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Unos comicios y una sucesión en liza

ELECCIONES 10-N. Del resultado de Pedro Sánchez, al que el PSOE-A ahora parece apoyar sin contemplaciones, depende el liderazgo socialista en la región. La oposición señala a Montero y Espadas aparece como tapado mientras Susana Díaz aspira a seguir

ELECCIONES 10-N. Del resultado de Pedro Sánchez, al que el PSOE-A ahora parece apoyar sin contemplaciones, depende el liderazgo socialista en la región. La oposición señala a Montero y Espadas aparece como tapado mientras Susana Díaz aspira a seguir

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Históricamente la dirección de Ferraz tenía como brújula al PSOE-A. Ahora es el PSC de Miquel Iceta el que marca el rumbo y ahí está el enésimo viraje en la declaración de Estado plurinacional del programa socialista como última muestra (si bien es cierto que esta definición tiene derechos de autor en el sur, con la Fundación Alfonso Perales y es a la que el propio Griñán se remitió como pegamento federal). El próximo 10-N se dirime la dirección del país y también el futuro del liderazgo del PSOE-A. Un nuevo éxito de Pedro Sánchez mantendría el status quo como hasta ahora, esto es, con Susana Díaz como arrendataria del puesto. Un estrepitoso fracaso de Sánchez tornaría de nuevo las miradas hacia Díaz, si no como alternativa en España, es posible que como líder de derecho en el sur. El escenario, en todo caso, es movible. En el mitin de apertura de campaña en el barrio de Pino Montano de Sevilla –en el que, a diferencia de la anterior contienda electoral, el PSOE-A sí se afanó en llenar el recinto e incluso se vio a Susana Díaz entregada a la causa: «Somos la principal federación, el PSOE-A nunca ha fallado al PSOE. Vamos a dar el callo y a ganar»–, Pedro Sánchez se limitó a decir que «cuando toque, Susana, aquí estaremos para volver a ganar en Andalucía», sin remarcar en calidad de qué cada uno.

Pedro Sánchez en precampaña se atrevió a asegurar que Díaz será la próxima presidenta de la Junta. Hasta entonces no la había corroborado como posible candidata. Un día después, el encargado de lo orgánico del PSOE en el Gobierno, el ministro Ábalos, tampoco se atrevió a corroborar este liderazgo. El factótum andaluz del sanchismo –con permiso de Kiko Toscano–, una vez decidido a tener una carrera de fondo e influir más que mandar, se llama Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. El que fuera delfín de Monteseirín en el Ayuntamiento, perjudicado con la candidatura de Espadas a la Alcaldía en su día, mostró en público sus preferencias, en la presentación de un acto y a través de Twitter: «Frente al Presupuesto andaluz de las ‘tres derechas’, tenemos una luz que nos ilumina que es el alcalde de Sevilla», señaló Celis. La posible destinataria del mensaje estaba ausente por obligaciones parlamentarias. Espadas, pues, está en las quinielas de la sucesión.

María Jesús Montero, no obstante, es la gran favorita. Toscano la señaló en su día: «Mañana puedes ser lo que quieras». Curiosamente, en el mitin de apertura de la campaña en Sevilla, Montero no aparecía anunciaba en los primeros carteles que se difundieron, a diferencia de Susana Díaz. En posteriores anuncios ya aparecía la ministra en funciones, a quien este jueves abrazaba Díaz en Pino Montano, ambas de rojo. A Montero la señalan como posible sucesora dentro y fuera del PSOE. El pasado 10 de octubre el Parlamento reprobó a una ministra por primera vez en su historia. Había más expectación entre los periodistas que en las bancadas de los grupos. Más allá de la reprobación por el bloqueo de los anticipos a cuenta, los partidos señalaban a Montero como futurible rival. El diputado de Cs Sergio Romero metió el dedo en la llaga: «Si algún diputado del PSOE se me hubiera acercado hasta hace solo un minuto, mi discurso lo hubiera tirado a la basura». Dejó caer que el PSOE-A no defendió a Montero. La mayoría de los parlamentarios socialistas, incluida Díaz, se ausentaron del debate mientras PP, Cs y Vox reprobaban a Montero. Fue un diputado por Jaén, Felipe López, quien defendió la labor de la ahora ministra de Hacienda. Jaén es, junto a Sevilla, la agrupación más fuerte del PSOE-A. Susana Díaz sostiene el control en la capital hispalense pero la agrupación jiennense viró hacia Sánchez al tiempo de la debacle en la Junta. El primer secretario del PSC, Miquel Iceta, visitó recientemente al secretario general del PSOE de Jaén, Francisco Reyes, otrora candidato a secretario de organización del PSOE-A. Otros tiempos de «susanismo» aún sin resquicios. Ferraz mira al PSC e Iceta mira a Jaén. Todo está en juego con el resultado electoral pero algunas de las cartas ya están marcadas. Del 10-N depende si se rompe la baraja. Recientemente también, la agrupación de Jaén premió a la ministra Montero por sus valores sociales y socialistas.