Historia

Barcelona

La Canuda se reinventa

Antiguos empleados de la histórica librería ultiman la apertura de otra bajo el nombre de Aquitània que contendrá fondos de aquella

La Canuda se reinventa
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El pasado mes de noviembre, tras varias décadas en funcionamiento, la librería Canuda, situada en la calle de mismo nombre junto al Ateneo, cerraba sus puertas. El histórico local pasará en breve a ser ocupado por una firma de ropa de moda. Pero eso no quiere decir que los libros que quedaron por vender vayan a permancer durmiendo y fuera del alcance de posibles lectores, además de colecciones de ejemplares antiguos.

Un grupo de antiguos empleados de la librería Canuda, vinculados por lazos familiares con sus antiguos dueños, ultiman la apertura de una nueva tienda en el Eixample. Este mes, dentro de muy pocos días, se inaugurará la librería Aquitània. Situada en la barcelonesa calle València, sus dimensiones e intenciones son mucho más modestas que las de su predecesora. En este sentido, se nutrirá en un primer momento de los fondos que quedaron en la Canuda después de que durante unos meses se ofrecieran sus ejemplares a mitad de precio antes de su cierre, con una gran respuesta por parte del público. Asimismo también se han logrado ejemplares procedentes de otros lugares de la capital catalana.

A ello hay que sumar que a la semana de su cierre, El Siglo, una librería de Sant Cugat del Vallès, adquirió un total de 100.000 ejemplares que habían quedado en el establecimiento. De esta manera se ha convertido en el establecimiento más importante de Cataluña especializada en libros de lance.

La librería Canuda arrastraba una historia curiosa. Es especialmente significativo el hecho de que fue la aparente inspiración para el llamado «Cementerio de los libros olvidados», uno de los más recordados escenarios de «La sombra del viento» de Carlos Ruiz Zafón. Así también fue definido por algunas guías y rutas literarias que tratan de seguir los pasos de los personajes de Zafón por las calles de Barcelona.

La puesta en marcha de Aquitània coincide con el reciente cierre de varias librerías históricas de la ciudad, como la Roquer y la Catalònia. La primera ha sido sustituida con sorprendente rapidez por una tienda de ropa, mientras que el lugar de la segunda lo ocupa un local dedicado a la comida rápida.

Al mismo tiempo parece también existir una puerta a la esperanza con la reapertura de alguna librería que había echado el cierre, como Ona en el barrio de Gràcia. Otras, que veían peligrar su futuro, han podido salvarse gracias a las aportaciones mediante el micromecenazgo, como la emblemática Documenta que, pese a todo, tendrá que buscar una nueva ubicación tras 38 años de actividad ininterrumpida en la calle cardenal Casañas.

Para no perderse

Dónde: València, 160.