Cataluña

Colau ficha a Joan Subirats como comisionado de Cultura de Barcelona

Ofrece al director de la feria Smart City y ex colaborador de Hereu, Lluís Gómez, la cartera de Empresa

Ada Colau entre Joan Subirats que debe aclarar el futuro de la biblioteca provincial y Lluís Gömez que asume Empresa en plena crisis política
Ada Colau entre Joan Subirats que debe aclarar el futuro de la biblioteca provincial y Lluís Gömez que asume Empresa en plena crisis políticalarazon

En menos de tres años, ayer, a Ada Colau le tocó presentar otra vez a los nuevos miembros de su equipo de gobierno. Es la segunda reorganización que afronta en su primera legislatura como alcaldesa de Barcelona.

En menos de tres años, ayer, a Ada Colau le tocó presentar otra vez a los nuevos miembros de su equipo de gobierno. Es la segunda reorganización que afronta en su primera legislatura como alcaldesa de Barcelona. La primera llegó cuando pactó con el PSC para dar aire a los once concejales con los que cuenta para gobernar. Pero después de que las bases de los comunes decidieran que no querían seguir gobernando con un PSC que ha apoyado la aplicación del artículo 155, Colau volvía a quedarse sin la ayuda de los cuatro concejales socialistas. Aunque en vez de redistribuir tareas, optó por dos fichajes externos: uno de sus maestros, Joan Subirats, economista, catedrático de Ciencias Políticas e ideólogo de Guayem, la plataforma de la que salió Barcelona en Como, que se hará cargo del comisionado de Cultura, y Lluís Gómez, un hombre que trabajó en el equipo técnico de Jordi Hereu y que ahora dirigía la feria Smart City.

Colau apareció en la sala Lluís Companys escudada por sus dos nuevos fichajes. Estaba contenta porque Subirats que lleva 40 años pensando, estudiando y dando lecciones de políticas públicas, se ha atrevido a dejar su zona de confort y dar un salto a la política institucional. Colau confía en que con Subirats en el Ayuntamiento de Barcelona se revertirá el declive de la cultura en una ciudad a la que no le falta creatividad por culpa de la falta de recursos. Colau y Subirats entienden la cultura como herramienta para empoderar los barrios reforzar la cohesión social. Cree, como cantaba Maria Jiménez con La Cabra Mecánica que Subirats, de quien destaca su capacidad de diálogo puede hacer una ciudad «más amable, más humana, menos rara», en un momento que describe como «histórico, con muchas incertidumbres, pero también como muchas esperanzas». Ambos comparten que «la crisis permite repensar y reformular muchas cosas». Subirats es consciente de que es el tercer responsable de Cultura del mandato. Toma el relevo de Berta Sureda y Jaume Collboni. Además de utilizar la cultura como elemento de cohesión local también quiere que sea un elemento de proyección internacional. Se integra en la cuarta tenencia de Jaume Asens y en su contra tiene una larga hemeroteca con reflexiones que suscribe, como la del ex alcalde de Vitoria, José Ángel Cuerda, que decía «donde acaban mis competencias, acaban mis incumbencias». Una frase con la que quiere decir que sabe qué competencias tiene pero no puede refugiarse en ellas para no atender lo que tiene delante.

Colau rechaza las críticas de Collboni que reprocha a la alcaldesa menospreciar dos áreas como empresa y cultura con el fichaje de personas externas. Le gusta el carácter entusiasta de Gómez, su experiencia como «embajador, promotor y vendedor» de Barcelona al frente de la feria Smart City, que acaba de clausurar edición y su capacidad de emprender, impulsó la recuperación de Observatorio Fabra, además entre 2006 y 2011 fue director de Servicios Estratégicos del Ayuntamiento de Barcelona.

Gómez quiso incidir en que pese al éxodo de empresas a Madrid, la caída del turismo y de la actividad comercial tras el referéndum del 1-O, Barcelona sigue siendo una ciudad tremendamente atractiva y su marca, «motor económico de Cataluña y España», también. «Hemos perdido muchas cosas», admitió, «pero podemos ganar otras».