Del cerdo se aprovechan hasta los ligamentos cruzados

El Hospital de Bellvitge utiliza por primera vez tejido porcino para reparar lesiones de rodilla

El sistema utiliza tejido porcino para reparar el ligamento cruzado anterior
El sistema utiliza tejido porcino para reparar el ligamento cruzado anterior

El Hospital de Bellvitge utiliza por primera vez tejido porcino para reparar lesiones de rodilla

Los expertos en genética coinciden en que somos como los cerdos. Y no es un insulto. Los humanos comparten alrededor del 90 por ciento de los genes con este animal, hasta el punto de parecerse no sólo en el tamaño de los órganos sino también en el desarrollo de enfermedades coronarias y de otras más extendidas como la diabetes, la obesidad, incluso la dislexia, el párkinson o el alzhéimer.

Una de las esperanzas de la similitud del mapa genético entre ambas especies es su utilidad en biomedicina. Tal es el progreso en este sentido, que ya se ha descubierto un procedimiento innovador para trasplantar órganos de puercos a personas que lo requieran. No obstante, todavía queda un largo camino por recorrer, ya que es necesario producir cerdos genéticamente modificados libres de retrovirus.

Si el refranero popular ya estaba acertado con eso de que del cerdo se aprovechan hasta los andares, ahora el Hospital de Bellvitge eleva este dicho a una verdad universal. Pues los cirujanos de este centro han utilizado por primera vez el tejido de los tendones isquiotibiales de este mamífero para reparar la rotura del ligamento cruzado anterior de un paciente. Una noticia revolucionaria, sobre todo en el ámbito de la medicina deportiva, puesto que este procedimiento podría reducir el tiempo de recuperación de una de las lesiones más graves entre los deportistas de alto nivel.

El sistema empleado utiliza tejidos de origen animal que han sido sometidos a un proceso de descelularización, que consiste en la extracción del ADN, de forma que tan sólo queda un tejido acelular que sirve de apoyo y estimula la regeneración de un nuevo ligamento, con muy pocas posibilidades de rechazo.

Tras comprobar la validez del implante en laboratorio y con animales, ahora se ha iniciado la fase de estudio en humanos que se lleva a cabo en una decena de centros del Reino Unido, España y Polonia, escogidos por su experiencia en este tipo de cirugía.

Las dos primeras intervenciones a nivel mundial se llevaron a cabo a principios de diciembre en el Hospital de Bellvitge, que desde entonces ha operado a otras ocho personas, con unos resultados iniciales muy buenos, que se deberán corroborar en la evolución a largo plazo.

El nuevo procedimiento no sólo resulta menos agresivo sino también menos costoso, dada la buena disponibilidad del tejido que se implanta. Si los resultados del ensayo clínico son buenos, la técnica podría ser aprobada finalmente en 2017 para tratar la rotura del ligamento cruzado anterior de la rodilla.