El Govern y La Caixa facilitan un programa para personas con dificultades para leer

La iniciativa beneficiará a unos 2.000 alumnos de colegios de 43 poblaciones catalanas

La Razón
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El programa Lecxit, dirigido a escolares de nueve a doce años con dificultades de comprensión lectora que cuentan con el apoyo de personas voluntarias, ha llegado este curso escolar 2015–2016 a 116 puntos de lectura de 43 ciudades catalanas, y se prevé que beneficie a cerca de 2.000 alumnos. Estos datos los facilitó ayer la presidenta del patronato de la Fundación Jaume Bofill, Isabel Vilaseca, durante la presentación de los resultados de Lecxit en la Escuela Drassanes, de Barcelona.

En el acto también participaron la consellera de Enseñanza, Irene Rigau, y el director de Personas y Estrategia de la Obra Social la Caixa, Àngel Font, entidad que apoya económicamente esta iniciativa.

Diez escuelas

Lecxit fue impulsado por las tres instituciones el curso 2011–2012, cuando se inició como prueba piloto en diez escuelas de Cataluña, que se han convertido en los actuales más de cien puntos de lectura, entre escuelas y bibliotecas.

El éxito del programa se debe, en gran parte, a las casi 2.000 personas voluntarias que participan en el mismo, el 89 por ciento de las cuales son mujeres, mientras que el 12 por ciento son mayores de 60 años, mayoritariamente jubiladas, han reconocido hoy sus impulsores. La consellera de Enseñanza, Irene Rigau, en este sentido, agradeció a los voluntarios de este programa que «donen lo más importante: su tiempo, que no se compra ni se vende, y también su estima hacia los niños», estableciendo una relación personal que «es un elemento clave de riqueza cultural», consideró.

En su opinión, Lecxit establece un triángulo entre el alumno, el libro y el voluntario que recuerda la relación tradicional del maestro con su alumno, «antes de la moda de la lectura colectiva». La relación estrecha que establecen los niños con el voluntario, que valora su proceso de aprendizaje, favorece también el éxito escolar porque «enseñar a leer es mucho más que enseñar las letras, es enseñar otro mundo», dijo la consellera. El programa complementa su Plan de Lectura promovido por su departamento.