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ERC se coloca como favorita para arrebatar a Colau la alcaldía de Barcelona

Esquerra vence por centésimas al PSC en Barcelona a un mes del 26-M

  • Ernest Maragall se presenta como favorito para ganar la alcaldía de Barcelona el 26-M
    Ernest Maragall se presenta como favorito para ganar la alcaldía de Barcelona el 26-M
Barcelona.

Tiempo de lectura 4 min.

29 de abril de 2019. 12:59h

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Montse Espanyol.  Barcelona. 29/4/2019

Los resultados de las elecciones del domingo han alterado los colores de los mapas políticos, han dado la estocada final al bipartidismo y han roto una tradición muy barcelonesa que consistía en votar a partidos de ámbito estatal en las generales y a partidos catalanes en las autonómicas y locales. Por primera vez en Cataluña y también en Barcelona ciudad ha ganado ERC. A dos semanas de arrancar oficialmente la campaña de las elecciones municipales, que se celebrarán junto a las europeas el próximo 26 de mayo, Ernest Maragall, candidato de ERC a la alcaldía de Barcelona, se sitúa el primero en la parrilla de salida para arrebatar la vara de mando a Ada Colau.

Esquerra logró ayer un hito inaudito: ganar unas elecciones en Barcelona. Nunca había logrado imponerse en un feudo de fuerte tradición socialista. ERC se hizo ayer con la mitad de los distritos de la ciudad, 194.000 votos y el 23,1% del total, seis puntos más que en 2016. Arrebató los barrios más acomodados a la derecha, Les Corts al PP y Sarrià-Sant Gervasi a Junts per Catalunya. Los vecinos con rentas más altas han preferido la estabilidad que presuntamente les puede traer el diálogo por el que apuesta Oriol Junqueras y Pedro Sánchez a la estrategia de confrontación de Carles Puigdemont.

El resto de distritos, que en 2016 se tiñeron del morado de Ada Colau y Pablo Iglesias, se los han repartido ERC y PSC. ERC se ha quedado también con Sants-Montjuïc, Gràcia y Eixample. Y el PSC con sus feudos más populares, Horta-Guinardó, Sant Andreu, Nou Barris, Ciutat Vella y Sant Martí, donde Podemos y Ciudadanos habían ido a pescar votos socialistas durante los años en los que el proceso independentista castigó a las opciones más de centro. Tras años de alta tensión en los que las opciones más contundentes a favor o en contra de la independencia de Cataluña acaparaban más apoyos, el hastío de los ciudadanos ante un conflicto que parece haberse cronificado les empuja a apostar ahora por un voto de confianza a opciones más moderadas.

Aunque ERC parte como favorito, la carrera hacia la alcaldía de Barcelona está muy disputada. Los republicanos apenas sacaron 2.000 votos más que el PSC que recupera barrios y ciudades del área metropolitana de Barcelona, como L’Hospitalet, Badalona, Santa Coloma de Gramenet, Sabadell o Terrassa, donde vencen con claridad.

En Barcelona, donde gobernaron 32 años sin interrupción Pasqual Maragall, Joan Clos y Jordi Hereu, los socialistas recuperan caladeros arrebatados por los comunes, obtienen 192.000 votos y un 23,8% de los apoyos. Con Jaume Asens como cabeza de cartel, En Comú Podem pierde de 195.000 a 138.000 votos y queda relegada a tercera fuerza con el 16,4% de los apoyos, en la contienda de 2016 logró el 25,7%.

Aunque la dinámica de voto no es la misma en unas generales que en unas municipales, a apenas cuatro semanas del 26-M, el equipo de gobierno de Colau toma conciencia que se enfrentan a una campaña muy disputada en la que va a ser difícil repetir el triunfo inesperado de 2016. En Comú Podem confía en la baza de Colau. Igual que Ciudadanos, que en sus mejores autonómicas tiñó de naranja feudos tradicionales socialistas de Barcelona como Nou Barris, lo hace en el ex primer ministro francés, Manuel Valls. Ciudadanos repite como cuarta fuerza más votada en unas generales en Barcelona con un 11% del total que se traduce en 98.000 votos. Supera a Junts per Catalunya que con 91.000 votos se quedan con el 10% de los apoyos.

El PP protagoniza el gran batacazo, pasa de ser la tercera fuerza, con un 15% de los votos en 2006 a sexta posición gracias al apenas un 6% de apoyos.

La aparición de VOX, que obtiene un 3,4% de los apoyos, que se traduce en 28.000 votos, no compensa el hundimiento del PP. Sin el histórico Alberto Fernández como cabeza de cartel, que conoce los barrios y su gente como la palma de su mano, después de más de veinte años en política municipal, el empresario Josep Bou, cabeza de cartel del PP a la alcaldía de Barcelona tendrá difícil remontar y mantener los tres concejales actuales.

El otro extremo ideológico, Front Republicà, que representaría a la CUP, logra el 3,3% de los votos.

Con estos resultados, ERC revalida las encuestas y el PSC se recoloca para dar guerra a Ada Colau, Manuel Valls y Quim Forn, cabeza de la lista de Carles Puigdemont, uno de los grandes perdedores de esta contienda.

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