CiU amenaza al PP con romper sus pactos institucionales a finales de mes

El líder convergente en Badalona emplaza a ICV a sentarse para desalojar al alcalde Albiol

BARCELONA- Justo después del paréntesis navideño, el secretario general de Convergència, Oriol Pujol, anunció que su partido había abierto una reflexión para analizar la conveniencia de mantener sus pactos con el PP en instituciones como la Diputación de Barcelona, la Corporación Catalana de Medios Audiovisuales y en ayuntamientos como el de Badalona, Castelldefels y Reus. Ayer, Convergència subrayó que su reflexión sigue «abierta» y concretó que tomará una decisión «a finales de enero o a principios de febrero».

El líder de los convergentes en Badalona, Ferran Falcó, se encargó de tensar la cuerda con el PP amenazando con tumbar al alcalde de su ciudad, el popular Xavier García Albiol. Lo hizo después de que ICV emplazara a los grupos de la oposición a estudiar una moción de censura para desalojar a Albiol. «Lo que es sustantivo es conocer si la voluntad de ICV es hacer un gobierno con CiU y con el PSC para tirar adelante esta ciudad», afirmó Falcó, ofreciéndose así a apoyar la moción de censura.

Desde el PP reaccionaron con una mezcla de incredulidad e irritación. «La lista de Albiol fue la más votada en las municipales. En todos los grandes municipios se ha respetado que gobierne el más votado, así que si CiU piensa tumbar a Albiol lo tomaremos como lo que es: una declaración de guerra que hace imposible que haya puentes con CiU», apuntaron fuentes populares.

En todo caso, el PP piensa que todas estas amenazas son un puro ejercicio verbal y que, en realidad, no se va a producir la ruptura. «A nosotros no nos han dicho que los pactos estén funcionando mal, ni en la Diputación de Barcelona, ni en ningún ayuntamiento importante», afirmaron estas mismas fuentes.

Lo cierto es que quien más ha alentado la ruptura de los pactos entre CiU y PP ha sido ERC, y los nacionalistas han querido complacer a los republicanos con una serie de amagos que, por el momento, no tienen visos de materializarse. Sin embargo, Convergència ha querido preparar el terreno para una eventual ruptura con el PP usando como pretexto la «ofensiva» del ministro José Ignacio Wert, al entender que el Gobierno pretende destruir el sistema de inmersión lingüística en la escuela.

La ruptura, no obstante, no es sencilla en instituciones como la Diputación de Barcelona, ya que si CiU rompe con el PP únicamente puede pactar con el PSC para sumar mayoría porque con Esquerra no suma. Este pacto sociovergente dificultaría visualizar la alternativa que el PSC quiere representar a CiU, así que no se antoja muy sencillo el cambio de cromos.

Las claves

La presión de ERC

Desde que Esquerra comenzó a negociar su acuerdo de estabilidad con CiU, los republicanos han pedido a los convergentes que revisen sus pactos con el PP.

El pulso con Rajoy

Convergència también ha amagado con romper con el PP para recrudecer su pulso con el Gobierno a cuenta del proceso soberanista.

Los socios

CiU no lo tiene tan sencillo para dinamitar sus pactos con el PP en instituciones como la Diputación porque no sumaría mayoría con ERC, sólo con el PSC.

Los acuerdos municipales tienen «vida propia»

Barcelona- Los cargos municipales acostumbran a recibir de mala gana las instrucciones dictadas por las direcciones de los partidos, las cuales consideran muchas veces como intromisiones injustificadas. Argumentan, a menudo, que los cuadros dirigentes desconocen la realidad local y reclaman tomar sus decisiones con autonomía. Por eso es complicado que la dirección de CiU ponga fin a los pactos que mantiene con el PP en varios ayuntamientos catalanes.

Castelldefels es el municipio más importante gobernado por la coalición de CiU y PP. Aunque el alcalde popular Manuel Reyes comenzó el mandato gobernando en solitario, luego logró un pacto con los convergentes que le permite tener estabilidad. Nada hace sospechar que este acuerdo peligre.

Reus es el otro pacto destacado a nivel municipal que mantienen CiU y PP. Aquí gobierna el nacionalista Carles Pellicer y la situación es similar a la de Castelledefels. El pacto es estable y no existe la intención de romperlo porque, de momento, está funcionando.

Cambrils es otro de los casos donde no se atisba riesgo de ruptura.

Tampoco en Calafell parecen existir posibilidades de poner fin a la relación que mantienen nacionalistas y populares.

El otro municipio de tamaño mediano donde existe un acuerdo de CiU y PP es El Vendrell aunque en este caso la alianza también incluye al PSC con el objetivo de que no gobierne Plataforma per Catalunya, el partido que dirige el controvertido Josep Anglada, siempre polémico por sus postulados contrarios a la inmigración extranjera.