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Fernández Mañueco sale vivo del debate apoyado en el empleo creado

Los tres líderes de la oposición se muestran agresivos con el candidato popular, especialmente el socialista Tudanca que le acusa de improvisar, frivolizar y mentir a la gente por anunciar una Consejería de Medio Rural que no está en su programa

  • Foto de familia de los candidatos Pablo Fernández (Podemos); Alfonso Fernández Mañueco (PP); Luis Tudanca (PSOE) y Francisco Igea (Ciudadanos), con las presentadoras Nati Melendre y Alejandra Abad
    Foto de familia de los candidatos Pablo Fernández (Podemos); Alfonso Fernández Mañueco (PP); Luis Tudanca (PSOE) y Francisco Igea (Ciudadanos), con las presentadoras Nati Melendre y Alejandra Abad /

    Dos Santos

Valladolid.

Tiempo de lectura 8 min.

14 de mayo de 2019. 22:35h

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Rodrigo Ortega.  Valladolid. 15/5/2019

Por vez primera, los castellanos y leoneses han podido disfrutar de un debate electoral -el primero de los dos previstos en esta campaña- con la presencia de los principales líderes de cada partido con grupo parlamentario propio en las Cortes autonómicas. El popular Alfonso Fernández Mañueco, el socialista Luis Tudanca, Pablo Fernández, de Podemos y Francisco Igea, de Ciudadanos enfrentaban ayer durante dos horas sus propuestas y ante las cámaras de Televisión Castilla y León. Algo inédito hasta la fecha en democracia en esta Comunidad, tras un intento fallido en 1995. Y no estuvo mal.

Se esperaba un debate intenso, con propuestas, gráficos y muchos datos, pero también con fallos por los nervios y, sobre todo, duros reproches entre todos ellos. Aunque especialmente dirigidos hacia el candidato del PP. Y se cumplió. Los tres líderes de la oposición se mostraron ya desde el principio muy críticos con la gestión de los populares, debido también a que el primero de los bloques versaba sobre despoblación y medio rural, el principal problema de la Comunidad según coincidían todos los aspirantes a gobernar la Junta.

Tudanca fue el más agresivo de todos contra el líder popular cuando, después de que este último anunciara que cuando gobierne pondrá en marcha una Consejería para el Mundo Rural. Hasta en tres ocasiones en otras tantas intervenciones le llegó a preguntar el candidato socialista sin obtener respuesta, en qué parte del programa que los populares han elaborado se encuentra dicha propuesta. Motivo por el cual Tudanca acusaba a Fernández Mañueco de no ser serio y de frivolizar, improvisar y mentir a los castellanos y leoneses. Sólo en su última intervención, el líder del PP avanzaba que esta Consejería se encargará de garantizar la calidad de los servicios públicos esenciales en los pueblos así como a las pequeñas y medianas empresas y los autónomos y que apostará decididamente por los regadíos. Tras recordar algunas medidas como que llevará Internet a todos los rincones y que ampliará la tarifa plana a los autónomos del medio rural hasta los treinta meses, le recordó a Tudanca, con cierta sorna, que en el programa del PSOE se reconoce que nunca antes se ha vivido en los pueblos como ahora.

En cuanto a las propuestas socialistas para combatir la despoblación, Tudanca enumeró algunas como la vicepresidencia para el reto demográfico, el plan del retorno del talento joven o las bonificaciones fiscales. Aspecto este último, el de apostar por una discriminación fiscal positiva hacia el medio rural, en el que también coincidían todos los candidatos. El secretario regional de Podemos insistía en su Pacto de Estado para la «España Vaciada» con acuerdos en vivienda, infraestructuras y empleo, y aseguraba, contundente, que la medicina contra la despoblación se halla en el propio medio rural y en aprovechar sus recursos endógenos.

Igea recuperó para el debate de la sociedad su propuesta por la eliminación de las diputaciones provinciales, a las que acusa de favorecer la despoblación por el «clientelismo» que, según dice, se desprende de ellas.

Economía y empleo

Junto al de fiscalidad que vendría después, fue en este segundo bloque dedicado a la economía y el empleo en el que Fernández Mañueco se mostró más fiable y seguro. Los datos están de su parte.

