXI».

Los contactos entre los grupos políticos siguen sin cerrarse, pese a que la dimisión se produjo el martes. Será precisamente el próximo martes cuando el Consejo de Gobierno apruebe un decreto ley que modificará la normativa actual. La Consejería de Presidencia e Igualdad no ha trasladado al PP los pormenores de ese decreto. En principio, y salvo que la Junta modifique sustancialmente el ordenamiento vigente, la elección de un nuevo director general sólo sería posible con un acuerdo entre el PSOE y el PP, únicos partidos que sumarían los 2/3 o los 3/5 necesarios en el Parlamento.