Política

Parlament de Cataluña

El Parlament tiene pendientes de renovar 106 cargos de una treintenta de organismos

La ausencia de consenso entre los grupos retrasa los cambios

Imagen de una de las sesiones parlamentarias de esta legislatura
Imagen de una de las sesiones parlamentarias de esta legislaturalarazon

La ausencia de consenso entre los grupos retrasa los cambios en la cámara catalana, que debe validar los nombramientos

El Parlament tiene pendiente renovar, en algunos casos desde hace años, 106 cargos de una treintena de organismos cuyos miembros son elegidos por la Cámara catalana a propuesta de los grupos.

Para elegir estos cargos, los grupos deben proponer a candidatos y el Parlament debe validarlos, pero el principal obstáculo es que en algunos casos se necesita mayoría cualificada, y los partidos no se ponen de acuerdo en perfiles que generen consenso.

Con la intención de impulsar estas renovaciones en el menor periodo de tiempo posible, el presidente de la institución, Roger Torrent, ha iniciado este miércoles una ronda de contactos con todos los grupos para animarles a llegar a acuerdos.

Alguno de los casos más significativos pendientes de renovar es el Consell de Garanties Estatutàries, el órgano consultivo de la Generalitat: de sus seis miembros, cuatro tienen el mandato caducado y un quinto dejó el puesto --Joan Ridao, para ser letrado del Parlament--.

Otro de los cargos significativos es el síndic de Greuges, Rafael Ribó, cuyo mandato está caducado y hay que buscarle sustituto, y también la Sindicatura de Cuentas de Catalunya, de cuyos siete miembros, uno renunció al puesto y tres actúan con el mandato caducado.

Estos tres organismos son el paradigma de por qué está costando tanto renovarlos: sus miembros deben ser elegidos obligatoriamente por tres quintas partes del pleno del Parlament, 81 diputados, y esto dificulta el entendimiento.

JxCat, ERC y Cs, los tres grupos mayoritarios de la Cámara, podrían desencallar la situación sin necesidad de más grupos, pero sus diferencias en cuestiones de fondo como el rumbo político de Catalunya han frenado hasta ahora cualquier síntoma de acuerdo.

Fuentes parlamentarias explican que el principal problema ahora es que difícilmente los grupos se prestarán a pactar algo a las puertas de tres cmapañas electorales, ya que nadie querrá “la foto” al lado de con quien rivalizarán en las elecciones.

MEDIOS PÚBLICOS

Otro frente abierto son los medios públicos: tres de los seis miembros del Consell de l’Audiovisual de Catalunya (CAC) y su presidente tienen el mandato caducado; también lo tienen los seis miembros del Consejo de Gobierno de la Corporació Catalana de Mitjans Audiovisuals (CCMA) y, de nuevo, su presidente.

Además, el Consejo Asesor de Contenidos y de Programación de la CCMA tiene a sus 16 miembros con el mandato por renovar, lo mismo que los tres miembros del Consejo Asesor de la Autoritat Catalana de Protecció de Dades y su presidenta.

Todos los miembros con el mandato caducado pueden seguir actuando en funciones mientras no se les encuentre relevo, pero también pueden decidir abandonar su puesto y entonces el problema se agrava porque no se puede colocar a un sustituto temporal.

UNIVERSIDADES Y ÓRGANOS NUEVOS

Otro problema son organismos de nueva creación cuyos responsables no han sido nunca nombrados: hay cuatro vacantes en el pleno del Consejo Fiscal de Catalunya; una para el cargo de presidente; una vacante de presidente de la Agencia Catalana de Protección Social y siete en el Comité de Expertos sobre el Cambio Climático.

También hay miembros con el mandato caducado en la Comisión de Garantía del Derecho de Acceso a la Información Pública (3); en la Comisión de Control de las Consultas Populares no refrendarias (7); el plenario del Consell Nacional de la Cultura i de les Arts (7); la Comisión Ejecutiva de la Junta de Museos de Catalunya (3); el Consejo Asesor del Síndic de Greuges para la Prevención de la Tortura (12) y la Junta de Gobierno del Institut Català Internacional per la Pau (4).

Además, hay pendientes de renovar los dos miembros de los consejos de varias universidades catalanas: la Oberta de Catalunya (UOC); la Autònoma (UAB); la de Barcelona (UB); la de Girona (UdG); la de Lleida (UdL); la Politècnica (UPC); la Fabra (UPF) y la Rovira i Virgili (URV).

De los pocos organismos que no tienen problemas son el Consejo Asesor del Institut de Recerca i Tecnologia Agrolimentàries (Irta); la Junta de Gobierno del Memorial Democràtic y Consejo Superior de la Cooperación: en los tres casos, todos sus miembros tienen el mandato en vigor.