La provincia de León se queda sin centrales térmicas y sin empresas mineras en activo

Naturgy, la antigua Gas Natural, cierra la planta de la Robla, dentro del plan de descarbonización de la Unión Europea

Una de las últimas concentraciones de trabajadores frente a la central térmica de La Robla
Una de las últimas concentraciones de trabajadores frente a la central térmica de La Robla

Poco a poco, sin prisa, pero sin pausa, como si fuese una película de terror, todo lo que tenga que ver con la minería del carbón está desapareciendo de la provincia de León. Lejos quedan ya aquellos años en los que las empresas mineras y las centrales térmicas convirtieron a esta provincia durante décadas en la más importante de España en producción energética.

Y es que aunque era algo que se viene venir desde hace tiempo, el anuncio que hacía esta semana la empresa Naturgy, la antigua gas Natural, de cerrar la central térmica de la Robla, y que la empresa minera Hijos de Baldomero García, la única que quedaba en pie en la comarca de Laciana haya presentado también las cartas de despido a los pocos trabajadores que quedaban en la última explotación que tenía activa, ha dado la puntilla definitiva a un sector, que ya solo piensa en las ayudas que pueda recibir del Gobierno de España para llevar a cabo una transición energética justa, que ha sido víctima del plan de descarbonización de la Unión Europea, que apuesta por la mayor exigencia y eficiencia medioambiental. Un nuevo contexto regulatorio que las plantas que quieran seguir en funcionamiento más allá del año 2020 deben afrontar y que requiere de fuertes inversiones. Y este es el principal problema, que estas empresas no quieren llevar a cabo estas inversiones en las centrales térmicas por lo costosas que serán, que a los actuales precios de mercado de la energía no son asumibles.

El cierre de la central térmica de La Robla se suma así al resto de centrales de la provincia leonesa que habían anunciado que echarían el candado este año, como son las de Anllares que a principios de este mes apagó su funcionamiento definitivamente, y la de Compostilla, en Cubillos del Sil, donde Endesa anunció lo propio hace unos meses.

Si bien, en el caso de Naturgy y La Robla, al menos la empresa las administraciones un plan de adecuación para los 80 trabajadores directos que componen la plantilla actual de la central, y también para los de las empresas auxiliares, según informa Ical.

Para la plantilla se prevé continuidad en los contratos a través de los trabajos de desmantelamiento de las instalaciones, además de la reubicación en otras unidades de la empresa, así como salidas pactadas. Asimismo, la empresa también se ha comprometido a favorecer la contratación de los trabajadores de las empresas auxiliares en los trabajos de cierre y desmantelamiento, mientras que se pretende negociar un plan de empleo alternativo.