Los agricultores reciben con «resignación» el recién aprobado Plan Hidrológico del Duero

Asaja denuncia que «no recoge la mayoría de las demandas del campo» y lo acusan de inmovilismo

Regadíos en la comarca abulense de La Moraña
Regadíos en la comarca abulense de La Moraña

El Plan Hidrológico del Duero inicia su desarrollo con una inversión de 1.357 millones de euros con el objetivo de atender las demandas de agua y hacer compatibles los usos socioeconómicos con el buen estado de las masas de agua. Un nuevo proyecto que no es del agrado de los agricultores de la Comunidad, en especial de Asaja, que lo han asumido con «resignación» .

A través de un comunicado, la organización agraria lamenta que no se hayan recogido la inmensa «mayoría de las alegaciones presentadas por el sector agrario y ganadero» y que de esta manera se está «perdiendo una oportunidad vital de impulsar el regadío en un territorio como el de Castilla y León, con importantes recursos debido a su periferia montañosa, y sin embargo con uno de los menores poecentajes de superficie de regadío de toda España».

Desde Asaja, la agricultura de regadío es la verdaderamente competitiva, la que permite diversificar cultivos, la que genera más riqueza y empleo y la que contribuye al asentamiento de la problación rural.

Tras realizar una exhaustiva revisión del nuevo plan, Asaja señala que se confirma «la inmovilidad de la postura del organismo de cuenca», al no haber modificado su propuesta inicial. De esta manera, prosiguen, se incrementan los caudales ecológicos de ríos y cauces a costa de los recursos que hasta la fecha utilizaban los regantes, y que sufragan económicamente.

Insuficiente presupuesto

La ejecución del plan quedará lastrada por un insuficiente presupuesto de partida, 1.117 millones de euros, muy inferior al del anterior plan y alejado de los 1.900 millones que solicitaba Asaja.

Eso sí, ven algún punto positivo en este proyecto como el hecho, en el caso de que se ejecute con celeridad aún en la completa situación política actual que se vive en España, es que por fin se permita a varios centenares de explotaciones rurales, buena parte ganaderas, desbloquear sus proyectos de pequeños pozos, inferiores a 7.000 metros cúbicos al año. Unos proyectos que se encontraban paralizados «injustamente», desde hace años sin que la Confederación Hidrográfica del Duero hubiera encontrado una solución transitoria.