Colau renunciaría al tranvía para aprobar los presupuestos

La alcaldesa negocia el apoyo, o la abstención, del PDeCat a las cuentas a cambio de retirar las partidas destinadas a la obra.

La interconexión de los dos tranvías por la Diagonal tendría un coste de 288 millones de euros. Unos 67 millones para la urbanización, y 88, para la infraestructura.
La interconexión de los dos tranvías por la Diagonal tendría un coste de 288 millones de euros. Unos 67 millones para la urbanización, y 88, para la infraestructura.

La alcaldesa negocia el apoyo, o la abstención, del PDeCat a las cuentas a cambio de retirar las partidas destinadas a la obra.

A la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, se le acaba el tiempo para sacar adelante uno de sus proyectos estrella, el tranvía por la Diagonal, antes de que termine la legislatura. Más aún despué de romper con el PSC. Colau necesitará de los apoyos de ERC y el PDeCat para sacar adelante los presupuestos y los antiguos convergentes están radicalmente en contra del tranvía. Pero Colau no tiene ni siquiera asegurado el beneplácito de ERC para la infraestructura que sí tiene del PSC. En esta maraña de encuentros y desencuentros transcurrió ayer la comisión municipal sobre el desarrollo del tranvía en el que, además de cantar los beneficios que tendría, tanto los comunes como los socialistas aprovecharon para presionar a los republicanos al respecto.

De hecho, desde el PDeCat aseguraron que Colau ha retirado de su propuesta de Presupuestos de 2018 cualquier partida para conectar el tranvía, aceptando una alegación de su grupo municipal, que plantea abstenerse para facilitar la aprobación de las cuentas.

El responsable del proyecto, Pere Macias, explicó en la comisión de estudio de la conectividad del tranvía tendría unos beneficios económicos de 64 millones de euros entre 2018 y 2032, fecha en la que termina la concesión, que se podrían destinar al sistema de transportes, principalmente a los autobuses. Según Macias, la unión del tranvía no solo beneficia a los usuarios de este transporte, sino que «puede llegar a beneficiar a cualquier vecino, por ejemplo de Nou Barris, porque se mejoraría la red de autobuses».

En este contexto, BComú y el PSC reclamaron a ERC que se sume al acuerdo. «Más que bloqueo político, hay un bloqueo mental», espetó el socialista Daniel Mòdol a los republicanos. «Defendemos unir el tranvía, pero queremos que las cosas se hagan bien», replicó Jordi Coronas (ERC). La teniente de alcalde Janet Sanz, a su vez, animó a ERC y la CUP a apoyar la conexión para aprovechar «una oportunidad histórica». PDeCAT, Cs y PP mantienen la oposición al proyecto.

La CUP, por su parte, criticó que el gobierno de Colau haya descartado ya rescatar la gestión privada del tranvía, que puede costar entre 227 y 440 millones, según las estimaciones del propio Ayuntamiento. «Se puede plantear la recuperar la concesión, hay una discusión transparente y honesta», exigió María José Lecha, portavoz de la CUP. El gobierno municipal plantea mantener la concesión privada hasta que venza, no solo por su coste, sino también por motivos técnicos y para evitar un conflicto judicial. Desde el PDeCAT, Francina Vila alertó que conectar el tranvía puede afectar económicamente TMB, con una caída de 82.000 viajeros al año que pasarán de ir en bus o metro a utilizar el tranvía. Mientras que Koldo Blanco (Cs) aseguró que la comisión ha abierto más dudas sobre el modelo de gestión. El consejero delegado de TMB, Enrique Cañas, restó importancia al aviso de la oposición, aunque admitió que, pese a que «la transición tendrá afectación», se mostró confiado en un aumento de la demanda.Desde el PP, el concejal Xavier Mulleras criticó que el gobierno Colau quiera asumir el coste de la infraestructura del tranvía a la espera de que en un futuro lo devuelva la Generalitat. En el debate en la comisión, el PDeCAT, Cs y PP reclamaron al gobierno municipal que implante en la Diagonal la línea D30 de la nueva red de bus.

La conexión del tranvía por la Diagonal tendría un coste de 263 millones de euros.