VOX vive un momento de auge e incrementa sus afiliados en Castilla y León

Su mensaje sobre la situación en Cataluña, la política de inmigración del nuevo Gobierno o las desigualdades entre comunidades está calando

Santiago Abascal y Ortega Lara

VOX, la formación política que lidera Santiago Abascal y de la que fue promotor el funcionario de prisiones burgalés José Antonio Ortega Lara, vive un momento de crecimiento en el número de afiliados en las provincias de Castilla y León.

Por ejemplo, en Valladolid, que fue la segunda capital de España en contar con una sede, aunque se cerró y están a la espera de volver a abrirla, casi se ha cuadruplicado su número de afiliados al pasar de los 40 con que contaba en marzo de 2017 a los 157 registrados en la actualidad,

El mismo interés perciben en Ávila con 200 afiliados, lo que supone un aumento del 25 por ciento en lo que va de año. También en Burgos y en Salamanca han visto como la afiliación se ha triplicado en el último año, hasta superar el centenar en la actualidad. Asimismo, este año es el de mayor expansión de VOX en la provincia leonesa, en la que esperan alcanzar la próxima semana los 150 afiliados, frente al medio centenar con el que comenzaron 2018. Abrirán una sede estable en la capital el próximo mes e inaugurarán también en breve la de Ponferrada. Y en Palencia, aseguran que realizan una media de tres a seis afiliaciones diarias.

Su mensaje sobre la situación en Cataluña, la política de inmigración del nuevo Gobierno o las desigualdades entre comunidades está calando y, aunque rechazan la España de las autonomías, confían en concurrir con sus siglas a las elecciones de mayo de 2019. «Si queremos cambiar las cosas hay que estar en las instituciones», señala al respecto Jesús García-Conde, vicepresidente del partido y miembro del Consejo Político Nacional, en declaraciones recogidas por la agencia Ical.

«Somos el partido de la gente que madruga, de la gente normal», sostiene García-Conde, quien dice que se distancia del PP en materias como la memoria histórica o la diversidad sexual, y denuncian el «despilfarro, la desunión y desigualdad» que está provocando el modelo autonómico,