De hecho, puso sobre la mesa las 70.000 personas más que tienen trabajo en Castilla y León en esta legislatura o que el pasado año, nuestra Comunidad haya sido la región de la España autonómica que más desempleo ha reducido. Recordó igualmente que se roza ya el millón de ocupados y anuncio que si gobierna destinará más de 1.400 millones de euros de inversión para crear empleo y dinamizar la economía. También aprovechó este bloque para atacar al PSOE, al que acusó de ser el partido del paro, del gasto y de la deuda, el que sube impuestos, y de ser un riesgo para nuestra Comunidad.

El socialista, por su parte, se defendió aportando el dato de que en los últimos ocho años Castilla y León ha perdido 80.000 activos, y entre las propuestas, anunció un plan de choque para el empleo de los jóvenes, mujeres y parados de larga duración y apostó por un cambio en el modelo productivo, con planes de reindustrialización en las zonas más afectadas.

Pablo Fernández quiso hacer hincapié en sus intervenciones en que detrás de todas estas cifras, «hay personas y mujeres discriminadas», y aseguró que la solución pasa por poner la economía al servicio de la gente y no al revés, como se está haciendo ahora en su opinión. Al respecto, echó en cara a Fernández Mañueco que saque pecho al decir que el PP es el partido del pleno empleo «cuando lo que ha hecho ha sido repartir miseria». Entre sus propuestas, el líder de Podemos recordó su Ley de Segunda Oportunidad para los autónomos o su apuesta por la I+D+i como vector para generar empleo de calidad.

El candidato de Ciudadanos advirtió de que Castilla y León necesita inversión «porque se está apagando»; denunció la desigualdad de nuestra Comunidad respecto a Madrid o País Vasco a la hora de captar empresas; reivindicó la Universidad como motor de progreso; e insistió en que lo más hace falta es que haya libertad y menos burocracia a la hora de montar un negocio.

Fiscalidad

En este tercer bloque fue en el que mejor se vio la diferencia entre el bloque de centro derecha y el de izquierdas. Así, mientras los primeros, representados por PP y Ciudadanos, apostaron por la bajada de impuestos, PSOE y Podemos defendieron que han de subirse, pero con matices.

Fernández Mañueco aseguró que menos tributos supone más empleo y más dinero en los bolsillos de la gente, y avanzó que si gobierna eliminará el «injusto» impuesto de Sucesiones y Donaciones.

Y tras recordar que el del diésel que prevé el presidente del Gobierno será un «torpedo en la línea de flotación del medio rural», advirtió a los castellanos y leoneses que si el PSOE llega a la Junta «que se agarren los bolsillos». Ciudadanos, por su parte, defendió también bajar los impuestos pero pidió una política fiscal que sea igual en toda España.

Además, aprovechó una de sus intervenciones para pedir una financiación autonómica justa que ayude también en aras a la igualdad que reivindican, y, dirigiéndose a Tudanca, aseguró que por cada euro que Pedro Sánchez suba a la gente en el IRPF, euro que Ciudadanos bajará en Castilla y león en el tramo autonómico de este impuesto.

Fernández apeló al artículo 31 de la Constitución para recordar su apuesta por la progresividad fiscal y que pague más quien más tenga, «porque sin justicia fiscal no habrá justicia social»; defendió una subida del IRPF a los que ganen más de 125.000 euros al año y pidió el fin de los beneficios fiscales al juego. Tudanca apostó también por un modelo fiscal «más justo y suficiente», coincidió con Podemos en subir el IRPF a los que más ingresos tienen, y echó en cara al PP que su propuesta de eliminar el impuesto de sucesiones «supondrá recaudar 500 millones menos y que haya que recortar de otro lado para garantizar el estado del bienestar».

Regeneración democrática

En este último bloque, Fernández Mañueco reconoció los errores cometidos y dijo sentir bochorno «por violentar la confianza de los castellanos y leoneses», mientras que el resto de líderes atacaron la corrupción popular. Tudanca señaló que no habrá piedad para los casos de corrupción y afirmó que el PSOE apostará «por fin» por un Gobierno decente. Pablo Fernández ironizó con que la única comisión de expertos que se puede crear «es la de la corrupción que ha situado a Castilla y León en el mapa de esta lacra, con la trama eólica, la Perla Negra, y las embajadas europeas». E Igea dijo que su partido es el que ha propiciado una mejora en regeneración democrática esta legislatura y pidió el voto para su partido «porque es el único que puede acabar con el clientelismo de PP y PSOE».

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