Teatro

La comedia toma el Grec en todos sus frentes

Lluis Soler es «Un bon pare» y Mar Gómez presenta «Así en la tierra como en el cielo»

Lluís Soler es «Un bon pare», la comedia que acoge ahora el Teatre Borràs
Lluís Soler es «Un bon pare», la comedia que acoge ahora el Teatre Borràs

Lluis Soler es «Un bon pare» y Mar Gómez presenta «Así en la tierra como en el cielo».

El humor cabe en el teatro, cabe en la danza, cabe en el circo y cabe, por tanto, en el Grec. El festival de verano de Barcelona encara su recta final con una serie de espectáculos que, bajo el prisma de la comedia más hilarante, reflexionan sobre problemáticas de hoy día, desde la obsesión por ser un padre perfecto a la ansiedad que va pareja a búsqueda de la verdad detrás de la vida después de la muerte o qué pasaría en una Cataluña independiente en un programa de televisión donde todos los trabajadores son viejos inmigrantes españoles. Afirman que los borrachos y los niños siempre dicen la verdad. Un niño borracho ya es el colmo de la verdad, dice tanta «verdad» que la gente muere al oírla. El humor, mientras tanto, es lo que nos salva de la verdad, o al menos nos hace reírnos de ella.

El primero de estos espectáculos para desacreditar la verdad es «El bon pare», comedia del guionista David Plana que gira en torno a un h ombre que se toma demasiado en serio su papel como padre. El gran Lluís Soler es aquí el protagonista de la obra, un alcalde de provincias, que verá su vida dar vueltas de campana cuando su hija, una brillante estudiante en Berlín, vuelva a casa por vacaciones. El Teatre Borràs acoge hasta el 31 de julio este montaje que promete tocar esa fibra empática en el espectador y hacerle preguntarse, «¿qué haría yo si me pasase lo mismo que a este pobre hombre?».

El elenco de la obra lo completan Teresa Vallicrosa, Georgina Latre y Jaume Madaula, en el papel de la ex mujer, la hija y un misterioso amigo de ésta. «Es una comedia extraña con turbulencias. Podría ser una tragedia, porque para el protagonista lo es, pero quería reirme de esa obsesión de ser perfectos, buenos padres, buenos políticos y buenos profesionales en todos los ámbitos», asegura Planes.

Por su parte, la compañía Mar Gómez presenta en el Mercat de les Flors «Así en la tierra como en el cielo», danza teatro que hace prácticamente que la risa del público sea lo que mueva a los actores/bailarines. Para Gómez, se trata de un espectáculo «gamberro», en el sentido que no tiene piedad con lo que explica, un especie de más allá donde las dudas sobre la vida después de la muerte todavía continúan. Álvaro de la Peña, Carlos Fernández, Matíes Marré y Xavier Martínez protagonizan este montaje tan lleno de momentos surrealistas que nadie está seguro de no creerse una maceta al acabar.

También en la rama más alejada de la cordura se sitúa la comedia «Això no és televisió», un montaje en formato cabaret ambientado en una hipotética Catalunya independiente, en el que los trabajadores andaluces son considerados «extranjeros» y donde nadie está a salvo de la locura. La compañía El Desplume y el Cabaret Il·lògic son los responsables de esta original propuesta del director Víctor Guerrero, que también protagoniza la pieza. Le acompañan David Cano y Gilda Love, actriz que a sus 91 años sigue subiendo a los escenarios. «Que la gente venga, que se ría, que hace mucha falta. El cabaret también es crítica social», afirma Guerrero. la obra se verá hasta el domingo en el Antic Teatre.

Por último, el humor más poético se cuela en el Teatre Grec con el montaje «Circus Klezmer», de Adrièn Schvarzstein. La obra, que se despedirá de los escenarios tras 12 años de gira internacional, está inspirada en los sonidos alegres de la música de los judíos del centro de Europa y en los tonos de las pinturas de Marc Chagall.