Literatura

A Catulo por Martins

La Razón
La RazónLa Razón

Días apacibles. Leo varios libros que me han llegado las semanas precedentes. Pero recaigo en uno, especialmente, porque contiene poemas de Catulo, ése posmoderno poeta latino nacido en Verona, allá por el año87 a.C. No sé latín ni griego, y por ello mi espíritu sufre. Pero, tratándose de grandes poetas, recurro a traducciones hechas por poetasgrandes. Es el caso de Albano Martins, quien me envió desde Oporto sutraducción directa de Gaius Valerius Catullus. El libro se titula 'Catulo.25 Carmes' (Editora Licorne, 2010). Para mis lectores traduzco, desde elradiante portugués, tres textos de Catulo-Martins.

Les dejo con estas primicias. (LXXXV): «Odio y amo. Tal vez preguntes cómo lo consigo. / No sé, pero losiento y eso me atormenta». (V): «Vivamos, Lesbia mía, amémonos,/ y a lashabladurías de los viejos/ démosle poquísimo valor./ Pueden los solesmorir y renacer;/ nosotros, cuando se extinga la breve luz,/ tendremos unanoche eterna para dormir./ Dame mil besos, después un centenar;/ despuésotros mil, junto a otro centenar;/ luego otros mil y todavía cien más./Después de habernos dados muchos miles,/ entrelacémonos, para que nosepamos/ cuántos dimos o para que nadie,/ por maldad, pueda envidiarnos/al saber que tantos besos dimos». (XXXII): «Mi dulce Ipsitila, delicias/mías, encantos míos, te agradezco/ que me invites a pasar contigo lasiesta./ Y, si lo hallas bien, manda que nadie/ cierre la puerta con elcerrojo./ Y tú, complácete en no salir,/ queda en casa y prepárate/ paranueve asaltos seguidos./ Pero, si quieres, mándame ir ahora mismo./ Es queya comí y, con la barriga al aire,/ atravieso de un lado a otro mi túnicay mi palio». Mi aplauso de siempre para Albano, traductor de Catulo.