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«El nacionalismo ha convertido a los medios públicos en propaganda»

Entrevista a Sergio Fidalgo, periodista, escritor y presidente de Grup de Periodistes Pi i Maragall

  •  Sergio Fidalgo, periodista, escritor y presidente de Grup de Periodistes Pi i Maragall
    Sergio Fidalgo, periodista, escritor y presidente de Grup de Periodistes Pi i Maragall
Barcelona.

Tiempo de lectura 4 min.

21 de marzo de 2016. 12:48h

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Barcelona. 21/3/2016

-¿Me podría hacer una radiografía del estado actual del periodismo en Cataluña?. ¿Qué mal padece?

-El principal mal es el tema de la parcialidad, sobre todo en los medios públicos de comunicación. Cuando tanto el sindicato de periodistas, como el Colegio de Periodistas como los mismos comités de empresa de Catalunya Radio y TV3 tienen que denunciar que estos medios están mediatizados por el Gobierno y que éste intenta gubernamentalizar los medios públicos es que ya la cosa está bastante mal. Además, en los medios privados, debido a la crisis, ha habido una excesiva dependencia de las ayudas públicas y casi todos los medios de obediencia catalana han sufrido estas presiones gubernamentales para intentar que el proyecto político que en Cataluña intentan hacer hegemónico los nacionalistas desde hace cuatro años sea el pan de cada día

-Es en este contexto que habéis puesto en marcha el Grup de Periodistes Pi I Maragall. ¿Por qué ahora? ¿Con qué objetivo?

-El grupo lo que intenta básicamente es facilitar la convivencia entre los catalanes y el resto de España. Pensamos que Cataluña tiene derecho a expresarse como comunidad pero eso no puede ser óbice para intentar crear confrontación con el resto de españoles. Creemos que en este intento de los nacionalistas de romper con el resto de España ha tenido un campo de batalla privilegiado: ha utilizado los medios para intentar convencer a mucha gente, gente que hace 4 o 5 años no era independentista, para que manifieste su adhesión a esta causa. La crisis y la acción política han ayudado, pero también lo ha hecho el tema de los medios que la Generalitat ha utilizado. En esta dinámica entre el convencer y el informar pensamos que tenemos que alzar la voz. No podemos callarnos ante un nivel de encanallamiento de los medios, sobre todo públicos, que está afectando a la imagen del periodismo. Sabemos que las opiniones son libres y cada medio tiene su línea editorial, pero que quede muy claro lo que es información y lo que es opinión.

-Siempre ha existido un posicionamiento ideológico y político de los medios. ¿Por qué decidís crear el grupo en este momento?

-Porque la vuelta de tuerca ha sido ahora mucho más pronunciada. Todos los medios, excepto los púbicos que deben estar al servicio del pueblo catalán, de todos los catalanes, tienen derecho a tener una línea editorial propia y eso no es malo si está todo muy claro y el lector sabe lo que compra, pero el problema viene cuando medios tradicionales que eran más transversales y parecía que defendían cierto periodismo de calidad y objetivo, resulta que de repente se han volcado a hacer política en lugar de hacer periodismo. Y ya el caso de los medios públicos, es exageradísimo, como cuando haces un debate sobre el «procés» y todos los invitados son afines a la causa o nombras a los principales cargos a gente como David Bassa o Saül Gordillo, con un perfil ideológico marcado. No se les escoge por méritos profesionales, sino por su adhesión a la causa y eso ha sido denunciado por sus profesionales.

-¿Es imposible un periodismo neutro y objetivo?

-Sólo a la hora de escoger el tema y descartar otro ya hay una cierta subjetividad, pero sí se puede hacer un periodismo riguroso. Los géneros informativos deben contar las cosas tal y como son. Me parece muy bien que alguien exprese su opinión favorable al independentismo; el problema es cuando solo se tira a un bando y el otro queda marginado y eso pasa mucho en los medios públicos de Cataluña.

-¿Qué grado de responsabilidad tiene el periodismo en el proceso soberanista?

-La responsabilidad principal es del Gobierno. El nacionalismo tiene un hoja de ruta muy clara en la que los periodistas tienen una función propagandística. Han servido de altavoz para conseguir que sus ideas se conviertan de momento en hegemónicas en una parte importante de la sociedad catalana, cuando hace 4 años el independentismo era minoritario. Los medios de comunicación no han de construir una Cataluña, sino contar lo que es la Cataluña de hoy en día. Estamos viviendo un agitamiento político que se ha promovido principalmente desde los medios.

-¿Cómo afecta al periodista?

-No es lo mismo profesionalmente ser periodista independentista que no independentista. Es más sencillo encontrar un buen trabajo si eres de la causa que si no lo eres. Se dice que existe una lista negra de opinadores no afectos al nacionalismo. Cuando pasa esto, es necesario que los periodistas se organicen y salgan a hablar.

-¿Cómo ves que los medios privados reciban subvenciones y ayudas de la Generalitat?

-La Vanguardia, en la época final de Antich, dio un giro a favor de la causa y así muchos catalanes decidieron volcarse con el independentismo y curiosamente durante esa época el Grupo Godó recibía importantes ayudas de la Generalitat. No apruebo que se den ayudas a los medios privados para condicionar opiniones. El dinero público no puede servir para comprar voluntades en la prensa privada.

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