Política

Incidentes en Sants

La manifestación por Can Vies acaba con altercados en el centro de Barcelona

La manifestación en apoyo al edificio 'okupado' de Can Vies que ha recorrido el centro de Barcelona la tarde de este sábado ha acabado con altercados y un balance provisional de cuatro detenidos y un centenar de identificados.

La manifestantes --3.500 según Guardia Urbana y 20.000 para la organización-- han salido de plaza Universitat a las 20.00 horas y han avanzado por el Eixample y Ciutat Vella, tras lo que han intentado acceder a la Rambla desde Drassanes, donde se ha producido el primer enfrentamiento con la policía, que lo ha impedido ante la amenaza de cargas.

La marcha se ha ido dispersando por el Raval y se ha roto e incendiado mobiliario urbano a su paso, tras lo que ha avanzado por Gran Via, donde varios furgones antidisturbios han rodeado a unos 300 manifestantes a la altura de Rocafort para identificarles.

Reconstrucción del inmueble

Unas 3.500 personas se han manifestado por el centro de Barcelona en protesta por el desalojo del centro social de Can Vies en el barrio de Sants, horas después de que el colectivo que lo ocupaba empezara las tareas de reconstrucción del inmueble, que pretenden volver a utilizar.

Los manifestantes han llegado hasta el centro de Barcelona en diferentes marchas que procedían de diferentes puntos de la ciudad y del área metropolitana y se han congregado en primer lugar en la plaza Universitat, para dar un rodeo al distrito de Ciutat Vella y llegar hasta el comienzo de las Ramblas, donde los Mossos d'Esquadra ha comunicado a los manifestantes que no podían subir por el paseo barcelonés.

La marcha, que hasta las 21.00 horas se ha desarrollado sin incidentes, está siendo seguida de cerca por un amplio dispositivo policial de los Mossos d'Esquadra, que incluye helicópteros que sobrevuelan la zona.

La Guardia Urbana ha cifrado en 3.500 los manifestantes, mientras que los organizadores de la marcha calculan que son unas 20.000 las personas que participan en la protesta, que avanza por el centro de la ciudad encabezada con un cartel que reza: "Construimos alternativas. Defendemos los barrios".

La manifestación, que no ha sido autorizada, ha tenido lugar después de que el barrio de Sants viviera ayer su primera noche sin incidentes violentos desde el desalojo del pasado lunes de Can Vies, que llevaba ocupado 17 años.

El Ayuntamiento de Barcelona ordenó ayer que pararan las obras de demolición, iniciadas el lunes tras el desalojo, decisión que influyó de manera decisiva para que la pasada noche no se produjeran altercados ni actos violentos.

Tras esas horas de calma, miembros del movimiento okupa han accedido esta mañana al recinto, han sacado las vallas y han empezado a retirar los escombros del edificio, que se encuentra ya parcialmente derrumbado, con la intención de reconstruirlo.

Después han formado una cadena humana de casi un kilómetro de longitud que ha servido para llevar los ladrillos de Can Vies hasta la puerta de la sede del distrito municipal de Sants.

Los Bomberos de Barcelona han examinado la zona y han indicado a los activistas los lugares en que existe peligro de desprendimiento de las vigas y paredes que todavía permanecen en pie.

El regreso del colectivo de Can Vies al lugar, que ha ocupado durante los últimos 17 años, no ha comportado ningún incidente destacable y el barrio de Sants ha vivido esta mañana en un ambiente festivo por la celebración del "Firaentitats", la feria que los comerciantes instalan anualmente en medio de la calle de Sants.

Un portavoz del colectivo de Can Vies ha pedido hoy al Ayuntamiento de Barcelona que les "deje en paz"y que haga gestiones para liberar a los detenidos durante los disturbios de los últimos días.

Según este portavoz de "la asamblea"de Can Vies, que ha utilizado el pseudónimo de Pau Guerra, no hay "ningún riesgo"de que se desplome el resto del edificio.

En sus ediciones de hoy, los diarios La Vanguardia y La Razón informan de que Pau Guerra es, en realidad, Rubén Molina, que está imputado por el asedio al Parlament de Cataluña, ocurrido en junio de 2011 y que también fue detenido por los incidentes ocurridos durante la huelga general del 29-M de 2012.

Sobre las conversaciones con el ayuntamiento y los intentos de mediación que ya existen, el mismo portavoz ha señalado que "no sabemos de qué quieren hablar después de haber empezado a derruir el edificio".

"Mejor que nos dejen en paz de una vez, -ha subrayado- porque está demostrado que si nos tocan las narices el barrio de Sants se cansa y se quema, mientras que si no lo hacen permanece tranquilo, como hoy, que no hay presencia policial y todo va bien".

Por su parte, el vicesecretario general de Unió, Toni Font, ha condenado hoy el ataque que ha sufrido esta noche la sede de Convergència en el distrito barcelonés de Gràcia y ha alertado sobre "la condescendencia que reciben los violentos por parte de algunos sectores sociales y de parte de la opinión pública".

CDC ha denunciado el caso ante los Mossos d'Esquadra, igual que ha hecho con otros sucesos similares ocurridos a lo largo de los últimos días en las sedes de Granollers y Sort, Horta, Sants Montjuïc, Sant Andreu, Olesa de Montserrat, Sabadell, Premià de Mar, Molins de Rei, Mataró, Lleida, Tarragona y Manresa.